martes, 9 de septiembre de 2014

Carta abierta de Antonio Romero a la Ciudadanía: “Hemos estado gobernados por criminales. El “honorable” ha resultado ser un ladrón, Jordi Pujol muestra la otra cara de la “modélica transición”

Los que permiten y toleran la existencia de paraísos fiscales son cómplices de estos repugnantes hechos.
Estimadas ciudadanas, estimados ciudadanos:
Jordi Pujol ha confesado que posee millones de euros en paraísos fiscales. El ex-presidente de la Generalitat de Cataluña habría cometido siete delitos tipificados en nuestro ordenamiento jurídico penal. Los siete delitos son: delito fiscal, cohecho, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, prevaricación, falsedad en documento público y malversación de caudales públicos. La ciudadanía está conmocionada en Cataluña y en España.
Uno de los artífices de aquella modélica transición del 78, ha resultado ser un delincuente que ha traicionado los intereses generales y la lealtad a Cataluña, que gobernó durante años, y a España. ¡Qué equivocados hemos estado! Ahora resulta que el Honorable es un pajarraco.
Cuentan que llegó un turista japonés al aeropuerto del Prat de Barcelona y subió a un taxi, y le dijo al taxista que lo llevara a ver la Sagrada Familia, y el taxista lo llevó al domicilio de Jordi Pujol. Este chiste ilustra algo del fondo, la familia en el sentido siciliano del término, la familia mafiosa. Pujol habría sido, y aún sería, un jefe mafioso que junto con su familia habría depositado dinero en paraísos fiscales y acumulado  un capital aún sin precisar. Los paraísos fiscales son la caja B del capitalismo, de los políticos corruptos, de los deportistas de élite, de los narcotraficantes, de las grandes fortunas, de las multinacionales. Son el escondrijo del dinero negro y criminal para no pagar impuestos.
Los paraísos fiscales deberían ser considerados y tipificados como crímenes contra la Humanidad. Si tenemos en cuenta que la esperanza de vida ha bajado en estos cinco años de crisis cuatro meses y una semana en España por los recortes de asistencia médica en la dependencia, en la alimentación, en los cuidados básicos; habría que investigar y señalar la complicidad de la Unión europea, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo, el Banco Mundial, el G20, el Colegio de Comisarios, los EEUU, y otros gobiernos. ¿Por qué no quieren acabar con los paraísos fiscales? ¿Por qué los permiten y los toleran? La respuesta es sencilla, porque ahí están los intereses que ellos representan, los intereses del gran capital.
En España quedan aún investigaciones por realizar, se hizo un blindaje exprés de Juan Carlos I cuando abdicó. Con un origen en su fortuna opaco, extraño, con personajes como Prado y Colón de Carvajal, Javier de la Rosa y Mario Conde administrándole sus recursos como Casa Real. El New York Times pidió que se investigara el origen de la fortuna del rey que podía alcanzar los dos mil millones de dólares. Este asunto se ha planteado en el Parlamento y en la Fiscalía al tratarse de una personalidad pública y relevante. Habría que recordar los discursos de Jordi Pujol en el Parlament de Cataluña, planteando las balanzas fiscales. Lo que aporta Cataluña a la Hacienda Pública del Estado y lo que el estado aporta para prestar los servicios esenciales a la Generalitat.
El patriotismo es el refugio de los canallas, el fraude fiscal tiene hoy un gran reproche social y ético, y sobre todo cuando lo cometen las personas que tienen encomendada la obligación de combatir estas prácticas. Porque es como si ponemos a la zorra a cuidar las gallinas. En España según datos oficiales el 86 por ciento de los contribuyentes con ingresos anuales a diez millones de euros eluden sus obligaciones fiscales, así como el 45 por ciento de los que ingresan entre un millón y diez millones de euros. Los gobiernos decretan amnistías fiscales en lugar de combatir el fraude fiscal.
El cobro de comisiones por la adjudicación de obras públicas, el uso patrimonialista y cortijero del poder, parapetarse después tras la bandera de los legítimos derechos nacionales de Cataluña es una canallada. La extraordinaria fortuna de Jordi Pujol, transacciones mercantiles entre España y 13 países: Andorra, Suiza, Islas Caimán, Liechtenstein, Luxemburgo, Gabón, Croacia, Argentina, Uruguay, EEUU, México, Francia y Reino Unido.
Treinta años de corrupción a cambio de estabilización política a los gobiernos de España de Felipe González y José María Aznar. Afloran en una época en la que vivimos donde hay hambre, exclusión social, los trabajadores pierden derechos, se recortan servicios públicos esenciales... Y aparecen los mafiosos que han gobernado para saquear lo público y amasar fortunas con prácticas fraudulentas y criminales. El caso de Pujol pone de manifiesto que habría que continuar la investigación y ver el origen de fortunas que el pueblo tiene derecho a conocer, a que sean transparentes.
Habría que eliminar los paraísos fiscales y tener las listas de los titulares de cuentas en estos paraísos. Si los capitales evadidos de España retornaran y pagaran sus impuestos, España tendría superávit y en el mundo se acabaría con el hambre que sufren mil millones de seres humanos.
Si hay voluntad política los paraísos fiscales se suprimen en 24 horas. Estamos desgraciadamente ante patriotas domingueros que ven que se ha cometido alta traición, que los poderosos tienen patente de corzo y ni siquiera llevan ya, físicamente como en el siglo pasado, sus dineros y sus metales preciosos, son los bancos, en nuestras ciudades los que tiene las terminales en esos paraísos fiscales.
Como decía Martín Fierro: “La ley es una tela de araña, en mi ignorancia lo explico, que no la tema el hombre rico ni el que manda, porque la rompe bicho grande y enreda a los chicos.”
Antonio Romero Ruiz
Ex parlamentario de IU, presidente de honor del PCA

Coordinador de la Red de municipios por la Tercera República.

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