viernes, 8 de abril de 2016

El PCE celebra la 1º Fase de su XX Congreso donde plantea la máxima unidad popular para la ruptura con el régimen frente a su reforma, para construir un nuevo país

El Partido Comunista de España celebra este sábado 9 de abril, coincidiendo con el 39 aniversario de su legalización, la 1ª fase del XX Congreso del PCE, en este Congreso -que no se elegirá dirección- el objetivo es dar respuesta a los retos que tiene el Partido Comunista en el estado español en este Siglo XXI, retos que requieren la elaboración de un Manifiesto Programa que plantee una propuesta para avanzar hacia el socialismo y el comunismo haciéndolo desde la realidad en la que vivimos y luchamos.
Los grandes ejes del debate serán los siguientes:
Revolución democrática para la construcción de un nuevo país
La construcción de un nuevo país pasa, para el PCE, por el cambio de estructura social y la derrota del bloque de poder responsable de la actual crisis, un bloque formado por la alianza del capital financiero internacional con la clase empresarial de nuestro país. Por ello los comunistas plantean que sin la derrota de este bloque de poder es imposible la construcción de un nuevo país. La propuesta del PCE es incompatible con el proyecto de “reforma constitucional”, para ello plantean un proceso constituyente que haga posible el programa de la revolución democrática en nuestro país.
Por tanto, la cuestión social y condición periférica del estado español marcan las tareas prioritarias de la revolución democrática que se pueden resumir en impulsar un proceso constituyente para la construcción de un nuevo país en torno a tres pilares básicos: soberanía, derechos y trabajo garantizado, remarcan desde el PCE.
Centrar la acción en el conflicto, confrontación entre reforma y ruptura
El análisis realizado por los comunistas se plantea que los resultados del 20-D parecen dejar la confrontación entre los proyectos de reforma y ruptura, ya que la simple continuidad del sistema parece imposible. A partir de este análisis, señalan, es fundamental tomar en cuenta los profundos problemas derivados de la construcción de una sociedad basada en la precariedad y desigualdad como realidad estructural, una realidad que abre la posibilidad de la reconstrucción del proyecto del partido en torno a un nuevo asalariado urbano, con una realidad muy diversa y diferenciada según sexo y origen, resultado de una década de crisis, de retroceso de derechos y de políticas de recortes.
En este sentido, desde el PCE se plantea que, para ganar posiciones en la confrontación entre Reforma y Ruptura, centrar el eje de gravedad de la actividad en la calle, en el conflicto, en la lucha y en la realidad cotidiana de la vida de la gente para desde ahí?, construir un proceso de Unidad Popular en torno a un proyecto rupturista y de revolución democrática y social para confrontar con la ofensiva del sistema que busca su propia regeneración mediante la construcción de una nueva forma de representación política y social que se expresa bajo la idea de una segunda transición.
Tres proyectos de clase
En los textos a debate se caracterizan tres proyectos de clase en la actualidad, un primer proyecto de carácter continuista, donde cabria incluir al empresariado tradicional español de sectores como el inmobiliario, el turístico o de restauración, proyecto para el cual la prioridad política es constitucionalizar las políticas de austeridad, y en especial, la adopción de una reforma electoral de carácter mayoritario. Un segundo proyecto de carácter regeneracionista definido como la necesidad de asumir cambios superestructurales sin modificaciones en la estructura económica y laboral del país. El elemento central de dicho proyecto es la reforma constitucional. Los dos primeros, el continuista y el reformista son complementarios, aunque todavía no han llegado a un acuerdo lo que les ha impedido formar gobierno.
Y un tercer proyecto, donde se sitúan los comunistas, que vendría definido por la defensa de la ruptura democrática bajo la forma de proceso constituyente y en el cual su más genuina expresión política es IU-UP con algunos sectores de la izquierda nacionalista y que se identifica con las zonas de las periferias urbanas más afectadas por la precariedad laboral, sectores que son la base de una nueva expresión del conflicto social como por ejemplo los casos de Coca Cola en Lucha o Movistar.
Para el PCE, las fuerzas políticas mayoritarias se sitúan entre el primer y segundo proyecto, buscando la síntesis entre ambos, y plantean que el reto es saber ver las contradicciones que estos posicionamiento pueden producir entre sus bases sociales para conseguir variar la correlación de fuerzas desde la presión social y el trabajo político.
Actualizar la política de convergencia del PCE
En este Congreso el PCE reafirmara su voluntad de trabajar para que IU avance en la configuración de un Movimiento Político y Social que dé respuesta a la necesidad de construir la más amplia unidad popular en torno a la propuesta de ruptura democrática y social.
El Congreso planteará cómo organizar la estrategia para recuperar los objetivos del PCE cuando en 1983 planteó la Convergencia Social y Política y que dio lugar a la fundación de Izquierda Unida, en este sentido la propuesta es impulsar una formación de nuevo tipo, con nuevos métodos, que superase la forma de partido clásico y se configure como un movimiento político y social, organizado en torno a la elaboración colectiva de un programa común, una organización en la que sobran por tanto, la mayoría de las estructuras, la mayoría de los aparatos internos y falta la organización real de las asambleas locales y sectoriales, las de las áreas de elaboración y acción política, para ser un actor importante, que no único, en la transformación social de izquierdas.
Soberanía y ruptura con la Europa del Euro
Para el PCE es imprescindible tener claro que en el marco de la Europa del Euro, es imposible una salida social de la crisis, es imposible avanzar hacia el menor grado de justicia social, de distribución justa de la riqueza en un marco que no solo consolida el neoliberalismo, sino que pretende entregarse a los EEUU mediante un Tratado de Libre Comercio que acabaría definitivamente con la posibilidad de construir un espacio social en Europa. Y por lo tanto, según el texto, se trata por tanto de plantear las forma de romper esta Europa del Euro y construir con otras fuerzas y colectivos una alternativa para plantear una integración europea desde la horizontalidad, la solidaridad y la justicia social, la cuestión es plantear la puesta de los recursos de Europa al servicio de conseguir mejoras sociales, económicas y de todo tipo para la mayoría social, y conseguir la hegemonía de la clase obrera y sectores populares de la sociedad en la construcción de una Europa de los pueblos.

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