domingo, 19 de enero de 2020

Segundo Castro: «Lloré de emoción cuando nombraron ministros a camaradas comunistas»


Entrevista aparecida en el diario Sur a nuestro camarada del Núcleo “Julián Grimau” del PCA en el distrito de la Carretera de Cádiz de Málaga.
Segundo Castro Militante del PCE desde hace 60 años. Dice ser «optimista» con el Gobierno de coalición de PSOE y Unidas Podemos pero admite que «lo van a tener muy díficil»
Antonio M. Romero/diariosur.es
La trayectoria militante de Segundo Castro (Pozoblanco, 1939) es similar a la de cientos de afiliados del PCE que se involucraron políticamente en el comunismo en la clandestinidad durante la dictadura franquista, conocieron el exilio y el regreso a una España en democracia donde siguieron con su actividad política como militantes de base. Este pintor, que se define como «un obrero que pinta» y que formó parte del movimiento artístico Equipo 57 y el grupo antifranquista Estampa Popular, lleva más de 35 años asentado en Málaga, está casado con Emiliana Durán –otra activa integrante del PCE e IU–, tiene dos hijos y cuatro nietos. En estos días vive con ilusión y alegría la llegada de ministros comunistas (Alberto Garzón y Yolanda Díaz) al Gobierno y sus sentimientos ponen voz a lo que sienten centenares de comunistas en la provincia.
¿Cuándo entró en el PCE?
–Desde que tenía quince o dieciséis años tuve inquietudes comunistas y ansiaba la libertad. La encontré en la Escuela de Artes y Oficios de Córdoba donde conocí a Pepe Duarte, un pintor que fue profesor mío y con el que nos marchamos un grupo cuando lo expulsaron de la Escuela. El nos descubrió la libertad en el arte y de ahí, la libertad en la política. Nos convertimos en revolucionarios del arte y de ahí revolucionarios en lo político. También me influyó el triunfo de la Revolución Cubana. En 1959, cuando me marché a París ya tuve el carnet de las Juventudes Comunistas. A lo largo de mi vida el compromiso político y el artístico han ido de la mano.
¿Por qué se hizo comunista?
–Por mis sentimientos y mis ansias de libertad en aquella España de la dictadura. Porque aprendí del comunismo y de la teoría de Marx que la igualdad, la eliminación de los explotadores y el que cada persona se pueda desarrollar libremente con su profesión e ideología es la base para una buena sociedad.
¿Qué es, hoy día, ser comunista?
–Es una pregunta compleja pero de fácil respuesta: lo mismo que ha sido siempre. Es decir, defender por encima de todo a la gente, a los trabajadores, esencialmente a los trabajadores, y un compromiso con la sociedad. Buscar el bienestar de la sociedad en una sociedad sin clases. Los comunistas no nos debemos creer que tenemos la verdad absoluta, porque nos podemos equivocar. Para mí comunista no es una persona cerrada sólo a mis ideas. Creo que el comunismo, la sociedad comunista, la conseguiremos algún día.
¿El comunismo es hoy necesario?
–Sí. Más necesario que nunca. Lo que pasa es que hay que comprender que la sociedad no es de un sólo color. Hay que respetar las ideas de los demás y tener la voluntad de por momentos sacrificarnos nosotros mismos en el sentido de que los acuerdos se puedan hacer con personas que no son de nuestras mismas ideas.
¿Qué siente en estos días cuando ve a dos comunistas sentados en el Consejo de Ministros?
–Lloré de emoción cuando nombraron ministros a camaradas comunistas.
¿De qué se ha acordado en esos momentos?
–De los camaradas fallecidos. Hecho la mirada hacia atrás y veo que han tenido que pasar tantos años para que haya comunistas en el Gobierno. Sé que es muy poca cosa, pero ha sido suficiente para emocionarnos y llorar de alegría.
¿Qué espera de este gobierno de coalición con sello comunista?
–Soy optimista, pero lo van a tener muy difícil. Ya no han tardado mucho en manifestarse en la calle la ultraderecha de Vox. Vamos a tenerlo difícil, pero nunca lo hemos tenido fácil los comunistas a lo largo de la historia. Para algunos somos muy peligrosos porque queremos conseguir algo como es erradicar la explotación del hombre por el hombre.
¿Qué medida le haría especialmente ilusión que se aprobara?
–Que las medidas sean a favor de la clase obrera y promuevan la igualdad, la solidaridad, el acceso a la cultura y mejoren y garanticen las pensiones.
¿Qué opinión política le merece Alberto Garzón?
–Una persona que pese a su edad está bastante capacitada y muy bien formada. Cuando lo oyes hablar transmite experiencia y solvencia.
¿Qué le parece Pedro Sánchez?
–Lo positivo en él es que es bastante inteligente, pero sinceramente no me fío mucho porque lo mismo bandea a la izquierda que a la derecha cuando le interesa y así no se puede ser. Espero que al estar en un Gobierno de coalición logremos influir en él y haga políticas de izquierdas.
Desde algunos sectores se critica la entrada de comunistas y se usa el término con carácter peyorativo, ¿qué sentimientos le produce?
–No es nada nuevo. Y es inquietante, sobre todo lo que dice Vox, porque logra arrastrar a otras personas. Además, quiero recordar que no se ha hecho justicia con la lucha de los comunistas contra el franquismo y por la democracia y su contribución a la transición. Los comunistas siempre hemos sido muy generosos.

