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viernes, 1 de febrero de 2019

Alberto Garzón; “Elegidlos y vigiladlos”

Vivimos una época de cambio integral. La reciente crisis económica ha consolidado la precariedad vital como una norma social, tanto en el nivel salarial como en el acceso a los servicios públicos y a los cuidados. Cada vez somos más pobres y cada vez trabajamos más tiempo por menos dinero. Al mismo tiempo, la rueda del sistema capitalista no deja de girar aunque ya es evidente que conduce a la destrucción del planeta y, por ende, de la vida misma. Sorprendentemente, apenas hay debate público sobre esas cuestiones. Por el contrario, en nuestro país la derecha política se radicaliza al calor de la irrupción de la extrema derecha, provocando una extensión del discurso contra las mujeres, los sindicatos, los inmigrantes y de toda conquista del movimiento obrero y democrático. A nivel mundial, las fórmulas del autoritarismo neoliberal se expanden amenazando las libertades más básicas y normalizando un estado de la opinión profundamente reaccionario. En definitiva, volvemos al siglo XIX en materia de relaciones laborales y derechos mientras producimos y consumimos muy por encima de la biocapacidad del planeta. Una combinación explosiva que esboza un panorama sombrío.
En momentos como estos es cuando es absolutamente crucial la preservación de las organizaciones populares y de izquierdas. No hace falta establecer comparaciones con otros tiempos históricos para darse cuenta de que los peligrosos procesos arriba descritos sólo pueden combatirse desde organizaciones democráticas y populares capaces de movilizar a todas las fuerzas de resistencia. No se trata de que haya una única fuerza de resistencia, sino de que todas las existentes sean capaces de cooperar y colaborar en pos de un interés común. Es ese tipo de unidad estratégica la que necesitamos para ser capaces de abordar estos inmensos retos.
Sin embargo, la izquierda española parece obsesionada por recorrer el camino inverso. En vez de fortalecer a las organizaciones políticas, se las está vaciando y dividiendo para favorecer procesos líquidos y desconectados de los principios democráticos más básicos. Y es que mientras el ciclo político inaugurado en 2010-2011 con las huelgas generales y el 15M sirvió para incorporar a mucha gente a la política a través de demandas democratizadoras, en la actualidad pareciera que de aquello sólo queda una retórica vacía, un malabarismo de palabras que se nutre de imágenes y símbolos pero que carece de significado alguno. Queda una ilusión, pero no como esperanza sino como engaño de los sentidos.
En los últimos años las organizaciones políticas se habían democratizado gracias al impulso ciudadano cristalizado en el 15M. Obsérvese, por ejemplo, el caso de las primarias. Este instrumento permite mitigar la llamada ley de hierro de las oligarquías, es decir, el rígido control que los aparatos tienen sobre la voluntad de las bases. Gracias a ello se han hecho imprescindibles para toda la izquierda, aunque haya múltiples modelos disponibles. Y en el ciclo electoral de 2015 y utilizando este instrumento ese eligieron candidaturas que, alimentándose del contexto sociopolítico, permitieron incluso gobernar muchas grandes ciudades de España. Fueron los llamados ayuntamientos del cambio.
A aquellos procesos mucha gente los llamamos nueva política. Pero no era una etiqueta del todo correcta, puesto que tampoco había nada nuevo. Es más, en realidad se trataba de la recuperación de una larga tradición política, la republicana y socialista, que hacía hincapié en los mecanismos democráticos para elegir a los representantes. A pesar de ello, y a diferencia de la nueva política, esta tradición política siempre le dio más importancia a la capacidad de fiscalización y revocación de los cargos elegidos. Esto es central. Dicha idea se funda en la concepción según la cual los representantes son meros espejos de la voluntad de los representados, es decir, que hay entre ellos una relación fideicomisaria: el pueblo elige a sus representantes, pero éstos se deben a aquellos y en caso de pérdida de confianza se pueden ejecutar medidas revocatorias. Esto se le olvidó en gran medida a la nueva política.
Hay en la literatura republicana y socialista una amplia gama de ejemplos. Por ejemplo, Robespierre exigiría en 1790 que «todos los funcionarios públicos nombrados por el Pueblo puedan ser revocados por él»[1]. Marx, en sus comentarios elogiosos sobre La Comuna de París de 1871, destacaría que los consejeros municipales elegidos por sufragio universal «eran responsables y revocables en todo momento»[2]. En efecto, como dijera Norberto Bobbio, con sus comentarios sobre La Comuna Marx estaba defendiendo «la democracia electiva con revocación de mandato, esto es, la forma de democracia en la que el elegido tiene un mandato limitado por las instrucciones recibidas de los electores y es removido de su cargo en caso de inobservancia»[3]. Incluso Lenin en 1917 afirmaría que «cualquier organismo electivo o asamblea de delegados pueden considerarse auténticamente democráticos y verdaderamente representativos de la voluntad del pueblo solo en el caso de que se reconozca y ejerza el derecho de revocación de los elegidos por los electores»[4]. En suma, una apuesta política por no sólo elegir a los representantes sino, muy especialmente, por poder echarlos durante su mandato si defraudaban a los representados.
Esta es la razón por la que, por ejemplo, además de introducir el sufragio universal y las primarias obligatorias en Izquierda Unida introdujimos en 2016 también los revocatorios en nuestros estatutos. Ante la pérdida de confianza de un cargo público o interno de IU, la militancia siempre tiene la oportunidad de revocarlo a través de un referéndum. Si a la militancia no le gusta mi actitud, puede echarme sin tener que esperar a la próxima Asamblea. Pero lo mismo es aplicable hasta al último concejal. Eso permite que los cargos públicos queden «anclados» a la voluntad de las bases y no inicien procesos individualistas al margen de la política aprobada. Elección y fiscalización como la base de una política democrática.
Desgraciadamente me temo que el éxito electoral de algunas experiencias municipalistas en 2015 facilitó que se ignoraran los problemas que conllevaba no haber introducido algunos de estos elementos en la política de confluencia. Ello ha implicado, por ejemplo, que en algunos casos los cargos públicos elegidos en primarias hayan abandonado cualquier lealtad o relación de representación fiel con quienes les eligieron. Incumplimientos de programas, polémicas votaciones sin justificar, cambios de responsabilidades sin debate colectivo… En algunos casos incluso los cargos públicos han sido expulsados de sus partidos por desobedecer las instrucciones emanadas de los colectivos que les pusieron ahí. En general, la mayoría de estos cargos públicos se justifican aludiendo a que se deben a la “gente” y no a los “partidos”, un truco retórico que esconde que su único compromiso de lealtad es con redes informales que pivotan en torno a un hiperliderazgo que se presume electoralmente eficaz. Emerge así un modelo de confluencia, y de partido, aparentemente democrático, por la existencia de primarias, pero profundamente presidencialista en tanto que el control sobre los procesos y la toma de decisiones depende de camarillas supuestamente aventajadas.
Este modelo naciente, que crece al calor de la sociedad del espectáculo y de la hiperpersonalización de la política, es sin duda la principal cuña que amenaza a las organizaciones populares y de izquierdas. Fundamentalmente porque amenaza con sustituirlas. Y, desde mi punto de vista, cambiar el funcionamiento democrático de las organizaciones por modelos bonapartistas no parece la mejor forma de construir resistencias contra los retos con los que comenzaba este artículo. Más al contrario, es llevar a la izquierda española a una situación “a la italiana” en la que las esperanzas de los sectores sociales progresistas quedan depositadas en un difuso mercado electoral sobre el que apenas hay capacidad de intervención. Y eso sin entrar sobre el contenido político, pues esas formas de funcionamiento son bestialmente más sencillas de “capturar” por el poder económico.
El fundador del PSOE, Pablo Iglesias Posse, enraizado también a la misma tradición socialista y republicana, dio un consejo inestimable también válido para estos tiempos. Al respecto de esta cuestión dijo: «para los cargos públicos, elegid a los mejores y más capacitados y vigiladlos como si fueran canallas. Cuando un compañero se postula para un cargo sin que lo promuevan las bases, es motivo suficiente para no elegirlo»[5]. Esa forma de entender la política, y en particular la relación entre representantes y representados, debe ser recuperada y puesta en primera línea por parte de la izquierda actual.
En mi opinión, la mejor forma de fortalecer a las organizaciones populares y de izquierdas es a través de mecanismos democráticos. Ello implica apostar por amplios procesos de elección de cargos, debates públicos y sobre todo fiscalización de la actividad de los representantes elegidos. La fórmula del hiperliderazgo, aunque prometa buenos resultados electorales, socava la misma capacidad de pensar, decidir y actuar colectivamente. Y esto, sobra decirlo por la naturaleza de los retos existentes, no va sólo de unos cuantos diputados o concejales en mayo de 2019.
Alberto Garzón Espinosa
Coordinador Federal de Izquierda Unida

