lunes, 31 de agosto de 2009

Julio Anguita :"Éste es un país de chorizos y de una Justicia que no funciona"

José Joaquín León/Diario de Cádiz
Julio Anguita ha olvidado ya la angina de pecho que sufrió al inicio del verano en la costa gaditana. En esta entrevista, que se realiza en la sede del PCE en Córdoba, en un despacho prestado porque él ya no tiene, se mantiene fiel a sus ideas de siempre. En tiempos de bipartidismo aún sueña con una Izquierda Unida convertida en referente y alternativa al PSOE.
-Usted ha defendido la refundación de IU para recuperar el terreno perdido.
-Sí, lo propuse en un documento. Para mí refundar es iniciar un proceso, un replanteamiento total, con las consecuencias que se puedan derivar, organizativas, políticas, estratégicas, de alianzas… No se trata de una operación de afeite, o pura palabrería.
-¿Todavía piensa que IU puede ser el gran partido, o la gran coalición de la izquierda en España?
-Siempre he defendido que la izquierda no es un sitio del sistema, sino que niega el sistema y aspira a cambiarlo. Más que un gran partido, que yo pertenezco al PCE, lo que debe hacer IU es aglutinar a la gente que quiere que esto cambie, y que tenga unas ideas claras. Por ejemplo, el pleno empleo, al que se debe supeditar la economía. Estamos en una situación en la que el planeta se agota. El consumismo capitalista lleva al desastre.
-Pero muchos ciudadanos ven a IU como la muleta que apoya al PSOE cuando le hace falta.
-Mis posiciones son conocidas. Siempre dije que para pactar, primero un programa y taquígrafos. No podemos ser la muleta o el sostén del PSOE. No soy de aquellos que, ante la llamada de todos contra el PP, apoye al PSOE haga lo que haga. Yo creo en la independencia de IU, que debe ser soberana para pactar con quien le dé la gana. IU sólo debe rendir cuentas a sus votantes y militantes.
-¿Los frecuentes pactos con el PSOE han perjudicado a IU?
-Yo creo que sí. Me remito a la experiencia de los últimos 20 años.
-¿Usted pactaría con Zapatero?
-Es que yo no pacto con personas, sino con programas, para conseguir objetivos. A veces me han llamado mesiánico, pero he sido hiperrealista. Y esto vale incluso con los sindicatos. Yo no tengo ningún sindicato.
-¿Tampoco es partidario de apoyar a CCOO?
-Izquierda Unida no debe estar vinculada a ningún sindicato por norma. Coincidirá más con algunos, pero depende. Cuando la iniciativa de las 35 horas, mis sindicatos eran USO y CGT. ¿Por qué? Porque fueron los que lo defendieron, y entonces no lo hicieron ni UGT ni CCOO. Tengo ideología, pero no ataduras.
-A veces da la impresión de que IU es Izquierda Desunida…
-Debe haber pluralidad, debe ser así, pero no confundirla con banderías. Eso a veces es falta de preparación, o falta de honestidad política. Hay una ley de honor que implica que el debate debe estar reñido con el filibusterismo. IU puede asumir el coste de la pluralidad, pero se han pagado las consecuencias del filibusterismo de Nueva Izquierda, que estaban vendidos al PSOE, como se ha visto con muchos de sus miembros.
-¿Los disidentes tuvieron la culpa del declive electoral de IU?
-Izquierda Unida no es un partido. Ahí está su riesgo, su grandeza y su miseria. Desde que nació tuvo un problema. Y ese problema era que en el PCE había un péndulo, sí-no, en la política de las alianzas con el PSOE, por lo que no existía una línea clara. Y después estuvieron los problemas con Nueva Izquierda, en sus sucesivas oleadas, desde el principio con Almeida, Curiel y los otros. ¿Dónde han terminado todos? En el PSOE, como Antonio Gutiérrez, que fue secretario general de CCOO. Antes no lo dije tan claro. Esta fue una de las causas de los problemas internos.
-Pasemos a Andalucía. Con Anguita de candidato, IU tuvo 19 escaños en el Parlamento. ¿Por qué han perdido tantos votos?
-Y con Rejón tuvo 20… No quiero enfrentarme a nadie, pero hubo un tiempo en que Izquierda Unida perdió el norte. Cuando bajó de 20 a 13, a IU le entró un complejo de culpa, que fue muy bien trabajado por el PSOE y los medios de comunicación que comen de ellos. En aquellos años algunos de IU pedían perdón, por sus cargos, por la política de la pinza… Y eso se paga electoralmente.
-Con la pinza hemos topado. Se les criticó que coincidían más con el PP. Casi siempre votaban en contra del PSOE.
