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domingo, 14 de junio de 2015

Antonio Romero defiende las convergencias de Unidad Popular en las elecciones generales para rentabilizar el voto de las izquierdas y dejar fuera de juego a la derecha

Si no alcanzamos la unidad, podemos quedar fuera de juego y darle una prórroga de 4 años más al inquilino de la Moncloa y a sus políticas criminales
Cara abierta a la ciudadanía
Estimados ciudadanos, estimadas ciudadanas,
Izquierda Unida ha hecho una propuesta desde la generosidad, desde el reconocimiento de los errores cometidos, desde la experiencia, desde la autocrítica y desde la esperanza más sincera y radical que representan como nadie nuestros militantes. Esos hombres y mujeres que abren las sedes, que pegan carteles, que acuden en autobús con la pancarta, que están en las AMPAS, que son delegados de los trabajadores,… esta militancia de oro que salva de IU mil y una vez más. En ningún caso esta propuesta debe verse como hecha desde una intencionalidad mezquina. IU ya ha demostrado históricamente, en numerosas ocasiones, que la recupera su militancia, una base social que solo tiene IU, hecha como diría Benedetti, ‘de buen material’.
En esta carta venimos a plantear con ejemplos prácticos y pedagógicos lo que significaría lograr un amplio acuerdo en el campo electoral. En Grecia, la Ley Electoral ‘regala’ o premia al partido que gana las elecciones con 50 escaños. Se hizo en su día para beneficiar a conservadores y socialdemócratas con el argumento de reforzar la estabilidad, así se evitaban posibles pactos entre minorías ‘radicales’ y se ayudaba a las fuerzas del sistema, a las de orden, a las fuerzas de estado. Ahora Sryza ha ganado y ha recibido el premio de 50 escaños más, se le ha debido quedar la cara a cuadros a los que hicieron esta Ley para beneficiarse ellos mismos, levantándose voces ahora (vivir para ver) de que hay que cambiar la Ley.
En España, la Ley Electoral asignan dos diputados fijos por cada provincia, independientemente de la población; el resto, hasta los 350 diputados, se reparten según el número de habitantes. Alfonso Guerra dijo cuando se pactó la Ley Electoral entre el PSOE y la UCD que en España iban a votar más las vacas y las hectáreas que las personas.
He aquí un ejemplo práctico: una provincia se reparte 5 diputados y hay tres partidos que han obtenido más del 3,5% de los votos válidos, hay que dividir el número de votos que ha obtenido cada partido por uno, dos, tres, cuatro y cinco cocientes. Tendríamos 15 cocientes y de todos ellos los que obtienen escaños son los cinco cocientes más altos: Partido A con 80.000 votos, Partido B con 65.000 votos, Partido C con 23.000 votos.
El Partido A:
80.000 votos (1),
40.000 votos (3)
26.666 votos (5)
20.000 votos (0)
16.000 votos (0)
El partido B:
65.000 votos (2),
35.500 votos (4)
21.660 votos (0)
13.000 votos (0)
El partido C:
23.000 votos (0),
11.500 votos (0)
7.666 votos (0)
5.750 votos (0)
4.600 votos (0)

Los escaños se asignan por orden según los cocientes de mayor a menor, de forma que el primer diputado lo consigue el Partido A con 80.000 votos. El segundo es para el Partido B con 65.000 votos, el tercero es del Partido A con 40.000 votos, el cuarto diputado es para el Partido B con 32.500 votos y el quinto diputado vuelve a ser para el Partido A con 26.606 votos. El Partido C y tercero en votos se ha quedado fuera del parlamento habiendo sacado 23.000 votos, solo le han faltado poco más de 3.000 votos.
En España hay provincias infladas. Barcelona tiene un censo de 4.027.998 personas que eligen a 31 diputados. Esta provincia tiene en el congreso un diputado por cada 129.255 electores, mientras que Guadalajara con 3 escaños y un censo de 179.538 personas tiene un escaño por cada 25.648 electores (las vacas votando y las hectáreas de Alfonso Guerra).
De las 52 circuncisiones que tiene España, 42 tienen menos de 9 diputados, tienen una media de 6, lo que quita muchas posibilidades a la tercera fuerza política de obtener escaños como hemos demostrado en el ejemplo anterior. Solo por un puñado de votos repartidos en la mitad de las circuncisiones pequeñas una lista de convergencia tipo Ahora Madrid o Ganemos Barcelona daría 21 escaños más y es muy modesta esta apreciación, esta hipótesis porque se podía alcanzar sumando y con el efecto de multiplicación que da la unidad 42 escaños más de las previsiones si se va por separado. Esta cuenta es muy sencilla, muy política y al mismo tiempo muy técnica. Ya sabemos que lo importante es el programa, los valores, la ética, como se hagan las cosas, pero resulta que los votos son los que hacen granero, un grano ayuda al compañero. Si para las próximas Elecciones Generales no tenemos en cuenta todas estas cuestiones técnicas y despreciamos las minorías de votos, nos podemos quedar fuera de juego y darle una prórroga al inquilino de la Moncloa y a sus políticas criminales otros cuatro años.
El tiempo se revela como clave en las estrategias políticas, los tiempos políticos cambian, por eso nos dirigimos a las personas que tienen facultades para aprovechar la coyuntura actual porque sería muy triste perder esta oportunidad y empezar de nuevo en otro tiempo político. Y nos podía pasar como en ese letrero que hay en los bares, ‘hoy no se fía, mañana sí’ y nunca llega mañana, y la gente se pregunta: ¿por qué nos contagian sus miedos si nosotros no tenemos nada que perder? Porque nos lo han robado todo. Evitemos con inteligencia y generosidad que nos roben el tiempo, que nos roben el calendario porque entre sus días, sus semanas, sus meses, se desenvuelve nuestro proyecto de vida.
Antonio Romero Ruiz
Presidente de Honor del PCA
Ex-Parlamentario Andaluz de IULV-CA

Coordinador de la Red de Municipios