[1] Robespierre, M. (2005): Por la felicidad y por la libertad. El Viejo Topo, Madrid.
[2] Marx, K. (2003): La guerra civil en Francia. Fundación Federico Engels, Madrid.
[3] Bobbio, N. (2002): La teoría de las formas de Gobierno en la historia del pensamiento político. Fondo de Cultura Económica, México D.F.
[4] Lenin, V. (1917): “Proyecto de Decreto sobre el Derecho de Revocación”.
[5] Citado en Domenech, A. (2013): “Socialismo, ¿de dónde vino? ¿qué quiso? ¿qué logró? ¿qué puede querer seguir queriendo y logrando?”

domingo, 27 de enero de 2019

Eduardo Zorrilla, Portavoz Municipal de IU-Málaga para la Gente: “El drama del paro en Málaga y la insensibilidad de De la Torre”

El paro sigue siendo el principal problema de cuantos existen en nuestra ciudad. Los últimos datos conocidos este mes ponen de manifiesto que Málaga, con casi 60.000 personas paradas (un 22,84%), está a la cabeza en desempleo del listado de ciudades con más de 40.000 habitantes. Y de esas casi 60.000 personas desempleadas, más de la mitad (34.000) no cuentan con ningún tipo de prestación o subsidio, cuatro de cada diez mujeres, y siete de cada diez jóvenes.
Pero además tenemos un problema añadido gravísimo de precariedad y de explotación. Son cada vez más las personas que, a pesar de estar trabajando, no llegan a final de mes, o no pueden ni alquilar una casa, por sus salarios de miseria, y otras muchas que sólo trabajan durante la temporada turística y el resto del año están desempleados. El trabajo digno se está sustituyendo, mediante despidos cada vez más baratos, por empleos precarios, con sueldos bajísimos y sin derechos.
Ante esta situación, el gobierno municipal del PP, con su alcalde De la Torre en cabeza, permanecen insensibles e impasibles pues, con la excusa de que no es competencia municipal, se niega a poner en marcha planes municipales de empleo, como sí hacen otros ayuntamientos. Es falso, pues sí que destina recursos y subvenciones a las organizaciones empresariales para el emprendimiento y apoyo a los empresarios, sin ser competencia municipal. Más bien es falta de voluntad y sensibilidad.
Hasta ahora lo único que ha hecho al respecto el Ayuntamiento de Málaga ha sido acogerse a las convocatorias de planes de empleo puestas en marcha por la Junta de Andalucía en los últimos cuatro años para personas desempleadas. Hasta la fecha, más de 4.000 personas desempleadas han podido acogerse en nuestra ciudad a alguno de los planes de empleo (Emple@ Joven, Emple@ 30+, y el Programa Extraordinario de Ayuda a la Contratación) financiados por la Junta de Andalucía y gestionados por los ayuntamientos. Es cierto que estos planes tienen un alcance muy limitado, pero han supuesto un alivio en la situación económica de estas personas y, en muchos casos, acceder a una formación que completa el currículum de cara a nuevos empleos, o a la cotización que les faltaba para poder acceder a una prestación.
Sin embargo, el alcalde De la Torre acaba de anunciar que el Ayuntamiento de Málaga va a renunciar a acogerse este año a los tres planes de empleo de la Junta de Andalucía mediante los que se preveía la contratación de 661 personas paradas. Y lo ha justificado con el argumento de que “es mejor enseñar a pescar que dar peces”, lo que nos parece un argumento estúpido e insolidario. Es cierto que es imprescindible la formación para el empleo, pero las personas para formarse primero tienen que comer. Y además muchos de esos empleos servían también de formación en diversos campos: cuidados asistenciales, servicios de proximidad, limpieza, vigilancia y seguridad, protección del medio ambiente, gestión de residuos y de aguas, promoción del turismo y del deporte, promoción y desarrollo cultural, etc.
Desde Izquierda Unida-Málaga para la Gente, consideramos lamentable perder esta oportunidad de emplear, si quiera sea temporalmente, a 661 personas paradas en Málaga.
La recuperación económica de la que se está hablando no está llegando a las familias ni a la gente humilde por lo que se hace necesario medidas que favorezcan a la gente que lo está pasando mal, que tengan incidencia en sectores desfavorecidos. La voluntad de este Ayuntamiento debería ser en todo momento la de no renunciar ni a uno solo de los puestos de trabajo que puedan crearse.
Por otro lado, proponemos la puesta en marcha de un plan municipal de empleo que garantice trabajo a las personas desempleadas. El objetivo de esta medida es ofrecer trabajo a personas en desempleo que beneficiaría específicamente a personas paradas de larga duración y sectores vulnerables y con dificultades de acceso: como jóvenes, mujeres, mayores 55 años y personas con discapacidad.
Por último, es imprescindible aumentar progresivamente la oferta de empleo público en el Ayuntamiento de Málaga hasta cubrir todos los puestos que han quedado vacantes, bajas y jubilaciones, y los que de forma irregular se están ocupando mediante contratos externos de servicios, o con falsos autónomos, que deben cubrirse con personal laboral o funcionarios.
El Ayuntamiento de Málaga no puede dar la espalda al drama que viven miles de personas en nuestra ciudad.
(*) Publicado en malagatualidad.es, el jueves 24 de enero de 2019.

