sábado, 20 de diciembre de 2014

“Mantener el rumbo hacia el modelo de nuevo país”. Aportaciones del PCA a la Asamblea de Balance de Izquierda Unida de Andalucía

Nuevos tiempos, nueva estrategia
El nuevo tiempo
La crisis capitalista iniciada en 2008 continúa siete años después y se extenderá si las políticas que rigen la economía mundial y estatal siguen siendo las actuales. El pronóstico es oscuro, pero es eso: pronóstico. Sin embargo, día a día se confirma que en estos siete años la oligarquía que maneja casi la totalidad de las instituciones del estado español y la UE ya ha impuesto un nuevo marco económico, que será el de las próximas décadas si no lo evitamos: más de dos tercios de la población vive bajo condiciones de precariedad laboral y vital, consecuencia del paro, la temporalidad y los salarios de miseria.
Estas son las condiciones de vida de la mayoría de la clase trabajadora y de cada vez más sectores populares. Hay hambre, hay cortes de luz y de agua, hay desahucios y hacinamiento en las casas, hay cientos de miles de personas a las que el sistema pretende borrar con 50 y pocos años, hay dos generaciones jóvenes empujadas a la nada o el exilio. Una inmensa brecha se abre en la sociedad: más pobres y más pobres y más ricos y más ricos que antes de 2008. Hay lucha de clases abierta y descarnada.
A lo largo de los últimos años, y como consecuencia de la crisis, el marco político nacido en 1978 se ha ido degradando. La amplia y sostenida movilización social del ciclo 2010-2014 ha despertado a gran parte de las clases populares que sufrían la crisis en silencio y con resignación. Varios millones de personas han abandonado la pasividad política y se han incorporado al debate y la acción. Decenas de casos de corrupción que afectan a todas las instancias del Estado van confirmando lo que IU afirma sin ambages: la corrupción es estructural y consustancial al capitalismo. Los rescates multimillonarios a la banca con dinero público y los recortes constitucionalizados por la reforma del artículo 135 han puesto ante los ojos de millones de ciudadanas y ciudadanos de todas las clases, que el Estado surgido del pacto constitucional del 78, con sus partidos turnistas y sus burocracias, estaba al servicio de la oligarquía especuladora y monopolista. El apoyo a los partidos del Régimen se ha desplomado. “Lo llaman democracia y no lo es”.
Las elecciones europeas de 2014 han confirmado la caducidad del régimen monárquico y neoliberal sostenido por el bipartidismo. La mayoría social que sufre la crisis ha ido transformándose en una mayoría política, desde el PCE hemos de trabajar porque dicha mayoría adopte la voluntad de construir un nuevo país, una nueva sociedad, un nuevo modelo económico para un futuro digno. “Sí se puede”.
Lo que era vigente y lógico en 2012 no lo es tanto en 2015. El escenario económico y político en el que se acordó el pacto ha variado sustancialmente en lo económico y ha empeorado, aún más, en lo social. La situación del pueblo andaluz es paradigmática del nuevo marco económico: el millón de paradas y parados se está haciendo crónico, las tasas de pobreza y de pobreza infantil son intolerables. Pero el despertar de millones de ciudadanos de las clases populares abre un camino a la esperanza para construir un nuevo país sobre las ruinas del bipartidismo, algo bien diferente a la coyuntura de 2012 en la que el PP acababa de acceder al gobierno de casi todas las instituciones políticas del Estado.
IULVCA debe adaptar su estrategia a este nuevo momento político y a la realidad de la clase trabajadora y los sectores populares que va asentándose y esta adaptación tiene que traducirse en acciones concretas y efectivas, que no efectistas, del gobierno de la Junta de Andalucía en el que participamos que den respuesta a tal estado de cosas.
Esta adaptación de la estrategia debe estar presidida por el principio de que la política de pactos no es igual que la política de alianzas. IU como fuerza que actúa en todos los ámbitos (incluido el institucional), es una fuerza independiente para pactar cuestiones políticas concretas, de táctica parlamentaria o de acuerdos programáticos con cualquier partido político u organización social. En cambio nuestra política de alianzas tiene el objetivo estratégico de la construcción de la alternativa en el horizonte de la sustitución del régimen en crisis por un bloque critico y social, democrático y anticapitalista, que luche por la soberanía política de Andalucía en el marco de una República Federal y por un nuevo modelo producto al servicio de una mayoría social.
