jueves, 16 de abril de 2015

Gloria Aguilar, responsable de Movimiento Republicano del PCE: “Con el relevo de la Corona están intentando imponernos una segunda Transición”

Gema Delgado /Mundo Obrero
“El PCE, puede y debe jugar un papel importante para que la República se incorpore de nuevo a la agenda política”.
Mundo Obrero: Transcurridos 9 meses desde el relevo de la Corona, ¿cuál es la lectura que podemos hacer hoy de cómo se impuso a los súbditos ese transvase de poder al estilo del Gatopardo?
Gloria Aguilar: La sucesión del monarca podemos calificarla como una sucesión exprés, opaca, gestada entre algunos de los partidos dinásticos, que han dejado al Parlamento de convidado de piedra, con un objetivo claro: evitar las exigencias de debate y votación sobre el modelo de estado, reclamado por miles de ciudadanos y ciudadanas en las calles.
Y la califico de exprés porque al día siguiente de anunciarse la abdicación de Juan Carlos I, el Gobierno español reunió a su Consejo de Ministros y elaboró en una mañana la ley que no desarrolló en 35 años. Después, el Congreso cumplió su parte, fijando para el 11 de junio el pleno donde se debatiría (y aprobaría) esta normativa. De ahí pasó al Senado y tras el trámite, llegó el momento del nombramiento del nuevo monarca ante las Cortes Generales (Congreso y Senado), un proceso finiquitado en un plazo récord de apenas dos semanas.
M.O.: ¿Cómo ha afectado esta “sucesión exprés” al movimiento republicano y en qué situación se encuentra hoy?
G.A.: Tenemos que analizarlo desde dos momentos diferentes. El primero, desde el anuncio de la abdicación hasta el inicio del verano. En este periodo el movimiento republicano bajo la directrices de la Junta Estatal Republicana, estuvo a la altura de las circunstancia, tomó calles y plazas del conjunto del Estado junto con la ciudadanía exigiendo un referéndum sobre el modelo de Estado. Se constituyeron las Asambleas Ciudadanas Pro-referéndum compuestas por organizaciones políticas y sociales de todos los ámbitos (sindicales, vecinales, mareas, marchas de la dignidad, estudiantiles etc.) cuyo objetivo es recoger firmas para presentarlas ante la comisión de peticiones del Congreso de los Diputados.
Y tras el verano, hasta hoy, el movimiento republicano no ha sido capaz de mantener la tensión social, y ha desaparecido del escenario político. Hoy la ciudadanía no habla de república.
M.O.: ¿Cómo se puede reavivar este movimiento, para que una gran mayoría no acabe resignándose a unos reyes más jóvenes, modernos y sin mochila que aforar?
G.A.: Yo creo que el PCE, puede y debe jugar un papel importante para que la República se incorpore de nuevo a la agenda política y recuperar la tensión social.
Tenemos que hacer llegar a la sociedad el mensaje de que con la llegada de un nuevo Jefe de Estado, están intentando imponernos una segunda transición, una restauración de un régimen que se ha demostrado agotado e inservible para la mayoría de este país. Por eso, este mes de abril, tenemos que trabajar todos y todas para darle una mayor intensidad política, ya que en estos momentos hay que salir a la calle para reclamar más que nunca le necesidad de poner en marcha un nuevo proceso constituyente, para comenzar a caminar hacia un nuevo país.
M.O.: En este reescribir la historia, se acaba de acuñar una moneda con la cara del rey y “la cruz” que reza “70 años de paz”, 35 de ellos bajo esa dictadura franquista, que puso a su padre en el “trono” en el que él se sienta. ¿Cómo se combate este desprecio a la historia y qué herramientas tiene el Partido para que no edulcoren la lucha republicana y comunista contra el golpe de Estado y la dictadura sangrienta de Franco?
G.A.: Desde el PCE combatimos ese desprecio reivindicando en nuestro país el derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación para las víctimas de la dictadura franquista, como derechos inalienables de las personas y colectivos políticos y sindicales y no como una simple cuestión de memoria histórica. Entendemos la Justicia como un derecho humano básico que hemos de reclamar para las víctimas del franquismo.
Y nos comprometemos a apoyar la demanda de justicia ante los tribunales españoles o internacionales para que juzguen el genocidio franquista que como crimen contra la Humanidad nunca prescribe y tiene carácter universal.