domingo, 20 de enero de 2019

Gran respuesta de partidos y colectivos sociales para lograr una candidatura de cambio desde las izquierdas que “Juntos por Málaga” salga a ganar el Ayuntamiento a las derechas

Se ha iniciado en Málaga, con la asistencia de cerca de dos centenares de personas, el proceso de confluencia de las izquierdas en nuestra capital con una asamblea ciudadana para constituir una alternativa progresista de cara a las elecciones municipales con el objetivo de impulsar “una ciudad más justa, sostenible y democrática”. Así ayer sábado, 19 de enero en el Centro Cívico de La Misericordia-La Fábrica, han participado diversas organizaciones políticas como Alter, Equo, Izquierda Andalucista, Podemos, Primavera Andaluza, Iniciativa Andaluza, independientes, e Izquierda Unida y el PCA; representantes de 24 colectivos sociales, entre ellos los sindicatos CC.OO, UGT y CGT, y colectivos como ASPA, Asociación Cultural Avellaneda, Hispano Siria, Saharaui Baha, Foro Republicano, Economía Crítica, Yay@flautas; Foro Ferroviario, Ruedas Redondas; Asociación Malagueña de Autónomos del Taxi (AMAT), Bomberos en Lucha, Plataforma No Más Precariedad, Asociación Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones; Metro en Lucha; federaciones de AAVV Solidaridad y Unidad, feministas de FELMA y Marea Blanca de defensa de la sanidad pública, entre otros, que intervinieron en el plenario y, posteriormente, se integraron en las comisiones de trabajo para el desarrollo del proyecto unitario malagueño.
Así José Antonio Jiménez, de Bomberos en Lucha, en su intervención en el acto ha exigido el desarrollo de la confluencia “para defender los servicios públicos, que no es más que la defensa del bien de todos, del bien común y de la igualdad de la ciudadanía y la defensa de sus derechos”.
En la misma línea, la Coordinadora Local de Izquierda Unida y concejal comunista, Remedios Ramos, aseguró que el PP ha creado una Málaga de “cuatro velocidades”. Se ha mostrado satisfecha con la respuesta ciudadana a la convocatoria y su esperanza de que “seamos capaces de frenar el escenario que se ha dado en Andalucía. No estamos dispuestas a consentir que un gobierno de extrema derecha irrumpa en la ciudad”. Señaló que ese mismo objetivo tienen partidos que no han participado en la asamblea y ha añadido que están todos condenados a entenderse.
Ramos considera que “celebramos la Asamblea Ciudadana “Juntas Por Málaga” mucha gente, mucha ilusión y muchos colectivos unidos para #GanarMálaga2019, es fundamental la unidad para conseguir una política al servicio de las personas y no de los especuladores!.
En su comparecencia ante los medios, Francisco Pineda, de Equo Málaga ha destacado que este debate marca las líneas y el objetivo de confluencia que se quiere construir “con una candidatura lo más amplia posible para llevar todas las políticas que echamos de menos en la ciudad”.
El coordinador de la asamblea de Málaga de Podemos, Alberto Montero, calificó a la confluencia como “un instrumento que pueda permitir que Málaga sea gobernada por fuerzas progresistas”. Para ello, señaló, “hemos iniciado un proceso para saber qué confluencia quiere la sociedad progresista de esta ciudad”.
Montero, ha lamentado que Málaga Ahora intente crear un proceso en paralelo, pero ha recordado que el que se ha celebrado hoy en la capital auspiciado por siete formaciones políticas está abierto a incorporaciones en cualquier momento.
Juanmi Acejo, de Alter en redes ha comentado “No sabemos lo que ocurrirá en unas semanas, en Alternativa Republicana esperamos que la amplitud de miras y la visión de futuro se apodere de todas y seamos capaces de ir Juntas por Málaga”.
Cabe destacar que entre los asistentes también han estado concejales del Partido Comunista e Izquierda Unida de corporaciones donde han gobernado socialistas y populares, como José Subires, Antonio Herrera, Antonio Ruiz, Manuel Sánchez Vicioso, Fabián García Calero, José Luis Portillo, Inocencio Fernández, Conchi Hidalgo, Carlos Hernández Pezzi, Rafael Rodríguez o Pedro Moreno Brenes; así como los ex parlamentarios de Podemos y de Equo, Juan Antonio Gil y Carmen Molina, respectivamente; la flamante parlamentaria de Adelante Andalucía, Vanessa García; los concejales de IU-Málaga para la Gente y Podemos en la capital, Eduardo Zorrilla y Juan José Espinosa, respectivamente.
Los dos grupos de trabajo constituidos, de “confluencia y candidatura” y de “programa y comunicación”, estarán trabajando hasta el próximo 9 de febrero cuando se celebre una asamblea donde se podrán en común las propuestas que se realicen por los colectivos, personas y formaciones interesadas en construir la alternativa al gobierno de las derechas en la capital. Como bien señala nuestro concejal comunista, Eduardo Zorrilla, “un ayuntamiento al servicio de la gente”.

