.

.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Queremos hechos! porque nos queremos vivas y nos queremos libres. Manifiesto del PCE 25-N



Solo es posible erradicar la violencia machista, si avanzamos en la igualdad real entre hombres y mujeres.
Este 25 de noviembre desde el PCE seguimos exigiendo medidas políticas contundentes para erradicar las violencias machistas. Basta ya de buenas palabras y buenas intenciones.
¡Queremos hechos! porque nos queremos vivas y nos queremos libres.
Un pacto de estado contra las violencias machistas no es viable con quienes la ejercen. Los intereses no son los mismos. La derecha nos quiere a las mujeres en la precariedad. Nos quiere asumiendo el trabajo de cuidados que el estado no garantiza y del que los hombres no se corresponsabilizan. Nos quiere siendo el ejército de reserva de mano de obra barata. Las proletarias de este siglo o nos quiere simplemente como objeto de consumo, llevándonos a situaciones extremas de máxima vulnerabilidad, abocándonos a la mercantilización de nuestros cuerpos a través de la prostitución o de los vientres de alquiler.
La derecha sirve a los intereses de la patronal. En este sentido son significativas las pasadas declaraciones de Rosell, del presidente de la CEOE que considera un problema que las mujeres trabajen. Una afirmación muy perjudicial que fomenta la desigualdad laboral de las mujeres, en especial, en su derecho al acceso en el empleo en igualdad de condiciones.
La violencia machista es un problema estructural. Se deben combatir las violencias machistas desde la raíz, profundizando en las causas que la generan. Mientras haya desigualdad entre hombres y mujeres habrá violencias machistas. Mientras exista patriarcado habrá violencia machista.
Un pacto sí es necesario, contra el patriarcado y contra las políticas que agreden y someten a las mujeres a una vida indigna.
Desde el PCE proponemos a las organizaciones políticas representadas en el Congreso que acuerden una mayoría parlamentaria para acabar con las desigualdades que persisten, con la feminización del paro, de la pobreza y la desprotección social. Para legislar una educación que incluya la educación para la igualdad. Dotación presupuestaria suficiente para políticas de igualdad y de atención y prevención de la todas las violencias machistas, incluida la prostitución.
En definitiva queremos un compromiso firme contra la violencia estructural, que es la causante de la espiral de violencias machistas en las que se ven inmersas la mayoría de mujeres en nuestra sociedad.
Desde el PCE nos sumamos a todas las acciones que desde el Movimiento Feminista y desde el Movimiento democrático de Mujeres se convocan y organizan contra las violencias machistas.
¡Queremos hechos! Nos queremos vivas y libres.
Secretaría de la Mujer del PCE