lunes, 14 de noviembre de 2016

95 Años no son nada. Aniversario de la fundación del PCE

José Antonio Carmona Postigo
Secretario Político de la Agrupación “Julián Grimau” del PCA
Han pasado 95 años desde que el 14 de noviembre de 1921 se fundara el Partido Comunista de España. El nacimiento del PCE viene dado por la fusión de los dos partidos comunistas que había en aquel momento.
Por un lado el  Partido Comunista Español, el cual nace a partir de que las Juventudes Socialistas decidieran adherirse a la III Internacional el 15 de abril de 1920, en consecuencia con las ideas internacionalistas encabezadas por Lenin que habían apoyado durante la I Guerra Mundial. Entre los miembros fundadores de este partido, encontramos a Dolores Ibárruri "La Pasionaria", de quien conmemoramos el 27 aniversario de su fallecimiento hace apenas dos días (12 de noviembre de 1989).
Por otro lado, encontramos el Partido Comunista Obrero Español que nace de una escisión en el seno del Partido Socialista Obrero Español provocada por la decisión de algunos de sus miembros de pertenecer a la III Internacional pues tenían una visión más revolucionaria de lo que debía ser el movimiento obrero mientras que otros se mostraban más reformistas y querían seguir formando parte de la II Internacional. Esta escisión se produjo en el III Congreso extraordinario del Partido Socialista, donde tras perder la votación por 2.764 votos, los pertenecientes a la vertiente revolucionaria, que entendían que la II Internacional constituía una traición al socialismo, decidieron separarse del Partido Socialista para crear el Partido Comunista Obrero Español. Esta escisión se dio el 13 de abril de 1921 y fue encabezada por prestigiosos dirigentes socialistas como Antonio García Quejido o Facundo Perezagua entre otras personalidades.
Antonio García Quejido
En Italia se daba una situación similar, ya que el 21 de enero de 1921, se fundaba el Partido Comunista Italiano a partir también de una escisión del Partido Socialista Italiano. Uno de sus fundadores fue Antonio Gramsci, quien supo identificar muy bien ese momento en el que se encontraba Europa y que dio lugar a estas escisiones que eran sin lugar a dudas una necesidad en un momento lleno de claroscuros donde lo nuevo no lograba imponerse de golpe, sino que se abría paso tras una larga y difícil lucha contra lo viejo.
Así pues, es en este contexto, en el que la existencia de dos partidos comunistas creaban una situación confusa para el propio movimiento obrero, además del peligro que esto suponía pues de él podía aprovecharse el reformismo, en el que se decidió que lo óptimo para vencer tal anomalía, fuese la unificación de estos dos partidos dando lugar el 14 de noviembre de 1921 a lo que hoy conocemos como Partido Comunista de España.
Por tanto, podemos comprobar, cómo el Partido Comunista de España, lleva en su ADN, desde su nacimiento la idea de unidad, pues la división sólo podía constituir una tragedia para la clase trabajadora. El Partido Comunista Español, es de ideología marxista, y si hay algo que identifica al marxismo, es la intención de llevar el cuerpo teórico a la práctica, por eso, no tardó el PCE en intentar conjugar los esfuerzos de los trabajadores y trabajadoras. Ya en el verano de 1922, en una situación de crisis económica provocada por el estallido de la Gran Guerra y por la debilidad del entramado industrial y económico de España, el cual afectaba sobremanera a la clase trabajadora que veía como se cerraban las fábricas, aumentaban las jornadas laborales pero disminuían los salarios, el PCE apostó por esa unidad, dirigiendo una carta abierta al PSOE, a la UGT y a la CNT para la formación de un Frente Único que pudiese luchar contra la situación que estaba viviendo la clase trabajadora en el país. Por desgracia la respuesta que recibió de PSOE y UGT fue negativa.
Pero la idea de unidad popular, de frente único o de bloque político y social, es una constante en la historia del Partido Comunista de España. El 8 de julio de 1923, ante la amenaza que suponía una dictadura militar, que ya había adquirido en nuestro país síntomas de convertirse en realidad, el PCE advirtió a los trabajadores y trabajadoras de la importancia de la unidad. En el Congreso que se celebró ese mismo día, denunció como error la táctica individual, subrayando que el Frente Único era una necesidad pues una clase obrera atomizada no podría hacer frente a dicha amenaza. Los dirigentes socialistas hicieron oídos sordos y el 13 de septiembre de 1923, Primo de Rivera dio un golpe de Estado que dio lugar a una dictadura que duró hasta comienzos de 1930.
En su afán por llevar la teoría a la práctica, esta teoría se convirtió en realidad en las elecciones de 1936, en las que el Frente Popular, formado por diversos partidos (Izquierda Republicana, PSOE, PCE, POUM y Esquerra Republicana de Catalunya), consiguió la victoria con un 47'1%. Esta unidad se dio por la necesidad imperiosa  de formar un bloque que pudiese parar el avance del fascismo, el cual ya estaba gobernando en Alemania o Italia. El que fuera Secretario General del PCE en aquel entonces, José Díaz, pronunció el 2 de junio de 1935 en Madrid, un discurso en el que dejaba clara la postura del Partido Comunista: "el fascismo no pasará, si todos nos unimos, si vosotros, los diez mil obreros que estáis aquí, los que pertenecéis a otras organizaciones y partidos, obligáis a vuestros dirigentes a aceptar las proposiciones justas de Frente Único que les hace el Partido Comunista, si en vuestras fábricas y talleres, en las oficinas, en las universidades; por todo el país, organizáis la Concentración Popular Antifascista; entonces, si podremos decir muy alto y muy fuerte que el fascismo no pasará". Esta victoria electoral, acabó desatando a los fascistas que encabezados por Franco decidieron dar un golpe de Estado contra un gobierno elegido democráticamente.
Así pues, el concepto de "Unidad Popular" está claramente arraigado en los orígenes e historia del Partido Comunista de España, por lo que hoy, en 2016, ante la situación en la que nos encontramos, ante el avance del fascismo en Europa, en pleno apogeo del capitalismo más devorador e implacable que ha generado unas cotas de desigualdad nunca vistas, en una España con millones de desempleados/as, donde nos están recortando hasta la aniquilación los servicios públicos a los que tenemos derecho y a los que a nuestros abuelos y abuelas les costó mucho conseguirlos, en este contexto, el Partido Comunista de España sigue siendo fiel a sus orígenes, a sus ideas y a su historia, la cual está plagada de grandes camaradas que tanto lucharon en beneficio de la clase trabajadora, y por eso, aprobó en mayo de este año, durante la primera fase del XX Congreso, lo siguiente:
"La unidad popular es lo que le da forma y orientación (a un contrapoder), en una expresión de unificación de luchas. Es pues, la unidad una cuestión indispensable y supone la expresión y unión de las luchas parciales, temporales y sectoriales que organizan y acercan el objetivo estratégico. Esta no constituye una etapa intermedia, ni un fin, sino un proceso en el que construimos alianzas para superar el capitalismo.
En esa construcción, la fuerza motriz del cambio es la clase obrera, por lo que en el proceso de lucha organizaremos y trabajaremos en los espacios de poder popular para construir la unidad popular con aquellos y aquellas cuyas necesidades y aspiraciones se ven afectadas negativamente por la oligarquía, sus monopolios y su régimen".
Por todo esto, y por que 95 años no son nada (aunque han dado para mucho) sólo queda felicitar al Partido Comunista de España en su aniversario mientras nosotros/as los/as comunistas, prometemos que seguiremos gritando con la fuerza propia de la juventud: "Luchar, crear, poder popular".

Salud y República.