lunes, 14 de enero de 2019

Eduardo Zorrilla: "Por la Memoria Democrática"

El reciente pacto de la derecha y la ultraderecha en Andalucía se ha basado, entre otros, en el acuerdo de derogar la Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.
Tras más de cuarenta años de la muerte del dictador, seguíamos esperando que Partido Popular y Ciudadanos condenaran la represión franquista y defendieran la Memoria Democrática como elemento imprescindible del aprendizaje de los valores democráticos y los Derechos Humanos.
Sin embargo, durante años, desde las filas de la derecha se proponía “pasar página”, repitiendo que el Gobierno no podía “dedicarse a tonterías como desenterrar huesos de miles de desaparecidos en el pasado”.
Y es que el recuerdo de la represión franquista, ejercida por la dictadura surgida de un golpe de estado y una Guerra Civil, les incomodaba enormemente.
Acostumbrados a la impunidad y al olvido de los crímenes del poder, y con la excusa de que se hacía peligrar la convivencia y la reconciliación, se negaban a conocer el pasado para aprender de él, ignorando que no hay concordia sin memoria y dignificación de las víctimas.
La irrupción de la ultraderecha ha empujado a Partido Popular y Ciudadanos a posiciones aún más reaccionarias.
El pacto de la derecha y la ultraderecha en Andalucía se caracteriza fundamentalmente por su voluntad de revancha y de involución democrática, por su uso electoral del miedo y el odio, señalando como chivo expiatorio siempre al más débil. Una concepción de España a la que le sobramos siempre la mitad de la sociedad: mujeres, migrantes, homosexuales, izquierdistas, etc.
Frente a esa concepción excluyente y autoritaria de España, defender hoy la Memoria Democrática es defender la Democracia y una España plural, diversa, mestiza y solidaria. Es enfrentar los abusos de los privilegiados en lugar de culpar al débil.
Porque sólo existe Libertad donde hay Igualdad y Fraternidad.
Podrán derogar una ley, pero jamás nos volverán a imponer el olvido.
Eduardo Zorrilla, portavoz del Grupo Municipal de IU-Málaga para la Gente y miembro de la dirección del PCA
(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona" del diario Viva Málaga, el lunes 14 de enero de 2019

domingo, 13 de enero de 2019

Alberto Garzón, Coordinador federal de IU: "PP, C's y VOX tienen un pacto de clase para atacar los derechos de la clase trabajadora para beneficiara los ricos"

El Coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha advertido hoy que en Andalucía “Partido Popular, Ciudadanos y Vox no han tenido ningún problema en ponerse de acuerdo en una política de clase que supone, entre otras cosas, bajar impuestos a los más ricos”. Lo han hecho de forma solapada, en medio de cortinas de humo. Puso como ejemplo de estos pactos la “reducción de hasta el 99% del Impuesto de Sucesiones, para beneficiar sobre todo a las herencias de más de un millón de euros, o la reducción de impuestos a los que ganan más de 50.000 euros”. De ahí que Garzón advirtiera que a día de hoy, en la política de ámbito estatal, “nos jugamos la reproducción de lo de Andalucía en el resto de España”, ya que “supondría una regresión amplísima en todos los temas sociales, laborales o de derechos y libertades”.
El máximo responsable de IU incluyó esta reflexión durante su explicación a los/as integrantes de la Coordinadora Federal (máximo órgano ejecutivo de dirección) reunida hoy en Madrid de su informe ‘La izquierda para un país que lucha. Estrategia IU 19/20’, que ha sido objeto de un amplio debate. Finalmente, ha sido aprobado por el 77% de los presentes por 46 votos a favor, 8 en contra y 6 abstenciones.
Garzón resaltó la “enorme importancia” del documento debatido, que tachó de “informe honesto, con autocrítica, que puede resultar muy útil para el debate de la militancia y cuyo objetivo es que llegue y facilite el debate a todas las asambleas”.
Entre las cuestiones estratégicas propuestas destacó la “necesidad de construir un bloque histórico que haga frente a la extrema derecha”, una vez que se han encendido todas las alertas tras las elecciones andaluzas.
En esa misma línea, Alberto Garzón incidió también en la necesidad de “acentuar la defensa del movimiento feminista, incorporando aún más sus demandas de forma transversal en toda la organización” y, a su vez, la de “ser más capaces de penetrar en los conflictos en los barrios obreros”.
A todo lo anterior se le debe sumar lograr “ser más claros a la hora de definir nuestro concepto de país”, que pasa ineludiblemente por la República Federal de España, ya que “somos republicanos y federalistas”.
Alberto Garzón, por lo que conoce de los Presupuestos Generales, reprocha al Gobierno “desaprovechar la oportunidad de ser valiente y estar a la altura del momento histórico”
El Coordinador federal, ha calificado hoy como “sabor agridulce” la sensación que ha producido en esta formación el contenido que se conoce hasta ahora del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019, que mañana lleva el Gobierno del PSOE al Congreso. Garzón ha expuesto que, pese a que se han recogido buena parte de las propuestas más positivas incluidas a través de la negociación con el Grupo Confederal de Unidos Podemos, “el Gobierno socialista ha desaprovechado la oportunidad de ser valiente y estar a la altura del momento histórico que vivimos”.
El máximo responsable de IU comenzó con este diagnóstico su intervención en la Coordinadora Federal (máximo órgano ejecutivo de dirección), ante cuyos/as miembros defendió su informe ‘La izquierda para un país que lucha. Estrategia IU 19/20’, que será objeto de debate a lo largo del día.
En su opinión, “se está empezando a retomar una senda presupuestaria positiva y una reversión de las medidas impuestas anteriormente por la derecha”. Detalló que en el esbozo de las cuentas públicas para este año se ve un “cambio de signo en el tratamiento de la política fiscal”, con otras medidas ya acordadas tan positivas como “la subida del SMI de un 20%, las mejoras para los parados mayores de 52 años o en las propuestas sobre vivienda”.
No obstante, echó claramente de menos propuestas concretas para “acabar con la ‘Ley Mordaza’, con las reformas laborales anteriores, con las subidas de la luz o para regular con éxito el precio de los alquileres de la vivienda”. Sentenciando que, desde Izquierda Unida, “nos hubiera gustado una mayor claridad del Gobierno hacia sus compromisos adquiridos con nosotros” en las negociaciones mantenidas durante semanas a finales del pasado año.
Sobre cuestiones concretas de los PGE, Garzón indicó que en la plasmación final de un objetivo de déficit del 1,3% y no del 1,8% tuvieron mucho que ver las “maniobras orquestadas por el PP en el Senado”, aunque expuso que “era el momento para haber presentado como mínimo ese 1,8%” y lo argumentó en que países cercanos como Francia o Italia “sí han conseguido renegociar sus objetivos con la Unión Europea, y España hubiera podido también intentar un mayor margen para ampliar los Presupuestos”.
Alberto Garzón ejemplificó lo que supone dejar de disponer de cerca de 6.000 millones de euros en las cuentas públicas. Lo hizo con el caso de la multinacional del aluminio Alcoa, que tiene previsto cerrar sus dos plantas en A Coruña y Avilés, con la consecuente pérdida de miles de puestos de trabajo directos e indirectos.
“Alcoa -dijo- simboliza la grave carencia de elementos estratégicos para poder actuar y el PSOE no ha querido intentar solucionarlo de manera efectiva hasta el momento”. Reprochó que a pesar de que en la Constitución existen artículos como el 128, la ministra de Industria prefiera salir diciendo sencillamente que ‘éste no es un país comunista’”.
La Coordinadora Federal de Izquierda Unida aprueba con el 96% de apoyos expedientar a tres miembros de IAb por infracciones "graves" o "muy graves"
El máximo órgano ejecutivo de dirección de IU ha debatido y votado esta tarde el informe elaborado sobre las actividades de Izquierda Abierta -partido perteneciente a IU- y la formación Actúa, así como la posible apertura de expedientes informativos a alguno/a de los/as miembros del primero.
Tras el debate se han producido dos votaciones. En la primera de ellas, con un 96% de los votos -52 votos a favor, 0 abstenciones y 2 en contra- se ha aprobado el mencionado informe. Éste recoge, entre otros aspectos, mantener las medidas ya aprobadas en junio en relación a IAb, así como la apertura de sendos expedientes informativos a los/ afiliados/as de Izquierda Unida y también miembros de Izquierda Abierta Gaspar Llamazares, José Alberto Novoa y Arantxa Azmara por la posible comisión de infracciones tipificadas en los Estatutos de IU como “graves” o “muy graves”.
En la segunda votación se ha aprobado con un 89% de los votos -51 votos a favor, 6 abstenciones y 0 en contra- una propuesta de resolución sobre la situación en Asturias.

