Nos sentimos participes
del avance, pero no es momento de euforias ni de celebraciones: el
franquismo sigue presente en la oligarquía del régimen del 78
La exhumación de los
restos del dictador del vestigio franquista de Cuelgamuros es un
importante avance conseguido tras décadas de lucha por la memoria
democrática, por la verdad, la justicia y la reparación de todas
las víctimas del franquismo.
Un paso que se suma al
largo camino dirigido a eliminar todos los vestigios que aún quedan
en nuestro país de exaltación del dictador y su régimen, a poner
fin a la impunidad de sus crímenes de lesa humanidad y derrotar a
quienes quieren imponer un relato que escamotea el sufrimiento y la
lucha del pueblo español por las libertades y la justicia social.
Nos sentimos participes
de este avance, pero no es momento de euforias ni de celebraciones:
decenas de miles de compañeras y compañeros siguen enterrados en
cunetas y fosas, cientos de símbolos fascistas permanecen en calles
y edificios públicos, dirigentes y ejecutores de la represión
siguen, no solo impunes sino condecorados por el “Estado
democrático Social y de derecho”, decenas de empresas no han
reconocido haberse beneficiado de incautaciones y trabajo esclavo,
asistimos a continuos actos de exaltación del fascismo bajo la
permisividad cuando no la connivencia del aparato policial y
judicial. La lista podría ser más larga, pero en resumen, se trata
de tomar conciencia sobre la pervivencia del franquismo en el seno de
la oligarquía del régimen del 78.
Es por ello, que no
debemos dejar pasar la operación política y mediática oportunista
a la que estamos asistiendo de cara al traslado de los restos del
dictador al cementerio de Mingorrubio.
El Gobierno del PSOE
después de largos años en el poder, responsable directo de las
insuficiencias, ambigüedades y retraso histórico del desarrollo de
una memoria democrática en España, construida desde un marco
normativo e institucional que acabe con la impunidad y las herencias
franquistas, pretende ahora llevar a cabo una operación de
propaganda electoral.
Por otro, desde los
medios de propaganda del régimen pretenden convertir la exhumación
en un espectáculo que solo sirve para que los elementos fascistas
tengan protagonismo, además de pretender construir un relato
equidistante, con partidarios y detractores, en el que el cadáver
del dictador sirve como mero fetiche para desviar la atención de sus
crímenes y de su responsabilidad histórica. No vamos a participar
en su circo ni en su mascarada y llamamos a que nadie lo haga: es
necesario profundizar la lucha por la memoria democrática y contra
la impunidad del franquismo.
Por último, desde el PCE
aprovechamos este avance del movimiento de memoria democrática, para
recordar a las mujeres y los hombres que lucharon por una España
libre con justicia social, desde el respeto y la seriedad que nos
merecen las víctimas del franquismo, y desde la exigencia del
recorrido de lo que queda por hacer, sin caer en falsos triunfalismos
y con la consciencia clara que no enterraremos definitivamente al
franquismo hasta que no llevemos a cabo las transformaciones
políticas, sociales y económicas que la mayoría social reclama.
Las multas millonarias
que aplica a España la Unión Europea por incumplir la normativa de
aguas y los graves problemas que supone no depurarlas en nuestra
provincia son algunos de los asuntos que la candidata de IU en Unidas
Podemos por Málaga, Eva García Sempere, planteó en la mañana de
ayer en su recorrido por la Comarca del Guadalhorce, visitando Coín
y Alhaurín el Grande. “En 2015 se acabó el plazo para trasponer
la normativa de Europa y vamos muy tarde en materia de depuración,
acumulando una deuda millonaria que podría invertirse en muchos de
los servicios públicos que son necesarios”. Sempere recuerda que
cada día que pasa sin cumplir la directiva se aplica una sanción a
España de 200.000 euros.
La situación de
depuración de las aguas tiene repercusiones directas en dos
industrias fundamentales para la provincia, como es el Turismo y la
Agricultura. La diputada provincial de Adelante Málaga y concejala
en Alhaurín, Teresa Sánchez, ha destacado que la depuración de las
aguas sigue siendo en la comarca del Guadalhorce una asignatura
pendiente, “Y las aguas no tratadas van directamente al rio
Guadalhorce y de ahí al mar, con lo que ello supone para el
Turismo”.
En esa misma línea,
García Sempere explicó que mantener masas de agua contaminadas es
permitir filtraciones a los acuíferos “con lo que ello supone para
la agricultura y eso en un territorio donde existe un canon para la
depuración”. La ex diputada comunista de IU en las Cortes
defiendió que todo el dinero que se recauda por estos medios debe ir
directamente a la creación de depuradoras “pero que sean proyectos
con futuro y no como ha ocurrido con la de Nerja, que es más pequeña
de lo que ya se necesita”.