Y como elemento prioritario, tenemos que seguir trabajando por la declaración de nulidad, desde su adopción, de todas las sentencias dictadas al amparo de las normas franquistas que amparaban o permitían la persecución o el castigo de la disidencia política, religiosa, cultural, nacional de género o de orientación sexual. Dichos juicios eran y son radicalmente nulos porque fueron desarrollados por órganos militares de excepción que no pueden ser calificados como “tribunales”.
Por ello nuestro trabajo en la recuperación de la memoria democrática de nuestro país debe garantizar y divulgar su conocimiento, satisfaciendo el derecho a la sociedad a conocer la verdad de los hechos acaecidos durante la Guerra Civil, la dictadura franquista y la transición a la democracia, así como las circunstancia en que, durante estos periodos se produjeron desapariciones de personas y se cometieron vulneraciones de los derechos humanos. Sin olvidar los juicios necesarios a los responsables de los crímenes contra la Humanidad cometidos por la dictadura franquista y creemos que es fundamental involucrar el movimiento de los derechos humanos en el movimiento de la defensa de la memoria democrática.
M.O.: La participación de IU en el gobierno andaluz hizo posible la Ley de Memoria Democrática Andaluza. ¿Cuáles fueron los puntos más importantes de esa ley y en qué condiciones en estos momentos?
G.A.: Tras la ruptura del acuerdo de gobierno de manera unilateral por parte de Susana Díaz, deja la Ley de Memoria Democrática de Andalucía en un cajón ya que no se ha podido ejecutar debido al adelanto de las elecciones.
El texto que estaba a punto de aprobarse era importante porque recogía las demandas que se llevan haciendo desde el movimiento memorialista y es acorde con el derecho internacional que ha de asumir y garantizar la Administración del Estado para con sus ciudadanos y ciudadanas. Pudo ser la primera vez que el Estado, a través de la Junta de Andalucía en este caso, asumiese la exhumación directa de los desaparecidos por el franquismo. Junto a ello, se crearía un banco de ADN para posteriores identificaciones, se desarrollaría un régimen sancionador que afecta tanto a las excavaciones sin autorización como a la destrucción de fosas. La Junta, además, una vez aprobada su ley, debería establecer un protocolo para la exhumación, traslado y custodia de los restos hallados en fosas comunes, de obligado cumplimiento, a partir del cual denunciará, ante los órganos judiciales, la existencia de indicios de comisión de crímenes de lesa humanidad y comience así la investigación de los delitos. Es lo que establece la ONU en relación con las desapariciones forzadas. Y también las últimas recomendaciones del relator especial para el cumplimento de los DDHH en España.
Podemos resaltar algunos de los aspectos que incluye el texto:
1.- La actualización del mapa de fosas en Andalucía, ya que existen más de 600 enterramientos ilegales muchos de ellos no recogidos en el publicado en su día por el Ministerio de Justicia.
2.- El concepto de víctima a familiares se extiende a los casos de niños robados y a los deportados en los campos de exterminio nazis, por lo que se amplían los casos de investigación.
3.- La horquilla temporal abarcará desde el 14 de abril de 1931 hasta el 11 de enero de 1982; por tanto, incluye el periodo conocido como la Transición y la II República, lo que permitirá profundizar en el estudio y en el conocimiento de estos dos periodos históricos recientes.
4.- Se elaborará un censo de víctimas de la represión en Andalucía, que permitirá saber quiénes, cuántos, dónde, por qué y por quién sufrieron persecución y hasta muerte.
5.- Establecerá medidas de reconocimiento a las organizaciones beneficiadas por la realización de trabajos forzados a partir de los batallones de presos políticos.
6.- Fija un plazo de 18 meses para la retirada de escudos, placas y otros símbolos, como el nombre de calles, plazas y avenidas que exalten el golpe de 1936 y el franquismo, como recoge la Ley 52/07. Pero esta futura ley es más clara y avanza en este aspecto, ya que marca sanciones por la exhibición de simbología fascista y por cualquier tipo de manifestación y exaltación de la misma. No considera que puedan concurrir razones artísticas para el mantenimiento de elementos de exaltación de la dictadura, como sí marca el marco estatal. La Junta de Andalucía efectuará la retirada "subsidiariamente" de esos símbolos.
7.- La Memoria democrática se incluirá en el currículo educativo en todos los niveles que garantice la información de lo acontecido durante el periodo republicano, la guerra en España y la dictadura.
M.O.: El número pasado, en Mundo Obrero, hablamos del II encuentro de los cargos públicos por la República, organizado por la Junta Estatal Republicana. ¿Cuál es la transcendencia de este tipo de acto público?