jueves, 10 de enero de 2019

Izquierda Unida de Málaga considera que solo una amplia confluencia de fuerzas políticas y personas de izquierdas hará posible el necesario cambio de rumbo en la ciudad

Izquirda Unida de Málaga afirma que quiere ser pieza clave en el cambio de rumbo que ha de tomar la ciudad tras las elecciones municipales y en ese sentido comunica que se han mantenido ya reuniones de confluencia con formaciones políticas y grupos sociales y hay convocada una reunión el día 19 en el que partidos, “a la izquierda del PSOE” colectivos y personas a título particular pondrán sobre la mesa el futuro que quiere para la capital. Así lo han explicado esta mañana la Coordinadora Local de Izquierda Unida, Remedios Ramos, quien como edil que es, ha participado esta mañana en una rueda de prensa junto al portavoz del Grupo municipal IU-MPG, Eduardo Zorrilla, para hacer balance de la situación y se han dado a conocer las perspectivas para este año 2019.
A juicio de Zorrilla, el PP está en las horas más bajas de toda su historia y los resultados de las elecciones autonómicas en la capital dan muestra de ello. Incluso aunque no sea extrapolable al cien por cien, esos datos darían siete concejales al partido de Francisco de la Torre, convirtiéndose en la tercera fuerza en la ciudad: “Es el fin de siglo del PP y del alcalde, porque ni el partido va a salvar a De la Torre, ni éste al PP. Tampoco lo hará la extrema derecha”.
El edil comunista de IU-MPG considera que el alcalde carece de proyecto futuro y ha sido incapaz de desarrollar los que planteó hace cuatro años. Siguen parados, el plan Guadalmedina, Hoyo de Espartero, Campamento Benítez, Baños del Carmen, Astoria-Victoria, etc. “El urbanismo a la carta, programado para hacer caja, ha fracasado estrepitosamente. Ni siquiera se ha cobrado la tercera parte de los 220 millones de euros que esperaban obtener con los convenios urbanísticos firmados con ese fin.También ha fracasado el modelo de ciudad turística, del que tanto ha presumido el alcalde. En realidad es una ciudad escaparate con una trastienda de barrios sin inversiones, con poco empleo y precario, de ruido y ocupación de vía pública, etc” ha señalado Eduardo Zorrilla.
Desde IU apuntamos que tras 24 años de gobierno del PP, Málaga es una de las grandes ciudades de España con más paro, pobreza y desigualdad. La ciudad está en un 32% de desempleo, la mitad de larga duración; registra un 8% de pobreza extrema o una cuarta parte de riesgo de exclusión social: “El alcalde sigue dando espalda a esta realidad. El Ayuntamiento se ha convertido en promotor de empleo precario y de la externalización, con trabajadores que cobran cuatro euros a la hora o los falsos autónomos que apenas perciben la mitad de los empleados públicos”. Zorrilla ha acusado al alcalde de no haber conseguir resolver el cambio de modelo del servicio de limpieza y ha convertido a Málaga en una ciudad más sucia y con el servicio de limpieza más caro de nuestro país.
Por todo esto, IU cree que es necesario un cambio de rumbo de la ciudad, y nosotros queremos trabajar por ese cambio y ser pieza decisiva. Algunos de los objetivos planteados son:
-Construir una Málaga con oportunidades de empleo digno, más allá del monocultivo del turismo, una ciudad verde y respirable, con más arbolado, playas limpias, con un gran pulmón en los terrenos de la antigua Repsol...
-También hay una apuesta por la seguridad, finalizando el conflicto que mantiene el alcalde con los bomberos desde hace dos años, y facilitar medios suficientes a este cuerpo y al de la Policía Local.
-Recuperar la gestión pública de los servicios y una ciudad limpia, donde cada euro que se invierta sea para que Málaga esté más limpia y no para beneficiar a las empresas.
-Más igualdad, más respeto por el patrimonio. Una Málaga para vivir y no sólo para ser visitada.
IU considera que para que esto pueda darse, es necesario un cambio de gobierno en las próximas elecciones, que no será posible sin una amplia confluencia de fuerzas políticas y personas de izquierdas “que pongan por encima del partidismo y personalismo los intereses hacia una Málaga distinta que tenga por prioridad la gente y no los intereses empresariales de unos pocos.