La nueva estrategia: mantener el rumbo hacia el modelo de nuevo país
IU evitó que el PP gobernara en Andalucía y ejecutara su programa de privatizaciones y regresión de derechos sociales. Consiguió condicionar con la fuerza de sus doce escaños, las políticas de recortes impuestas por el PP desde el gobierno central y por el PP y el PSOE desde la UE . Acordó un pacto de gobierno en el que introdujo medidas y leyes que marcan el rumbo hacia el nuevo país que queremos construir. Y con algunas de estas medidas y con su acción de gobierno puso a la Junta de Andalucía del lado del pueblo y frente a la oligarquía, las que demuestran que efectivamente el rumbo es el adecuado.
A pesar de ello, la presencia en el gobierno no nos exime de tener que lidiar, desde nuestras posiciones políticas con una fortísima contradicción. Esta contradicción estratégica solo se puede superar si las políticas impulsadas por IU conllevan el cuestionamiento del marco político y del poder económico. Para ello es necesario analizar la táctica de permanencia en el cogobierno y en qué grado se adecua a nuestra estrategia política.
La nueva estrategia pasa, en primer lugar, por garantizar el cumplimiento de las medidas y leyes del pacto de gobierno cuya necesidad ahora reafirmamos y, en segundo lugar, por poner en marcha medidas que enfrenten la grave situación que vive el pueblo andaluz y que no acertamos a plantear ni desde IU ni desde el PSOE en 2012: su mejor exponente es la Ley de Función Social de la Vivienda.
El acuerdo de gobierno, al que IU está vinculado y que es el principal soporte programático del Gobierno debe cumplirse, e IU ha hecho ya todo lo que está en su mano para ello, impulsándolo desde las Consejerías que dirige y desde su acción en el Parlamento.
Es urgente que esas leyes y medidas, ahora en la recámara, se hagan realidad. Son las que impulsan el nuevo modelo económico (Banca Pública, Ley de Movilidad, Ley de Protección de Consumidores Hipotecarios, Plan de Vivienda y Rehabilitación y Ley Integral de Agricultura), social (Ley de Renta Básica e Inclusión Social) y de radicalidad democrática (Ley de Participación y Ley de Memoria Democrática).
El Acuerdo por Andalucía es de obligado cumplimiento, por tanto no está en el análisis de lo nuevo: es la normativa vinculada a un nuevo modelo para Andalucía.
Pero necesitamos, no IU ni el gobierno de la Junta, sino la mayoría de la sociedad andaluza que se pongan en marcha una serie de medidas con carácter urgente para enfrentar los problemas que lejos de solucionarse, se han agravado en estos dos años y medio. Son medidas cuya urgencia es evidente y cuya incorporación al pacto de gobierno es irrenunciable para IU. Son junto con las anteriores, las que dan sentido a nuestra participación en el gobierno de la Junta:
-Ley Integral de Igualdad y de Violencia de Género
-Decreto de mínimos vitales básicos que evite que ninguna andaluza ni andaluz pierda el acceso al agua y a la luz por no tener ingresos
-Defensa de los Servicios Públicos (que significa por ejemplo nuestras exigencias para poner fin a la externalización de servicios en el SAS y a la privatización encubierta en los hospitales públicos mediante la cesión de la gestión a empresas privadas)
-Creación por decreto del banco de tierras para su posterior inclusión en la Ley Integral de Agricultura para poner la tierra improductiva a trabajar
-Activar el impuesto a las tierras en desuso para que quien deje el campo yermo pague por ello
-Aprobar el Impuesto a las grandes superficies para que las empresas que manejan el comercio paguen por ello y destinar ese dinero a proteger el pequeño comercio
-Una ley anticorrupción que garantice la máxima transparencia de toda la acción de la instituciones, que permita la máxima vigilancia ciudadana de las mismas y no deje hueco al robo ni a la malversación (ser garantía contra la corrupción significa que la presencia de IULV-CA en el gobierno supone, y debe seguir suponiendo, un antes y un después en la historia democrática de Andalucía en lo que se refiriere a la gestión limpia y honesta de los recursos propios. Sin la presencia de IULV-CA en el gobierno nada de eso hubiera sido posible. En consecuencia, esta propuesta ha de suponer nuestra actuación coherente en el ámbito orgánico e institucional)
-Una RTVA que se conciba como un verdadero servicio público. Ello significa no solo que se mantiene con dinero público, sino que cumplan un servicio público esencial.
A estos objetivos debe contribuir la acción política que se desarrolle a partir de esta Asamblea: a destacar y priorizar los marcos de actuaciones políticas más genuinas de IU, en alianza con la clase trabajadora y las capas populares empobrecidas, con modos cercanos a la gente, y alejados de los clichés de la política institucional tradicional.
