domingo, 10 de abril de 2016

José Luis Centella apeló a la "pasión" del PCE por la unidad de la izquierda en la apertura de su XX Congreso

Pedro J. Ortega/Mundo Obrero
José Luis Centella, Secretario General del PCE, ha apelado a la “pasión” que siente el PCE “por la unidad de la izquierda”, una pasión que, para el secretario general, ha movido al partido a lo largo de su historia, pero eso sí, ha rechazado una “disolución en ningún modelo de casa común”.
Centella ha abierto, en una intervención inicial, la primera fase del XX Congreso del PCE que se celebra hoy en el Centro Cultural del Pozo del Tío Raimundo, en el popular barrio madrileño de Vallecas y que ha elegido como presidente al concejal de Zaragoza en Común y secretario general del PC de Aragón, Alberto Cubero. El secretario general de los comunistas se ha mostrado convencido de que el cónclave proclamará la intención del PCE de construir una alternativa al sistema económico, político y social y rechazando, por tanto, cualquier papel que sitúe al partido en la “izquierda del sistema”.
El máximo dirigente del PCE ha llamado a las personas delegadas que forman parte de este XX Congreso -y que a lo largo del día de hoy debatirán y votarán los diferentes documentos que determinen el futuro político del PCE-, a situarse “en primer lugar, en lo que nos une” y ha pedido “debatir las diferencias políticas con normalidad, sin falsos debates ni prejuicios”.
Así ha asegurado que el debate que se ha dado en la base del partido “deja sentado que la gran mayoría compartimos las necesidad de una izquierda rupturista” y por ello ha situado como “lo más importante” de este XX Congreso “que salgamos con la determinación de dar la batalla para que la estrategia de ruptura democrática y social avance”.
“Nadie propone la salida del PCE de Izquierda Unida como primer paso para su disolución”, ha asegurado tajante el secretario general en referencia a quienes se reclaman “salvadores y salvadoras” de IU. “Que nadie se confunda”, ha dicho para asegurar que el PCE “ni abandona IU, ni va a entregársela a nadie” sino que “estamos dando la batalla por una Izquierda Unida que recupere sus principios fundacionales, porque sea realmente un Movimiento Político y Social”.
Así las cosas, el máximo responsable del PCE ha rechazado cualquier debate sobre la continuidad o no de IU y ha abogado por abordar el cómo hacer de IU un movimiento político y social a la vez que ha asegurado que fuera de IU existe “mucha gente” con la que “necesitamos converger para generar la mas amplia unidad popular”, y que esta convergencia, “necesita organizarse en un debate abierto y amplio donde no sobra nadie sino que, por el contario, falta mucha gente”.
“Lo que necesitamos es asumir el reto de disputar la hegemonía ideológica, política e institucional al neoliberalismo y por tanto ganar la batalla frente al capitalismo, frente al autoritarismo, en defensa de la clase trabajadora, de una democracia real, participativa, de una política de solidaridad y paz”, ha sostenido Centella.
El PCE celebra esta primera fase congresual coincidiendo con el 39 aniversario de su legalización tras la dictadura franquista, un hecho al que se ha referido en su discurso inicial Centella como “una conquista”. La legalización del PCE en el año 77 “no era un regalo de nadie, no era fruto de la buena voluntad de la monarquía” sino que, según ha relatado “hay datos históricos para proclamar que esa legalización fue conquistada con el trabajo, la lucha y el sacrifico de miles de militantes”.
Por ello Centella ha querido rendir homenaje a quienes “hicieron grande este partido en la lucha por una España democrática y socialmente avanzada”. Un homenaje que para el secretario general del PCE “es un compromiso con seguir reivindicando la verdad, la justicia y la reparación de aquellas y aquellas que lucharon por la libertad”.
Centella ha situado el debate de este XX Congreso en un “momento histórico” en el que “el capital trata de consolidar su dominio en la UE con una política cada vez más autoritaria, racista y neoliberal” y en España se traduce en una “crisis general del sistema” que se acompaña con una “crisis del régimen” surgido de la Transición.

Por último, Centella ha advertido que “una derrota hoy puede suponer pasos atrás de años, de décadas en la posibilidad de avanzar hoy un mundo más justo” a la vez que ha pronosticado que “la crisis no ha terminado y las contradicciones se van agudizar” y por ello, “de cómo se resuelvan, de nuestra capacidad de incidir y maniobrar en ella depende el futuro de las próximas generaciones”.