domingo, 30 de diciembre de 2018

Alberto Garzón: "Feliz y combativo 2019"

El año 2018 ha sido de gran importancia para nuestro país, pues han tenido lugar una serie de acontecimientos que han modificado bruscamente el escenario político. Si bien hace cuatro años los vientos soplaban hacia la izquierda, hoy parecen soplar hacia la derecha. Y, sin embargo, no hay nada escrito de antemano y el futuro depende de la capacidad de la izquierda social y política para tomar decisiones adecuadas. El examen del trabajo durante este año nos da razones para sentirnos muy orgullosos de nuestra organización y también para creer que hay motivos para ser optimistas.
En 2013 presentamos una querella contra el PP por los «papeles de Bárcenas» y, cinco años después, nuestro trabajo ha dado sus frutos: la Justicia nos dio la razón en mayo, definiendo al Partido Popular como una “organización criminal” apoyada en un “sistema de corrupción institucional”. La condena ha avalado el trabajo de nuestro equipo jurídico, el cual durante años ha canalizado la lucha de IU contra la corrupción, y ha confirmado nuestras sospechas de que el PP es una trama de corrupción que se presenta a las elecciones. No obstante, no podíamos imaginar que esta sentencia sería el detonante de una moción de censura que acabaría echando al PP del Gobierno.
Desde IU y desde nuestro espacio político de confluencia actuamos entonces con responsabilidad histórica y desde el compromiso con las clases populares: poniendo las propuestas programáticas por delante, fieles a lo mejor de nuestra tradición. Esto nos permitió, más adelante, conquistar un acuerdo presupuestario en el que –entre otras cosas– arrancamos una subida del Salario Mínimo Interprofesional a 900 euros; subida que entró en vigor el pasado 21 de diciembre. Así, nuestra incesante lucha social, jurídica e institucional ha permitido a las familias trabajadoras empezar a vislumbrar pequeños y humildes cambios que para muchas familias son, sin embargo, sencillamente revolucionarios. Si eso lo hemos conseguido con la fuerza y presencia actual, qué no podremos conseguir si somos capaces de ganarnos la confianza de mucha más gente.
Por eso este año también ha sido el de trabajar para mejorar nuestra organización, para hacerla más útil para la consecución de nuestros objetivos políticos. La Asamblea por un Nuevo Modelo Organizativo fue un hito importante en esta dirección: establecimos por primera vez en la historia de IU la obligatoriedad del sufragio universal para la elección de las responsabilidades orgánicas y las primarias para la elección de nuestros representantes institucionales. En definitiva, realizamos un trasvase de poder hacia la militancia: en vosotras y en vosotros radica la verdadera fuerza de Izquierda Unida.
No obstante, no quisiera pecar de ingenuidad o voluntarismo. Como se sabe, desde 2014 nuestra organización ha atravesado momentos difíciles que hemos conseguido superar tras mucho esfuerzo. Esto no ha sido designio divino, sino el resultado de un esfuerzo consciente por parte de toda la organización. Aún recuerdo que, cuando fui elegido candidato para las elecciones generales de diciembre de 2015, numerosas encuestas nos situaban por debajo del 3% e incluso del 2%, y el clima mediático nos había convertido en unos muertos prematuros. Algunos oportunistas saltaron del barco, y otros se escondieron. Pero fue nuestra militancia organizada la que consiguió dar la vuelta a esa situación y obtener, contra viento y marea, casi un millón de votos (sin contar Galicia y Cataluña), aunque se tradujeran injustamente en sólo dos escaños (cinco, si incluimos los que formaban parte de las dos confluencias). Aquel ejercicio de levantar la organización a pulso sólo fue posible gracias a un trabajo inmenso desde abajo. Tres años más tarde, desde nuestros cinco escaños en el Congreso (ocho, con las confluencias) y otros dos en el Senado, seguimos trabajando en todo el país para que nuestro programa se haga realidad en beneficio de las clases populares. No obstante, incluso desde antes de aquellos tiempos, arrastramos una ingente deuda que lastra nuestra capacidad de acción. Cuando fue elegida en la XI Asamblea en 2016, esta dirección heredó una deuda de diez millones de euros, cuya principal magnitud se generó entre 1995 y 2008. La actual dirección de IU ha acometido un importante esfuerzo de austeridad que hoy nos permite anunciar que hemos reducido dicha deuda un 18% en apenas dos años, lo que hace aún más valioso el esfuerzo político.
Y, mientras tanto, nunca hemos dejado de formar parte de todas las distintas luchas que impregnaron de dignidad a nuestro país. Podemos presumir de una militancia que ha estado presente en todos los conflictos y en todas las movilizaciones, curtida en mil y una batallas en defensa de los derechos democráticos de la clase trabajadora y los sectores populares. Conjugando la lucha en la sociedad civil y en las instituciones hemos conseguido algunas victorias importantes, como la alcanzada por nuestros compañeros y compañeras en el Ayuntamiento de Rivas frente a los abusos bancarios respecto al Impuesto de las Hipotecas.
Sin embargo, 2019 es un año que se presenta complejo, entre otras cosas por el avance de una derecha radicalizada que intenta superar la crisis actual en una dirección reaccionaria: acabando con todas las conquistas democráticas, muchas de ellas cuestionadas desde el inicio de la crisis. En este contexto, nos marcamos tres retos principales para el ciclo político-electoral de 2019:
- Consolidar el bloque histórico de cambio y un espacio nítidamente de clase.
- Fortalecer nuestra presencia institucional, consiguiendo que haya más y más militantes de IU en las instituciones defendiendo nuestro proyecto político.
- Reforzar nuestra organización, incrementando la afiliación, mejorando los mecanismos participativos y haciendo sostenible las finanzas.
Estoy seguro de que cumpliremos estos objetivos porque nuestra organización está a la altura que exige un momento histórico como el actual. No es fácil, pero tenemos una brújula infalible: un proyecto colectivo de un valor político incalculable que siempre estará por encima de personalidades y de cualquier interés que no sea el de la clase trabajadora y los sectores populares.
Salud, República y Feliz Año,
Alberto Garzón Espinosa
Coordinador Federal de Izquierda Unida