El agua o la falta de
ella es uno de los aspectos más destacados por Unidas Podemos a la
hora de hablar de lucha contra el cambio climático, ya que los
estudios alertan que el 75 por ciento del territorio español estará
afectado por una fuerte desertización, y que eso se sentirá en gran
medida en Andalucía y Málaga.
El transporte de
mercancías por ferrocarril en lugar de por carretera es una de las
propuestas electorales de Unidas, que esgrime que en la actualidad
sólo un 1 por ciento de las mercancías se trasladan en tren, con la
fuerte contaminación que significa. “El cambio climático tiene
también mucho que ver con la salud, las consecuencias para España
será un aumento del 7 por ciento de la mortalidad”.
En Coín, Eva García
Sempere ha hablado de Empleo y pensiones y reforma laboral. Allí, la
candidata de la coalición entre Izquierda Unida y Podemos ha
recordado que en la zona rural las pensiones suelen ser entre un 47 y
un 51 por ciento más bajas y en el caso de las mujeres, no
contributivas, porque su trabajo no está registrado oficialmente.
“Es en estas zonas donde tienen más sentido aún nuestra defensa
de que se equiparen al IPC las pensiones más bajas y que se blinden
por ley, porque las palabras se las lleva el viento”.
El Coordinador de IU en
Andalucía, Toni Valero, considera en un encuentro con Público que
"los poderes fácticos han conseguido provocar unas nuevas
elecciones". "Confiábamos en que Pedro Sánchez se iba a
sustraer a las presiones. Que Pedro Sánchez iba a ser el Pedro
Sánchez que ganó las primarias en su partido", lamenta Valero.
Raúl
Bocanegra/publico.es
Toni Valero es el
Coordinador general de IU en Andalucía desde hace unos meses, cuando
sustituyó al retirado Antonio Maíllo. Valero le ha imprimido al
puesto su propia personalidad y, con sus decisiones, ha inaugurado un
nuevo tiempo en la organización. Por delante, como estación más
inmediata, las elecciones del 10 de noviembre.
Unidas Podemos acude en
esta ocasión con un competidor en su espectro político, Más País,
el partido que dirige Íñigo Errejón, en cuatro provincias, Cádiz,
Huelva, Málaga y Sevilla. Valero, aunque sacó las uñas cuando se
conoció la noticia, no descarta en esta entrevista que, para las
próximas elecciones autonómicas, sean cuando sean, se pueda
producir una reunificación bajo el paraguas de Adelante Andalucía,
en donde habita IU junto a Podemos y otras fuerzas andalucistas en la
Comunidad.
“Me parecen
irresponsables algunas propuestas [se refiere a Más País], pero hay
que pensar con perspectiva histórica, y hay que reconfigurar el
espacio de la izquierda, el espacio progresista en donde tenemos que
contemplar todo el espacio a la izquierda del PSOE, vaya o no en
estas elecciones con nosotros”, afirma.
Una de las cosas que al
coordinador de IU le preocupaba antes de acceder al cargo era poder
ejercer cierta conciliación de la vida política con la vida
personal -Valero es padre de dos pequeños-. “[Cuando acepté el
puesto] veía los problemas, pero eso no me echaba para atrás. A mí
me echaba para atrás la conciliación. Y por las razones que sea, lo
llevo bien. Estoy llevando la tarea en medio de la tormenta que todos
tenemos a nuestro alrededor".
En un encuentro con
Público en la sede de IU en Andalucía, Valero analiza con cierta
profundidad, la que tal vez le da su formación como historiador
-Valero es profesor de Geografía e Historia en Secundaria-, lo que
está en juego en estas elecciones después de una investidura
fallida y de una oportunidad “perdida” para la izquierda de poner
“por delante los intereses de la gente, después de lo que llevamos
pasado en este país”, de una crisis que “ha desestructurado una
sociedad y ha roto las expectativas de generaciones enteras. “Podía
empezar a oírse otra música”, lamenta Valero.
“Se podía haber
llegado a una lógica distinta a la que nos quieren llevar Ciudadanos
y PP, que es una lógica restauradora. Los números que había en el
Congreso, no permitían que se aplicase lo que se quiere aplicar
ahora, esa mochila austriaca en lo que tiene que ver con lo laboral,
con las pensiones y con una reforma constitucional sin contar con la
gente. Confiábamos en que Pedro Sánchez se iba a sustraer a las
presiones. Que Pedro Sánchez iba a ser el Pedro Sánchez que ganó
las primarias en su partido. Sin embargo, los poderes fácticos han
conseguido provocar unas nuevas elecciones”, dice.
