domingo, 8 de noviembre de 2015

Alberto Garzón reclama que "el 1% más rico de la población haga un esfuerzo para salir de la crisis" y la derogación de las reformas laborales del PSOE y PP

El candidato de Unidad Popular, en la que participa Izquierda Unida, a la Presidencia del Gobierno, Alberto Garzón, presentó el pasado miércoles, 4 de noviembre, el conjunto de medidas que esta formación propone en materia laboral, de cara a las elecciones generales del próximo 20 de diciembre. Además de desgranar buena parte de las propuestas, Garzón explicó que su contenido lleva implícita la necesidad de que “el 1% más rico de la población haga un esfuerzo para salir de la crisis”.
Alberto Garzón compartió el acto celebrado en Madrid con la profesora de Derecho del Trabajo de la Universidad de Valencia Adoración Guamán y el trabajador de Coca-Cola en lucha y número 11 de la candidatura en Madrid de Unidad Popular, Alberto Pérez Mayoral. Centró su exposición en torno a dos principios: “ninguna comunidad política es sostenible en el tiempo en condiciones de extrema desigualdad” y “una mejor redistribución de la renta y capacidad de fiscalizar del Estado permiten recuperar la economía”.
Junto a la derogación de las dos reformas laborales aprobadas por los ejecutivos de PP y PSOE, el candidato de la Unidad Popular e IU planteó un cambio del modelo productivo “urgente y necesario” bajo el que construir las iniciativas planteadas en materia laboral.
Entre las propuestas figura la limitación del salario máximo en las empresas. La regulación de esta medida está en función del salario más bajo que tenga cada compañía. “El límite máximo, tanto en la empresa pública como en la privada, será una cantidad equivalente a 10 veces las retribuciones totales que perciba la persona de salario más bajo por una jornada ordinaria o normal según la legislación vigente o, en su caso, el convenio aplicado”, detalló.
Esta medida no limita los sueldos máximos, sino que plantea la necesidad de que la empresa aumente el salario de quienes ganan menos si quiere mantener el nivel salarial de sus altos cargos. “En casi todos los países europeos e, incluso, en tres estados de EE.UU ya han sido planteadas propuestas en esta línea”, recordó Garzón.
Además de acotar la polarización de los salarios, el diputado de la Unidad Popular e IU ha criticado el empobrecimiento al que el actual Gobierno del PP empuja a la mayoría social que, a su vez, “condena a toda la sociedad a una merma en las condiciones de vida”.
En materia de derechos laborales, Izquierda Unida mantiene una de sus reivindicaciones clásicas: la jornada de trabajo de 35 horas. “Un país rico y con capacidades tecnológicas como España tiene que permitir a sus ciudadanos tejer una vida digna”. Frente a esta reclamación, la realidad social empuja a la sociedad en sentido contrario: “en este país se están haciendo millones de horas extra sin remunerar y el Gobierno no hace nada para atajarlo”.
Dentro de la batería de medidas presentadas, uno de los objetivos prioritarios es aumentar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de forma progresiva hasta alcanzar los 1.176 euros mensuales al final de la legislatura, en 2019. “Un aumento de la capacidad adquisitiva reactiva el consumo y, en consecuencia, la economía: es una medida tanto económica como política”, enfatizó el candidato de Unidad Popular e IU.

Además de la conquista de estos derechos, Alberto Garzón reclamó “recuperar otros que nos han sido arrancados en los últimos años, como la indemnización por despido de 45 días por año trabajado”, al tiempo que tildó de “aberración” el hecho de que “empresas con beneficios milmillonarios se puedan permitir el lujo de despedir masivamente a sus empleados a precio de saldo”.