G.A.: Tenemos que recordar que la II República vino de la mano de los municipios, y este tipo de actos, sirven para sumar cargos públicos a la causa republicana, impulsando y coordinando sus acciones para una mayor efectividad republicana en este nivel tan cercano a la ciudadanía, potenciando la participación ciudadana en la gestión pública, en la toma de decisiones.
También sirven para promover actuaciones institucionales coordinadas y con contenido republicano, en la fórmula de toma posesión de los cargos públicos, en el laicismo en la educación y las instituciones, en defensa de las personas y lo público, en defensa de la memoria histórica...
M.O.: Además de Izquierda Unida, ¿qué otras fuerzas políticas están trabajando por la III República?
G.A.: Tras la abdicación del rey un grupo de organizaciones políticas se auto convocaron para analizar la nueva situación política y acordaron trabajar para exigir que el pueblo, en el que reside la soberanía, hable y decida, a través de Referéndum, si quiere Monarquía o República, si quiere Monarquía o Democracia, y apostaron decididamente por abrir un proceso constituyente, donde todas las instituciones puedan ser elegidas por la ciudadanía.
Las organizaciones firmantes del Acuerdo en el Ateneo, la conforman entre otros además de Izquierda Unida, Iniciativa per Catalunya Verds, Chunta Aragonesista, Partido Comunista de España, Equo, Compromís, Confederación de Los Verdes, Alternativa Socialista, Espazo Ecosocialista Galego, Batzarre, Iratzarri-EKI, Izquierda Abierta, Izquierda Republicana, Republicanos, PCE-ML.
M.O.: ¿En qué está trabajando tu Secretaría de Movimiento Republicano y cuáles son sus objetivos a corto y medio plazo?
G.A.: El modelo de Estado y de Gobierno surgido de la llamada Transición está roto: La Constitución de 1978 declara derechos que nadie garantiza, como vivienda y trabajo dignos, servicios públicos de calidad y de acceso universal, redistribución de la riqueza nacional, etc.
Desde el Partido Comunista de España estamos convencidos de que la República de España vuelve a ser la respuesta en positivo, la respuesta ilusionante, la manera democrática de constitucionalizar la justicia social y el reparto equitativo de la riqueza. La República de España debe ser la solución al desempleo, a los desahucios y al dominio de la banca sin escrúpulos, entre otras cuestiones que hoy angustian a millones de españoles.
Por ello, la Secretaría de Movimiento Republicano del Partido Comunista de España tiene como objetivo a medio plazo configurar una alternativa Republicana y poner en marcha un proceso constituyente hacia la III República, que va a posibilitar una Jefatura democrática del Estado pero que, sobre todo, está llamada a acortar la brecha social entre ricos y pobres, a restablecer los derechos que nos están robando y a constitucionalizar otros nuevos que también reivindicamos.
A corto plazo nos toca trabajar y para ello tenemos el mes de abril, para incorporar de nuevo en la agenda política el tema republicano y avanzar hacia la III República, teniendo claro que si este avance no se produce impulsado por la lucha social, por la elevación de la conciencia crítica y por un sentido histórico de la necesidad de un cambio social profundo, no será posible.
M.O.: Y por último, ¿cómo es esa tercera República por la que lucha el PCE?
G.A.: En noviembre del 2010 aprobamos en la Conferencia Republicana nuestra estrategia para el trabajo del proceso hacia la república, documento que tenemos que actualizar.
La estrategia republicana del PCE debe basarse en un discurso coherente y audaz que construya una propuesta posible a partir de algunas realidades. Para empezar, existe un intento por no recuperar la Memoria Histórica, debido en gran parte al poder de quienes estaban detrás de Franco (y aún tienen en sus manos el poder): la banca española, la jerarquía católica y las grandes familias. Por eso se han puesto en marcha una serie de operaciones culturales y políticas que tienen como fin inculcar la idea de que la República es cosa del pasado.
El modelo de Estado está en crisis. Y la Constitución de 1978 está mostrando su incapacidad y sus graves contradicciones en cuestiones esenciales. La corrupción, principalmente la urbanística, está provocando la mayor crisis institucional de los últimos tiempos convirtiendo en papel mojado millones de votos. La democracia representativa enfrenta sus peores fantasmas cuando el único acto que la legítima –el voto cada cuatro años– se convierte en un acto inútil, traicionado por miles de cargos electos corruptos.

Publicado en el Nº 283 de la edición impresa de Mundo Obrero abril 2015

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