sábado, 11 de enero de 2020

Alberto Garzón se compromete a que el Gobierno de coalición defienda desde el primer momento “la paz, la convivencia y la mejora de las condiciones de vida de las familias trabajadoras”

El Coordinador Federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, se ha comprometido hoy a trabajar para que el Gobierno de coalición del que él formará parte defienda desde el primer momento “la paz, la convivencia y la mejora de las condiciones de vida de las familias trabajadoras”, dentro de lo que calificó como una “oportunidad histórica” para revertir los recortes y el retroceso impuesto por los anteriores ejecutivos desde hace años. Garzón reconoció que todo ello “no será fácil”, mucho más siendo plenamente conscientes de que enfrente hay “una derecha radicalizada y beligerante” que “es incapaz de reconocer la victoria del adversario, ni tampoco su propia derrota” y que “va a tratar de hacer descarrilar el Gobierno con todos los medios a su alcance”, incluida “la intervención judicial”.
El máximo responsable de IU hizo esta primera valoración durante la presentación de su informe político ante la Coordinadora Federal de la coalición -máximo órgano ejecutivo de dirección- reunida el día de hoy en la sede federal en Madrid. No obstante, quiso dedicar sus primeras palabras de forma emocionada y vehemente a la militancia de Izquierda Unida para darle su “agradecimiento sincero y profundo. Si hemos llegado hasta aquí ha sido gracias a su trabajo y esfuerzo”.
“Gracias -dijo- a todos y a todas los que habéis creído en esto. Izquierda Unida hizo una apuesta por la unidad política y por la adaptación a unos tiempos convulsos que se han llevado a otras organizaciones por delante, mientras ésta ha podido y sabido resistir a las situaciones de dificultad”.
Recordó que “esta organización ha visto el abismo de cerca, pero lo hemos podido superar. Tenemos por delante retos que podemos debatir hoy aquí con la alegría del trabajo bien hecho”.
Garzón insistió en que “estamos en un momento histórico” y se felicitó de que “también nosotros y nosotras somos protagonistas de él”. Destacó que resultará fundamental “el programa para conseguir los objetivos, algo que ha sido una tradición en esta fuerza política”, pero apuntó que “hay que aceptar también que estamos ante una oportunidad para que no se estropeen más las cosas, en medio de los peligros que nos rodean y las alternativas tan negativas que existen”.
“La experiencia de Izquierda Unida con sus más de 30 años de existencia, o la del PCE como fuerza integrante, tienen que estar a disposición de esta oportunidad y en contra de aquellos que lo único que defienden es el ‘cuanto peor, mejor’. Queremos una España en la que se pueda disfrutar de los derechos frente a la dura beligerancia de la derecha”.
Llegado a este punto, indicó que “aunque la presencia de IU en el nuevo Gobierno es histórica, será insuficiente si no se fortalece a la sociedad civil, al tejido social, a lo movimientos, para interactuar con ellos y sin los cuales será difícil sacar adelante los proyectos”.
Por eso hizo un claro llamamiento “a la ciudadanía para que defienda nuestro proyecto político y para hacerlo más allá del Gobierno. Estamos situados ventajosamente para conseguirlo y para organizar a la ciudadanía en la calle”.
Alberto Garzón dedicó también una buena parte de su análisis a advertir del “preocupante crecimiento de la extrema derecha y de las posiciones xenófobas, racistas y autoritarias” que, con estas duras maneras, tratan de revertir cualquier tipo de avance social. Encajó esta situación dentro de “los tambores de guerra de Trump en los EE.UU, del avance del autoritarismo en América Latina y de su traslación también al ámbito europeo. Las democracias representativas están amenazadas por las grandes empresas y las medidas que llevan a cabo, pero también y de forma específica por la extrema derecha”.
“Esta ola reaccionaria -aseguró- también tiene en España su expresión específica. Hay una radicalización de la derecha convencional del PP y Ciudadanos, pero mucho más desde la llegada de Vox”. Recordó que esos son los que “tachan de traidores a la mayoría que componemos el Congreso”, con “unos excesos discursivos incendiarios. El Gobierno debe aprovechar su oportunidad y romper con esta visión”.
El máximo responsable de Izquierda Unida dejó para el final de su intervención ante la Coordinadora Federal analizar y destacar que “nuestra presencia en el Gobierno se da en el marco de unidad de Unidas Podemos, un espacio del que no somos ajenos y que también se ha alimentado de nuestro trabajo. Esto da la razón a quienes hemos defendido esa unidad”.
Incidió sobre la “presencia mixta que habrá en ese Gobierno. Están los ministerios de Trabajo -que dirigirá la dirigente gallega de Esquerda Unida Yolanda Díaz- y el de Consumo, pero también sentimos como propios el resto de ministerios” que corresponden a Unidas Podemos.
Dejó claro que “vamos a contribuir a que todos los ministerios de Unidas Podemos tengan una fortaleza conjunta, pero también a que todo el Gobierno pueda alcanzar sus objetivos”.
Alberto Garzón acabó su análisis político recordando que “esta es la primera vez que hay un Gobierno de coalición de izquierdas desde la II República y seguro que verlo en perspectiva nos llevará a entenderlo mejor”.
Dejando a un lado cualquier tono triunfalista resumió que “hoy es un día de celebración porque hemos conseguido llegar hasta aquí. Tenemos también derecho a celebrar una victoria, que tiene todos sus matices, pero que va mucho más allá de lo que muchos militantes hubieran imaginado”.

