domingo, 12 de febrero de 2017

Crónica de la jornadas 4ª y 5ª de la Marcha por la carretera desde Málaga a Almería del camarada Manuel García Morales “Teniente”. En el 80 Aniversario de tan criminal suceso

4º Día de Marcha de Nerja a Almería
El grupo de marchistas que ha salido hoy de Nerja para llegar a Almuñecar parecía en muchos momentos una partida de la guerrilla. Hemos atravesado toda la zona de los acantilados de Maro en Málaga y de Cerro Gordo en Granada, en algunos casos por los restos de la antigua carretera de la muerte, pero en otros por senderos colgados de los acantilados donde hemos tenido que ir con mucho tiempo para evitar caídas. El paisaje que hemos contemplado ha sido grandioso, y no podemos por menos de recordar a las decenas de miles de personas que huyendo por allí hace 80 años vivieron un infierno, cuando el lugar es lo mas parecido a un paraíso. Durante varias horas de camino hemos podido escapar de la tormenta, pero al final sobre la 1:30 nos alcanzó la lluvia cuando estábamos cerca de la Herradura. Esta nos ha acompañado hasta Almuñecar donde hemos llegado sobre las 5 de la tarde.
A lo largo de la marcha me han preguntado repetidamente que significaba el escudo de la bandera republicana, incluso un agente de protección civil preguntaba que si éramos republicanos, porqué poníamos un escudo monárquico en la bandera. Es la revolución de 1868, “La Gloriosa” que desembocó en la 1ª República la que adopta la que luego sería la bandera de la 2ª República, y lo hizo cambiando parte de los símbolos y de los colores de la bandera de la Monarquía Borbónica, inmediatamente que Isabel II huye de España. En esos cambios se elimina la corona real y se sustituye por una corona en forma de muralla, de tradición romana que se otorgaba a los soldados que vencían las resistencias amuralladas, se quitan también las coronas de las columnas de Hércules y se elimina la flor de lis de los borbones; finalmente se añade el color morado que era el de la Milicias Nacionales del General Riego, que en el trienio liberal (1820-23) obligaron a la bestia reaccionaria de Fernando VII a “rejurar” la Constitución de 1812. Es la que el primer gobierno provisional de la 2ª República aprobó por Decreto de 27 de Abril de 1931 y lo hizo porque el pueblo salió a la calle con esa bandera en toda España después del triunfo electoral de 14 de Abril. En la Tercera que se avecina ya decidiremos los detalles de la nueva.
En la marcha, donde siempre hay un mínimo de 70 personas, siempre comentan lo fácil que es lo que estamos haciendo a diferencia de la gente que murió o ametrallada o de hambre y frio. Sin embargo la nuestra es bastante espartana. Dormimos en el suelo de los polideportivos, en el suelo con sacos de dormir, nos levantamos a las 6;30 de la mañana, tomamos de pie, en el mismo polideportivo un café y una pieza de bollería industrial (es lo peor que llevamos) que prepara el catering y empezamos a andar, con calor o con frio o con lluvia como hoy. La comida es al aire libre, en comida que guisan los compañeros de catering y se come estilo rancho, plato único con pan, una pieza de fruta y un refresco, y o te sientas en el suelo o comes de pie. Hace a media mañana un tentempié que consiste en un tercio de plátano, un cuarto de naranja y agua o refresco. Es la cena la que es libre y cada un@ decide lo que cena. Mañana, salimos hacia Motril.
5º Día de Marcha, 11-2-17
La Señora de 89 años que se ve en la foto, (tomada hace dos meses) es Carmela Tejero Plazas, nacida el 21 de Enero de 1928 en Salar de Granada; hoy sus hij@s han participado en la marcha, (alrededor de 200 personas hemos estado) llevando su foto ya que ella les ha dicho que ya que no podía asistir por su falta de fuerza, quería que su foto fuera con ellos rememorando lo que pasó en su huída hace 80 años.
La jornada ha tenido momentos muy emotivos, sobre todo cuando hay contacto con la gente. A la entrada del paseo marítimo de Salobreña, un hombre mayor, alto, espigado, con rostro de pescador, labrado por el sol, se me acercó, creí que me iba a preguntar por la marcha, pero tenía el tema muy claro, no me dijo nada, cogió la bandera republicana que siempre llevo conmigo y la besó, sin decirme nada, pero con los ojos decía “claro hombre”.
En el río Guadalfeo, que marca la separación entre los municipios de Salobreña y Motril se ha organizado un acto de recibimiento de la columna, el sitio no es casual, el 7 de Febrero de 2014 el gobierno bipartito andaluz del PSOE y de IU, y por el impulso de esta última aprobó los “lugares de la memoria histórica de Andalucía” y uno de estos lugares es el río Guadalfeo; donde al estar los puentes destruidos, murieron ahogadas muchas personas que ante la inminencia de la llegada de las tropas italianas que les pisaban los talones, decidieron cruzar el río a nado. La corriente se llevó a muchas de ellas hacia el mar y quien no murió ahogada murió ametrallada. Está por comprobar la acusación de que además de las fuertes lluvias que había habido, los fascistas habían abierto los embalses existentes para aumentar el caudal. Se había preparado previamente grandes manojos de claveles que se han repartido para que cada un@ de nosotr@s lo echara al río.
En este acto, además de estar presentes representantes institucionales, asociaciones de memoria y la FAM, habían dos personas mayores participantes en la huida del 37. Una de ellas, mujer, a través de la lectura de su hija ha contado como con un año, su familia salió huyendo del barrio malagueño de “El Palo”, su padre llevaba a sus tres hermanos mayores y su madre la llevaba a ella en brazos. La madre fue herida de metralla antes de llegar a Motril, le dejó la niña a una vecina y luego perdieron el contacto. La vecina dejó a la niña en Calahonda un pueblo a unos 15 km. en dirección a Almería, a una familia que conocía, pero sin darle datos de la niña. La madre de la niña sobrevivió y también su familia y volvieron al Palo, y removieron cielo y tierra para encontrarla de manera que vieron a muchas niñas, de edad similar que también estaban buscando a sus madres. 16 años después y por casualidad, la novia de su hermano que viajaba mucho a Granada, y por el extraordinario parecido con este, se crearon las condiciones para que volvieran a encontrarse.
Otro hombre mayor, en silla de rueda, ha explicado que perdió el contacto con su familia en el cruce del Guadalfeo y que con 7 años que tenía llegó a Almería siguiendo la columna de gente. Lo que vio y vivió, su madre le obligó hacer la promesa de que nunca hablaría de ello, el nos ha dicho esta mañana que no le prometió sin embargo que no lo escribiría y así lo ha hecho, aunque no lo publicará hasta su muerte. Aunque solo fuera por el agradecimiento y la reparación que estas personas y otras miles de personas nos manifiestan ya estaría justificada esta marcha, aunque sus objetivos son más ambiciosos.
Esta jornada quizá ha sido la más dura hasta ahora; 29 km y algunos tramos de subidas y bajadas más difíciles, pero lo que se acumula de cansancio y pequeñas heridas se evapora con la emoción, el calor humano y la fraternidad que se respira en la marcha. Mañana salimos en dirección a Castell del Ferro.