-Los que denuncian la política de la pinza ocultan a la población, con mala memoria o con descaro, algo importante: la palabra PSOE era entonces sinónimo de robo, corrupción, delito y crimen de Estado. Yo tengo la lista de los altos cargos del PSOE que tuvieron que dimitir por chorizos, la lista de los condenados. Una parte de los altos cargos entró a saco en el dinero público, se enriquecieron, fueron los chicos de la beatiful people, que enseñaron prácticas que hoy estamos pagando. ¿Qué hizo IU? Enfrentarse a eso. ¿Qué hizo el PP? Atacar también esa política. Yo volvería a ir contra eso.
-Al final quedó que Anguita y Aznar pedían lo mismo: que se fuera Felipe González…
-Sí, pero hubo diferencias. Aznar pidió a González que dimitiera y convocara elecciones. Yo le pedí que dimitiera, pero gobernara el PSOE con otras personas, ya que habían ganado las elecciones. Los que hablan de la pinza no saben lo que pasó, o son manipuladores asalariados del pesebre. Yo estoy dispuesto a discutir esto con datos. La pinza se basa en un argumento goebbelsiano. Hay un bueno, el pobrecito PSOE; un malo, el PP, y un traidor, que era IU. Y eso funciona, sobre todo para la gente que no piensa por su cuenta.
-¿El voto útil les perjudica mucho en Andalucía?
-Los del voto útil, que votan al PSOE porque viene la derecha, son víctimas de su desgracia. Los considero personas sin criterio. Son votantes vergonzantes, que se buscan una justificación para autoengañarse. Allá ellos….
-¿Qué le pareció la dimisión de Rosa Aguilar como alcaldesa de IU en Córdoba para aceptar una consejería del PSOE en la Junta?
-No me pareció honesto. Ya lo dije, pero no lo quiero remover.
-¿La considera una tránsfuga?
-No quiero hurgar. Es otra prueba más de lo que digo.
-Ya no tiene ningún cargo. ¿Cómo ve la Andalucía actual?
-Caótica, como toda España. La política de ahora es la cosa más frívola. Cuando veo los titulares: Zapatero, Rajoy, la corrupción… Este es un país de chorizos y de una Justicia que no funciona. Un país que vota y eleva a los altares a los ladrones, que los jalea. Lo del PP me parece un desastre. Pero cuando la Junta pone un pleito a Aznar por la deuda histórica y lo retira cuando cambia el Gobierno en Madrid… Eso es la degradación de la Justicia, es propio de quinquis de la política. También veo que una parte del pueblo andaluz tiene unas tragaderas enormes.
-Pues vaya panorama….
-Estamos en una época de caciquismo. Hay cosas que denunciaron Joaquín Costa y los teóricos de la regeneración que las estamos viviendo. En la Costa del Sol y algunas instituciones hemos tenido excelentísimos chorizos, que roban y roban. Esa corrupción de arriba termina por llegar abajo, y así llega a otros, que son corruptos pequeñitos. La corrupción ha conseguido hacer cómplices.
-¿Qué le parece esta crisis?
-Lo que digo ya lo dicen hasta los economistas de derechas. El sistema capitalista tiene crisis periódicas de sobreproducción. Esto ya lo denunció Marx en El Capital. Llega un momento en que se produce tanto que no se puede vender, y se cierran fábricas, se echa a los trabajadores y crece el paro. Cuando Occidente ha crecido metió en esa dinámica a China, India, Brasil y otros países. Pero no se puede hacer un capitalismo para un mundo sin fin. También hay otras crisis, de alimentación, medioambiental… Es una crisis de civilización.
-Pero el capitalismo saldrá adelante. ¿Han perdido una buena ocasión para cargárselo?
-Para enterrar el capitalismo hay que tener preparado el otro sistema. Antes de cargárselo hay que empezar a construir el socialismo. Y cuando lo tengamos, entonces podría caer. Pero antes no, sería un disparate. Decir lo contrario, aunque sea con el puño en alto, es un discurso pequeño burgués.
-Pasó la Transición. ¿Hemos vuelto a las dos Españas?
-Aquello fue una herida que no se cerró, se anestesió. Muchas cosas no se olvidaron y quedaron miles de muertos en las cunetas. La Iglesia ha canonizado a sus mártires y a los vencedores les dieron prebendas. Pero a muchos republicanos les usurparon sus bienes. Sólo se trata de restituir la memoria histórica, por que si no los jóvenes no entenderían lo que pasó.
-¿A qué aspira en el futuro?
-A vivir muchos años, pero con mediana lucidez, como un vegetal no. Quiero vivir para ver, porque todavía no he visto algunas cosas que me gustaría ver.

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