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Eduardo Zorrilla: "Unidad para el cambio en Málaga"

Tras 24 años de gobierno del PP en Málaga, el modelo de ciudad De la Torre está agotado. En ese modelo de “ciudad-escaparate” sólo importa lo que se expone a los visitantes, mientras se abandona los barrios, donde la gente vive sufriendo suciedad, falta de viviendas, carencia de zonas verdes y equipamientos públicos, ruido, etc.
Hace falta un cambio en Málaga, y para ello es más necesaria que nunca una amplia unidad de todas las fuerzas de izquierdas, que movilice a todas las personas que quieren poner las políticas municipales al servicio de los barrios y la gente trabajadora.
Para ello, Izquierda Unida y Podemos convocamos el pasado 20 de octubre la asamblea ciudadana “La Málaga que queremos”, en la que participaron más de 120 personas de distintos colectivos y plataformas ciudadanas de la ciudad, y esta semana pasada mantuvimos contactos con distintas organizaciones de progreso (Málaga Ahora, Equo, Izquierda Andalucista, Alternativa Republicana y Primavera Andaluza) para construir una confluencia lo más amplia posible, que se sitúe como la principal alternativa a las derechas en las próximas municipales. Como resultado nos hemos emplazado a convocar, de forma unitaria, una asamblea ciudadana el próximo 19 de enero para debatir y decidir democráticamente el modelo de confluencia, si bien Málaga Ahora aún no ha confirmado su presencia.
Queremos una confluencia ciudadana, en la que participen también organizaciones políticas y sociales de la ciudad, con un sistema democrático interno en el que sean las asambleas ciudadanas las que decidan mediante votación individual.
Resulta imprescindible que todas las fuerzas políticas a la izquierda tengamos la altura de miras de poner el interés de la gente por encima de personalismos e intereses partidarios para conseguir una ciudad más justa y solidaria, más habitable y más democrática.
Nuestro electorado no entendería, ni perdonaría, otra cosa.
Eduardo Zorrilla, es portavoz del Grupo de IU-Málaga para la Gente en el Ayuntamiento de Málaga y miembro de la dirección del PCA de Málaga
(*) Publicado en mi columna "El ala izquierda de la casona", del diario Viva Málga, el lunes 24 de diciembre de 2018.


sábado, 22 de diciembre de 2018

Eduardo Zorrilla y Remedios Ramos encabezan la propuesta que IU de Malaga presenta a la confluencia de las izquierdas, una candidatura fuerte y con activistas de diversos ámbitos sociales

La militancia de Izquieda Unida de Málaga el pasado jueves, 20 de diciembre, tras el proceso de propuestas de las asambleas de distrito que culminó el pasado día 11, decidió quienes formaran parte de la candidatura que presentarán a la confluencia que quieren impulsar para las próximas elecciones municipales, desde la máxima unidad popular, con la firme intención de desalojar a las derechas y sus políticas antisociales, de especulación urbana y degradación medioambiental del Ayuntamiento de Málaga.
La lista está encabezada por los concejales comunistas del actual Grupo municipal IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla y Remedios Ramos, a los cuales les avala el gran trabajo que durante estos últimos cuatro años han desarrollado en oposición a las derechas del PP y Cs. La lista elegida y refrendada por el Consejo Municipal de IU ese mismo día, ha recibido el 82 % de los votos, y se ha confeccionado por un método abierto en el que no sólo se aportaba el nombre, sino también el lugar que debía ocupar. Según el responsable local de Organización, José Antonio Carmona. “Ha sido un proceso muy elaborado y participativo que comenzó en septiembre y que culminó ayer con la aprobación de la propuesta de candidatura en la asamblea de militantes”.
Por su parte, Eduardo Zorrilla ha agradecido el amplio apoyo recibido en un proceso tan abierto y asegura afrontar el reto con “la máxima ilusión, pero también con mucha responsabilidad”. El actual portavoz del Grupo municipal de IU-Málaga para la Gente, coalición electoral con la que concurrió en las pasadas elecciones municipales, resalta que sus dos legislaturas le han dado bagaje y experiencia y en esta ocasión sale con la responsabilidad de intentar acabar con veinticuatro años de gobierno conservador del PP, que han convertido a Málaga en una de las capitales de España con mayores desigualdades, mayor destrucción de patrimonio urbano y degradación de los barrios populares y de los escasos vestigios medioambientales. “Se ha vendido mucho el escaparate del Turismo y se han abandonado los barrios y aquellos elementos que mejoran la calidad de vida de las personas”.
El candidato de IU a encabezar la confluencia aspira a que ésta no sea sólo de partidos políticos, sino también de colectivos y personas “de todo lo que en Málaga se mueve”, que trabajan en defensa de derechos humanos, del patrimonio, de nuestro suelo, de las condiciones laborales, del medio ambiente, etc. “En definitiva, en mejorar la vida de malagueños y malagueñas”.
Tras Zorrilla, en la propuesta de candidatura está la actual viceportavoz en el Ayuntamiento y coordinadora local, Remedios Ramos, feminista y dirigente del PCA de Málaga. La responsable local ha asegurado que IU ha salido reforzada de este proceso “y con muchas ganas de desbancar al PP”. Ha destacado de la lista que en su gran mayoría son personas que se mueven en el mundo del activismo social, desde la Educación a la defensa de las pensiones, Derechos Humanos, asociaciones vecinales, feminismo, sindicalismo, etc.
Tras Ramos aparece José Antonio Carmona, miembro de la dirección local de IU y Secretario Político del Partido Comunista en la capital. También han sido votadas para participar en esta candidatura Vanessa Cuberos, activista y profesora de educación secundaria; Paco Guzmán, ex-coordinador local de IU y activista por los derechos humanos y del movimiento cristiano de base; Encarnación González, activista en defensa de las pensiones; Paco Leal, dirigente vecinal de El Palo; Isabel Rosales activista de las Marchas de la Dignidad; Eduardo Alarcón, abogado laboralista de CC.OO; Margarita Toledo, activista por los Derechos Humanos, que se dio a conocer por reclamar la verdad sobre su hijo, asesinado en una misión de Paz en el Líbano, y que trabaja con otros familiares en situaciones similares; Enrique Armijo, coordinador de portavoces de las Juntas de Distrito de IU-MPG; Lorena Sempere, activista feminista; José Galisteo, histórico represaliado por la Dictadura y activista por la Memoria Histórica y del movimiento en defensa de las pensiones públicas; y Mayte Hernández, militante y activista por la educación pública.
Con esta lista, IU da un paso adelante para #GanarMálaga2019.
La lista de candidatos-as de IU para las próximas Elecciones Municipales es la siguiente:
1-Eduardo Zorrilla Díaz
2-Remedios Ramos Sánchez
3-José Antonio Carmona Postigo.
4-Vanessa Cuberos Guzmán.
5-Francisco Guzmán Lucena.
6-Encarnación González Triguero.
7-Francisco Leal Rueda.
8-Isabel Rosales Tapia.
9-Eduardo Alarcón Alarcón.
10-Margarita Toledo Polo.
11-Enrique Armijo Martínez.
12-Lorena Sempere Molines.
13-José Galisteo Prieto.
14-Elia Alonso Alonso.
15-Mayte Hernández Ingelmo.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

