sábado, 6 de octubre de 2012

Diego Valderas reivindica la memoria de las víctimas republicanas de la Guerra Civil y la posguerra para lograr "más democracia"


Para nosotros los Comunistas de Málaga este singular y sencillo acto de colocar  una placa dedicada "A las víctimas del franquismo, asesinadas en la tapia por defender la legalidad democrática de la República" es una satisfacción y que ha sido posible gracias nuevo gobierno andaluz, salido de las pasadas elecciones autonómicas del 25 de marzo, que está, gracias a Izquierda Unida, demostrando su firme compromiso con las víctimas del franquismo.
El gobierno municipal del PP ha arrancado hasta cinco placas, sabiendo que tenían gran valor sentimental para los familiares y formaciones políticas y sindicales herederas de las víctimas, como nuestro PCE, demostrando con ello la vileza y el rencor acumulado de una derecha cavernaria e incapaz de asumir los más mínimos gestos de humanidad y democracia.
Por otro lado, es también para los Comunistas de Málaga el inicio de un camino que inexorablemente hay que andar de recuperación de la olvidada memoria democrática de los andaluces y españoles, para reconstruir sobre bases sólidas, de libertad y justicia, una nueva democracia para nuestro país. Asimismo, queremos recordar que entre los restos de nuestros compañeros y camaradas asesinados en las tapias del cementerio de Granada están los de aquel singular “médico de los pobres” que fue el primer diputado comunista del PCE elegido en las elecciones de 1933 y reelegido con el Frente Popular, nuestro querido  Cayetano Bolívar Escribano.
Secretaría de la Memoria Historica del PCA de Málaga
www.europapress.es
El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Administración Local y Relaciones Institucionales, Diego Valderas, ha reivindicado este viernes en Granada, en el acto de homenaje y señalización como 'Lugar de Memoria' de la tapia del cementerio de San José de Granada, donde se calcula que fueron fusiladas unas 4.000 personas, "la memoria de las víctimas durante la Guerra Civil y la posguerra" como una forma dar "un salto" hacia "más democracia" en un momento de crisis como el actual en el que "más se necesita".
En el acto, al que han asistido unas 200 personas --entre ellas muchas que portaban la bandera tricolor republicana-- Valderas ha destacado que el Gobierno andaluz es "una actor activo" en la recuperación de la memoria democrática y ha recordado que existe un acuerdo programático para "defender los principios de verdad, justicia y reparación de las víctimas del franquismo, víctimas en defensa de la democracia y la libertad desde la Segunda República hasta la Transición Política".
"El Gobierno andaluz tiene una deuda que hoy salda parcialmente, ya que este es sólo un paso más en el camino que juntos hemos de recorrer para fortalecer nuestra democracia, para construir una Andalucía fuertemente asentada en los valores de solidaridad, libertad y justicia social, los mismos valores por los que aquí dejaron sus vidas, por los que nos precedieron en la lucha. Y en este sentido debemos de sentirnos convocados todos los demócratas, sin odio ni revanchismo alguno, pero sí con el firme propósito de alcanzar, al fin, la verdad que durante tanto tiempo se nos ha negado" ha subrayado.
Asimismo, Diego Valderas ha recordado, que desde su departamento, a través de la Dirección General de Memoria Democrática se está impulsando la creación de un marco legislativo andaluz a través de una 'Ley de Memoria Democrática para Andalucía' en la cual se defenderán estos principios de verdad, justicia y reparación.
El vicepresidente de la Junta se ha referido además a la obligación que tienen todos los ayuntamientos a "cumplir la Ley" y retirar los símbolos franquistas de las calles de ciudades y pueblos y ha hecho alusión al caso concreto de Granada capital, donde, en pleno centro, en la Plaza de Bibataubín, se levanta un monolito en recuerdo a José Antonio Primo de Rivera culminado por cuatro brazos atléticos que saludan a la romana. "Granada también tiene que cumplir la Ley", ha dicho.
Al acto de  homenaje y señalización como 'Lugar de Memoria Histórica' de la tapia del cementerio de San José han asistido numerosas personas de distintos ámbitos políticos, representantes de las asociaciones de memoria histórica y familiares de víctimas de la Guerra Civil.
El poeta Luis García Montero ha recordado cómo el ya exmagistrado Baltasar Garzón fue sentado en el banquillo de los acusados por "intentar hacer justicia" y descubrir la verdad investigando los crímenes del franquismo , y ha agradecido el "esfuerzo" que muchos familiares de represaliados están haciendo para mantener viva la memoria de sus familiares.