miércoles, 8 de enero de 2020

Un Gobierno histórico

Eduardo Zorrilla
Portavoz de Adelante Málaga en el Ayuntamiento de Málaga y miembro de IU y PCE
Por primera vez en nuestra reciente historia democrática, habrá un gobierno de coalición en España. Será, además, un gobierno con una composición netamente de izquierdas, con cuatro ministros/as de Unidas Podemos, y un programa socialdemócrata que nos sitúa como referente en Europa en la protección de los derechos sociales y cuya prioridad será la mejora de las condiciones de vida de la gente común.
Quizás por ello, los representantes de la derecha y la ultraderecha se han lanzado violentamente contra el candidato a Presidente y quienes lo apoyaban o se abstenían, con insultos y descalificaciones, sin aportar ninguna idea ni alternativa, arrogándose la exclusiva representatividad de España y caracterizando de “anti España” al resto de partidos y de la sociedad.
El mensaje central de la derecha y la ultraderecha ha sido calificar de “ilegítimo” al nuevo gobierno, algo sumamente peligroso ya que a partir de ahí se puede intentar justificar todo, incluso los discursos abiertamente pro-golpistas que hemos escuchado.
Estamos ante un momento histórico, en un contexto de fuerte desgaste de la democracia y de retroceso de los derechos sociales. En España, desde hace diez años se han aplicado salvajemente políticas neoliberales de recortes y privatizaciones en los servicios públicos, reducciones salariales, precarización laboral, limitación de la libertad de expresión y de manifestación, aumentando así la explotación laboral y la desigualdad en perjuicio de las familias trabajadoras.
Se abre la oportunidad histórica de un giro social en la acción del nuevo gobierno: subida del SMI, derogación de la reforma laboral, medidas ecologistas y feministas, viviendas asequibles, lucha contra la ludopatía y las casas de apuestas.
Sin duda, las dificultades serán enormes. Los ataques de la derecha y la ultraderecha van a ser feroces. El éxito o fracaso del nuevo gobierno dependerán, en gran medida, de la movilización y apoyo popular a las políticas sociales y en defensa de la democracia.
(Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málaga, el 8 de enero de 2020)