En recuerdo a nuestro camarada Pepe Marín Monio

En las primera horas del día de ayer, martes 18 de diciembre, falleció a la edad de 89 años nuestro entrañable camarada José Marín Monio.
Pepe Marín, al que todos llamábamos por el apellido de su madre “Monio”, fué durante toda su vida un gran luchador antifascista, republicano y defensor de la causa obrera del PCE.
Nuestro camarada era un hombre forjado en la negra post-guerra española, donde el hambre y la represión fascista eran la norma, y de la que su familia fue víctima. Su madre Remedios fue procesada y encarcelada en dos ocasiones en Consejos de Guerra en los años cuarenta en el pueblo de Cártama, una de ellas al despedirse instintivamente con el puño de sus compañeras de trabajo en la recogida de limones. Pepe contaba a su amiga y profesora de Historia de la UMA, Encarnación Barranquero, como su madre desde una ventana de la cárcel lo veía a él de niño jugar en la calle, así como que empezó a trabajar en el campo desde edad muy temprana, “cuando tuvo edad de servir amo”.
Esta escuela de vida en su pueblo, que continuó en los años cincuenta en la capital malagueña, era el proceso migratorio del campo a la ciudad, donde continuaron las dificultades hasta que decide emigrar, para trabajar como tantos españoles en minas en Alemania, era 1960, pero apenas a los dos años tiene que volver al sufrir una intervención quirúrgica.
Es a su venida a Málaga, tras la experiencia de la emigración, cuando decide ingresar en el Partido, en la dureza de la clandestinidad, no olvidemos que en 1963 era ejecutado nuestro camarada Julián Grimau y eran numerosas las caídas de militantes. Es en esas circunstancias en las que decide militar y participar del resurgir del movimiento obrero y en la construcción de las CCOO. De ahí su fuerte carácter, la firmeza de sus convicciones revolucionarias y lo decidido en su acción política, social y personal. Junto a esta forma de se de Pepe, común en muchos de sus camaradas que vivieron experiencias semejantes, a su vez, era un hombre afable, cariñoso y en el buen sentido de la palabra, que diría Machado, un hombre bueno, por tanto, un ejemplo de militante comunista.
Una vez recuperada la democracia, siguió siendo un destacado militante del PCE, y en concreto en la Agrupación “Juanin”, con sede en la barriada de la Luz, trabajó con sus camaradas en el movimiento vecinal y como afiliado a las CCOO. La crisis del Partido de los ochenta la padeció en lo personal, al entrar en contradicción con sus convicciones el que el Partido hubiera abandonado el marxismo leninismo y sus posiciones contrarias a la URSS, es por ello que abandona el Partido y comienza a organizarse en los colectivos comunistas, a los que se denominaban “pro-soviéticos”, junto al camarada Leopoldo del Prado, en las Promotoras para la Recuperación del PC (PRUPC y MRUPC), organización que participa en la construcción del PCPE que lideraba Ignacio Gallego y además participa en la Asociación de Amistad España-URSS de Málaga. 
Vuelve nuevamente al PCE, su Partido, tras el proceso de unidad comunista y participando en la fundación de la Agrupación "Julián Grimau" del PCA, núcleo en que continuaba militando. Siendo además durante años un miembro activo, desde su fundación de la Asamblea de la Carretera de Cádiz de Izquierda Unida, así como contribuyó a crear la Asociación de Mayores “La Raíz”, junto a la camarada Mili Durán, de la que fue directivo, así como también de la Asociación de Amistad con el Pueblo Cubano y fue miembro del Sindicato de Pensionistas de CCOO.
Desde el Comité Provincial, Comité Local y de su Núcleo "Julián Grimau" del PCA de Málaga queremos transmitir, a su compañera e hijos, y demás familia, nuestro más sentido pésame en estos momentos tan dolorosos que están viviendo y asegurarles que Pepe, su lucha por la libertad y contra toda forma de opresión y explotación del ser humano, en definitiva, por la causa comunista, quedará en nuestros corazones, siendo base de la fuerza necesaria para seguir la lucha presente y futura por el Socialismno y el Comunismo.
Así mismo, queremos dedicarle a nuestro Pepe Marín Monio unos versos del poeta malagueño Emilio Prados, los últimos que había publicado en España antes de ir al exilio:
Recuerda todas las fechas,
recuerda todas las cosas,
limita con nubes blancas
el jardín de tu memoria.