jueves, 25 de febrero de 2016

Manifiesto de la UJCE-A del 28-F: "Por una Andalucía con voz propia"

El 4 de diciembre de 1977 las andaluzas y andaluces comenzamos un camino en el que exigimos una autonomía plena, acorde a nuestro estatus de nación histórica. Otro 28 de febrero más, día institucional de Andalucía, celebramos la respuesta afirmativa del conjunto de las sociedad andaluza, que votó SÍ al inicio del proceso autonómico en nuestra tierra.
No obstante, el camino emprendido hace casi 40 años se ha visto torpedeado constantemente por parte de los diversos gobiernos del Partido Socialista. Desde su posición de poder, en lugar de defender los intereses y necesidades del pueblo trabajador andaluz, han preferido perpetuar a Andalucía como una región subalterna de las políticas neoliberales marcadas a nivel estatal, una región subdesarrollada y periférica, anclada a un modelo económico extractivo y desigual.
En el contexto político actual, que pone sobre la mesa la necesidad de desarrollar un profundo debate sobre el modelo territorial, se está excluyendo de nuevo a nuestra tierra. Es ese mismo PSOE de Andalucía, que se autodenomina adalid de la defensa de los intereses de las andaluzas y andaluces, el que perpetúa esa visión integrista del Estado español, usando la identidad andaluza para contraponerla a la del resto de naciones del estado y que silencia las voces que plantean una alternativa a este modelo agotado.
Desde la UJCE, por tanto, llamamos a todas las fuerzas de la izquierda transformadora a recuperar el espacio histórico andaluz en la política, reivindicando nuestro papel como pueblo en el marco de un estado plurinacional. No somos una tierra de segunda clase.
Reivindicamos el valor de lo andaluz desde la pluralidad: somos gitanas, moras, mar, campiña y marismas. Exigimos respeto hacia nuestra tradición multicultural y tolerante. Nos une un ideal. La mayor opresión para un pueblo es su pérdida de identidad.
Andalucía quiere dejar de ser la tierra del paro, la emigración, la infravivienda, la falta de futuro para su juventud, a la que le niegan su identidad como pueblo.
Por una Andalucía socialista; una Andalucía que se construya por sí, los pueblos y la humanidad.