En su opinión, en lo que respecta a la Guerra Civil, no cabe la "equidistancia", porque "aquello fue un golpe militar contra un gobierno legítimo" y, en ese sentido, ha alabado el "trabajo serio" que hacen los historiadores para "describir la verdad". "El problema de las víctimas no es un problema particular, es un problema de toda la sociedad. El silencio nos deja sin raíces, por eso tenemos que recuperar las raíces", ha reivindicado García Montero, que además ha mostrado su rechazo al monolito de Bibataubín y ha apostado por proteger el paraje entre Víznar y Alfacar y crear allí un pequeño memorial de lo que pasó en Granada durante la Guerra Civil.
Tras la actuación del cantaor Juan Pinilla, han intervenido el director general de Memoria Democrática, Luis Naranjo, que ha aprovechado la ocasión para pedir la unidad de todos los partidos democráticos, incluida la derecha; y el concejal de Familia, Bienestar Social e Igualdad de Oportunidades y quinto teniente de alcalde en la capital, Fernando Egea Fernández-Montesinos, que ha sido interrumpido en varias ocasiones por los asistentes, que le han increpado por la actuación del Ayuntamiento en la retirada de las placas instaladas en otros homenajes anteriores en la tapia.
Egea Fernández-Montesinos, sobrino-nieto precisamente del que fue alcalde de Granada en 1936 Manuel Fernández Montesinos, fusilado precisamente en la tapia junto al resto de su corporación municipal, ha recordado a su tío abuelo y ha pedido a la ciudadanía que no identifique a los políticos "de una determinada ideología" con lo que ocurrió hace más de 75 años. "Esta placa será custodiada y velada por el Ayuntamiento como no podía ser de otra forma", se ha comprometido.
La señalización del enclave consiste en un cartel-monolito, que suma los muros del camposanto granadino, ubicado junto a la Alhambra, a la lista de sitios relacionados con la Guerra Civil con la declaración de 'Lugar de Memoria', figura que recogió el decreto aprobado por la Junta de Andalucía para recordar los principales emplazamientos de la represión franquista y homenajear a las víctimas. "A las víctimas del franquismo asesinadas en esta tapia por defender la legalidad democrática", reza.
La tapia del cementerio granadino es cada mes de julio escenario de un homenaje a los represaliados que culmina con la colocación de una placa conmemorativa que instalan las asociaciones de memoria y los familiares y que pocos días después retira el Ayuntamiento de Granada por no ajustarse a la legalidad y la normativa del camposanto.
Esa retirada motiva siempre las críticas de estos colectivos, y este último verano el director general de Memoria Democrática, Luis Naranjo, ya anunció que en el otoño se instalaría una placa oficial para recordar a los miles de fusilados en ese punto de la ciudad.
EL DECRETO DE 2011
Según el decreto regulador aprobado el pasado 2 de agosto de 2011, la consideración de un emplazamiento como 'Lugar de Memoria Histórica' obliga a la administración pública titular a garantizar su identificación, señalización, preservación y, en el caso de que experimente alguna transformación de importancia, a mantener una huella o registro permanente que sirva para recordar los hechos relacionados con el sitio. Cuando la propiedad sea privada, la Junta fomentará la firma de acuerdos con las personas y entidades titulares.
La declaración, que corresponde al Consejo de Gobierno, conlleva un informe exhaustivo con documentación sobre el lugar, su evolución histórica y la narración de los hechos que motivan su reconocimiento con los datos sobre las personas e instituciones que se vieron involucradas. El inicio del procedimiento de declaración es competencia del Comisariado para la Recuperación de la Memoria Histórica, dependiente de la Consejería de Gobernación y Justicia. Este proceso se prolonga durante un periodo total de seis meses desde su inicio hasta su resolución y aprobación por el Consejo de Gobierno.
Los 'Lugares de Memoria Histórica' se inscriben en un catálogo específico de carácter público que contiene la documentación de cada emplazamiento y la adicional que se pueda generar y sea de utilidad para estudios e investigaciones.
Ya han sido declarados 'Lugar de Memoria' la Casa de Blas Infante en Coria del Río (Sevilla) y el lugar de su fusilamiento en el kilómetro 4 de la antigua Carretera de Carmona, en el término municipal hispalense. Ambos enclaves fueron los primeros en ser reconocidos bajo esta figura.

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