La Asamblea de Balance de IULV-CA hace a los órganos ejecutivos, para su estudio las siguientes propuestas:
PROPUESTA 1 - Adecuar la estructura organizativa de IULV-CA a la realidad actual
Debemos analizar si la actual estructura organizativa de IULV-CA, de base exclusivamente presencial y territorial, es la adecuada para atender a la realidad de las necesidades actuales. En tal sentido resulta necesario abrir paso a estas nuevas realidades organizativas y de militancia flexibilizando nuestra estructura, haciéndola permeable a las posibilidades que abren las nuevas tecnologías. En este sentido proponemos que el consejo Andaluz estudie una modificación de los Estatutos para adecuarlos a las nuevas realidades
PROPUESTA 2- Proceso revocatorio
La relación entre la base y la dirección, entre la base y los cargos institucionales tiene que ser canales de comunicación y de exigencia de responsabilidades, sin que dichos canales o exigencias tengan que pasar forzosamente por los órganos intermedios que, a veces sirven mas de filtro y de control que de impulso. En este sentido los procesos revocatorios tienen que incorporarse no solo a nuestro discurso institucional sino también a nuestra práctica interna, y ello como elemento básico de nuestra cultura democrática y de nuestro compromiso participativo.
PROPUESTA 3- Aumentar la visibilidad pública de IULV-CA
Izquierda Unida es, desde sus orígenes, consecuencias directas de la apuesta por la convergencia política y social. Ahora bien nuestra apuesta por la convergencia y por la acción unitaria no debe significar que, como organización, perdamos visibilidad o que supeditemos a la unidad de acción cualquier política que IU considere necesaria. Ahora bien no todas las iniciativas que impulsemos desde IU deben aspirar a movilizar a cientos de militantes o a miles de andaluces, a veces iniciativas puntuales ejecutadas por una decena de afiliados pueden servir para proyectar nuestra propuesta o para difundir nuestra denuncia.
PROPUESTA 4- IULV-CA, la fuerza de Andalucía
Con el nuevo escenario debemos retomar el discurso andaluz para que IULV-CA sea realmente la fuerza de Andalucía y conseguir que así sea percibido por la ciudadanía. El proceso constituyente que aspiramos a impulsar es el marco adecuado para insertar el estado federal, en el que se garantice las competencias y la financiación necesaria para presta los servicios públicos que los ciudadanos exigen y realizar las políticas públicas imprescindibles para avanzar en justicia e igualdad social.
Nuestro compromiso con la organización federal no debe ser incompatible, en ningún caso con la acentuación de nuestro carácter uy discurso andalucista. La ausencia de referentes partidarios andalucistas en este momento no debe hacernos presuponer la ausencia de un espacio político andalucista, en IULV-CA estamos en condiciones óptimas para ocuparlo. Es cierto que las movilizaciones que impulsamos en torno al 28-F, la consecución del titulo de Hijo Predilecto de Andalucía para García Caparrós o las acciones que realizamos entorno al 4-D constituyen ejemplos positivos en esta dirección. Pero, por sí solos, resultan insuficientes. Se trata de incorporar con mas insistencia el discurso andalucista, propuestas que nos identifiquen claramente con la defensa de los intereses de Andalucía, acciones que intensifiquen dicha percepción, etc.
Esta Asamblea de Balance mandata al Consejo Político, máximo órgano de dirección entre asambleas generales, a reforzar los órganos de dirección y el discurso propio y diferenciado del proyecto de IULV-CA, que conlleve el incremento de nuestras exigencias en el Gobierno Andaluz. Para IULV-CA todo queda supeditado (incluida nuestra permanencia) al cumplimiento del Pacto de Gobierno y a la puesta en marcha de estas medidas acordes a la realidad de la clase trabajadora y las capas populares de Andalucía.
La dirección tomará las medidas necesarias encaminadas a verificar el ritmo de dicho cumplimiento, nuestra actuación en el cogobierno y en qué grado se adecua a nuestra estrategia política. Los órganos de dirección, también adoptarán las decisiones necesarias en tal sentido y que se deberán comunicar de inmediato al conjunto de la organización.
La nueva estrategia debe servir, en definitiva, para impulsar desde la movilización, desde nuestra acción política cotidiana y desde la labor institucional la estrategia de Izquierda Unida: acumular fuerzas en la lucha y la movilización para construir un Bloque Político y Social que permita disputar la hegemonía para un nuevo proceso constituyente.
En Andalucía, en el momento actual, la participación en el Gobierno de la Junta es útil si sigue abriendo fisuras en el modelo económico imperante hasta ahora y damos señales de que se abre camino a la esperanza de políticas más audaces cuanto mayor apoyo social y electoral tengan las propuestas de la izquierda transformadora andaluza y mayor capacidad de movilización para llevarlas a cabo.
A ese reto os convocamos.
Comité Central del PCA

Málaga 14 de diciembre de 2014

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