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miércoles, 26 de mayo de 2010

Salce Elvira: “No tenemos miedo escénico a convocar una huelga general”

Pablo Elorduy/Diagonal
Diagonal: Dice Toxo que la huelga general está al caer ¿por qué ésta no se ha convocado todavía?
Salce Elvira: Las huelgas genrales exigen una gran preparación, una gran explicación y convencer a los trabajadores de la necesidad de la huelga. Exigen motivos y consenso de las organizaciones. Creo que en estos momentos se están dando todas las condiciones para preparar una gran respuesta general, porque las medidas que ha puesto en marcha el Gobierno merecen nuestro total rechazo. Son medidas improvisadas, insolidarias, y hacen caer todo el peso en los desfavorecidos, que son los pensionistas, los dependientes, los parados y, sobre todo, los servicios públicos. Algunos hubiésemos querido que a la huelga del día 8 se convocara no sólo a funcionarios, sino al conjunto del país, porque entendemos que estas medidas requieren una respuesta global. Pero se ha llegado a un acuerdo con los otros sindicatos, fundamen-talmente con UGT, para que ese día salga sólo el personal de la función pública. Vamos a dedicarnos a que las movilizaciones vayan bien, vamos a hacer asambleas, para concienciar de la necesidad de movilizarse y, si siguen las agresiones, la situación va a requerir una huelga general a corto plazo.
D.: El Gobierno anuncia una subida de impuestos sobre las rentas altas, ¿qué opinión tienes sobre esto?
S.E.: No me creo nada de lo que diga el Gobierno. Primero tenía que haber actuado sobre los ingresos y no sobre los gastos. Se ha inyectado dinero público para reflotar a los poderes económicos y ahora nos pasan la factura del recorte social. Creo que la subida de impuestos se tenía que haber hecho antes. Repito que Zapatero ha perdido toda la credibilidad que tenía: una persona que rompe el acuerdo de pensiones, rompe el acuerdo de funcionarios y se somete a los dictados del neoliberalismo. Ha renegado de cualquier veleidad socialdemócrata que pudiera tener.
D.: Este discurso prácticamente finiquita lo que CCOO ha mantenido durante el último ciclo...
S.E.: No, no es una ruptura, porque hasta ahora Zapatero no había hecho recortes sociales. El 12 de mayo rompió con el consenso de los años anteriores y con toda su doctrina. Esto viene de la presión de eso que llaman los mercados, de todos los poderes neoliberales de Europa, que quieren aprovechar esta crisis para recortar. Zapatero ha caído en esa trampa.
D.: Parece que CCOO sabe que esta situación conduce sí o sí a la huelga general.
S.E.: Tiene que quedar claro que las huelgas generales tampoco lo solucionan todo. No son la panacea. A la huelga se va cuando no hay más remedio. Es el último mecanismo que tenemos los trabajadores para defender nuestros intereses, y no puede devaluarse. Hemos dejado claro que, si se mantienen y profundizan estas medidas injustas, las movilizaciones que hemos anunciado se van a llevar a cabo en previsión de la convocatoria de una huelga general, que va a requerir un trabajo unitario del movimiento sindical, particularmente con UGT.
D.: Después de unos cuántos años de paz social ¿teme CC.OO. haber perdido músculo para las protestas?
S.E.: Nosotros no tenemos miedo escénico a convocar una huelga general. No tenemos miedo ni hemos perdido músculo. Es cierto que ha habido cierta bajada de guardia, y prueba de ello es que el secretario general anterior está diciendo cosas inasumibles. El sindicato ha sufrido una temporada de despiste ideológico en cuanto cuáles tenían que ser sus objetivos. Eso no quiere decir que los cuadros sindicales y este sindicato no estén en forma. Comisiones es mucho más que el secretario general que salió derrotado en el último Congreso.
D.: Desde otros sindicatos se ha insinuado que la huelga de funcionarios del día 8 está pactada con el Gobierno con el fin de retrasar o imposibilitar una respuesta más contundente. ¿Cuál es la respuesta a esto de CCOO?
S.E.: Esto no tiene ningún fundamento. Creo que para algunos sindicatos lo más fácil es calumniar cuando no tiene suficiente fuerza como para convocar ellos la huelga. Si tienen fuerza, que convoquen la huelga. Pero que no nos hagan a los demás ir por unos caminos que no son nuestra estrategia. CC OO no se está metiendo con la estrategia de otros sindicatos. Yo ya he dicho que creía que era mejor la movilización general, pero el sindicato ha entendido que era mejor la respuesta primero de los más afectados y posteriormente ver qué requiere la situación. Me parece de muy mala fe pensar que esto se ha hecho para evitar una huelga general.
Diagonal: ¿Qué relación tienen las subvenciones que recibe el sindicato con que se haya mantenido la paz social durante este tiempo?
Salce Elvira: Yo no creo que haya habido ninguna paz social, al menos desde el último Congreso. En el último año ha habido más movilizaciones que en los diez años anteriores. Las subvenciones a los sindicatos son proporcionales al número de delegados que tenemos, y está todo totalmente justificado, sobre todo porque la parte de formación, que tienen todos los sindicatos con representación, siempre es sobre proyectos y con justificación en el Tribunal de Cuentas. El sindicato no se queda nada. Por tanto, nosotros no estamos subordinados al poder por nuestra financiación. Nos financiamos con las cuotas de nuestros 1.300.000 afiliados. Las subvenciones nunca nos ha coartado nada. A nosotros nos importa mucho más que los trabajadores nos entiendan y se afilien que cualquier financiación que venga de cualquier órgano de la Administración. Nos preocuparía de verdad una bajada de la afiliación. Los empresarios no dicen cuántos afiliados tienen, ni cuánto reciben de sus cuotas, sin embargo nuestros presupuestos son públicos.
Salce Elvira es miembro de la Comisión Ejecutiva de CC.OO., de su sector Crítico, y del PCE e IU

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