Lo que sigue son las
reflexiones de Valero, agrupadas, sobre los temas tratados en el
encuentro.
La segunda transición
Estamos viviendo una
segunda transición. Tomemos en consideración el 15M y el 1 de
octubre, el referéndum catalán con el consiguiente surgimiento de
Vox. La primera transición, podemos decir que para la izquierda era
un punto de partida. Para el Partido Comunista fue un punto de
partida para hacer políticas transformadoras. Hubo una derecha que
pensó que era un punto de llegada, que no había que avanzar más.
Que hasta ahí se podía leer. La Constitución por lo tanto ha
tenido distintas lecturas. La crisis de régimen de ahora se inicia
hace tiempo. El tema catalán, la propia caída del bipartidismo son
síntomas de una crisis de régimen y de una segunda transición que,
en nuestra opinión, no se puede cerrar con una restauración del
régimen que ha dejado fuera a la gente.
Hay que hablar de un
nuevo país. Esta segunda transición se está cerrando. Y aquí
entra el 15M. Es la expresión de que la segunda transición tiene
que tomar de punto de partida la Constitución, pero ir mucho más
allá. Y el 1 de octubre y la consiguiente salida de Vox es decir no,
se va a cerrar sin ir mas allá. Nos expresa los dos límites que se
dieron en el año 78. El 15M es "no nos representan", hay
que cambiarlo todo. Y el 1-O con el surgimiento de Vox es "aquí
no se toca nada". E incluso amarramos más.
Lo que está en juego
el 10-N
Lo que estaba en juego
con la investidura de Pedro Sánchez era, o se cierra la crisis de
régimen con la entrada de Ciudadanos, o se alarga en sentido
rupturista con la entrada de Unidas Podemos. El 15M, su fuerza
impugnatoria, se está perdiendo. Muchos interpretan que Más País
es la expresión de la vertiente más condescendiente, más moderada.
Los coletazos del 15-M no tienen la suficiente fuerza para frenar una
segunda transición en clave restauradora. Por eso los actores
políticos tenemos que echar toda la carne en el asador.
Nos jugamos dos cosas en
estas elecciones a grandes rasgos. Una, quién va a pagar la crisis
que viene por delante, que se dice que va a ser una recesión. El
Estado no tiene ahora tantos resortes para intervenir. La gente no
tiene ahorros que comerse ni queda la pensión del abuelo. Por tanto,
es cierto que no es tan grave como la que hemos vivido, pero el
efecto social puede ser peor.
Está la pata de la
agenda neoliberal de Bruselas, que les preguntan: ¿por qué no la
habéis aplicado? La señora Calviño [ministra de Economía] le dijo
por carta a Bruselas: no se preocupen ustedes que el tema de las
pensiones se va a tocar. Eso está ahí esperando.
Y dos, qué reforma
constitucional se hace. Tienen en agenda pendiente la reforma
constitucional, otra cosa es que no salga a la palestra porque la
crisis y la inestabilidad no se lo permite. No les salen los números
con Unidas Podemos. Por eso decimos que si Unidas Podemos mantiene la
fuerza suficiente se evita la salida Margallo [exministro de
Exteriores de Mariano Rajoy] de la reforma constitucional.
Yo quiero un proceso
constituyente. La reforma constitucional es lo que le viene bien al
régimen para restaurarse y se hace por arriba. Si vamos a tocar la
Constitución, como la tocaron con el 135, la tocamos todos y se abre
un proceso constituyente. Y la ciudadanía elige a sus constituyentes
y la tocamos entre todos. Desde la jefatura del Estado a lo que haya
que tocar. Lo que no vale es una reforma constitucional selectiva,
con los números que tienen en el Congreso favorables a las tesis
conservadoras, en donde la gente no participa, como hicieron con el
135. Fue una reforma constitucional por la puerta de atrás. Por
tanto, los números ahora no les salen, pero lo tienen en cartera.
Un entendimiento
PSOE-Unidas Podemos
Si hay un cogobierno de
PSOE con Unidas Podemos o un gobierno de PSOE dependiente de Unidas
Podemos se frustran esas salidas, pero si no es así, sabemos por
dónde vamos. Si Pedro Sánchez pacta con la derecha, este es el
paquete, no es un paquete para cuatro años. Por eso, Albert Rivera
dijo, inteligentemente el otro día, ahora está siendo muy
inteligente a la luz de las encuestas: yo ofrezco un pacto para diez
años. Porque él sabe que lo que hay que hacer, lo que exige Europa,
no se hace en cuatro años.
Y aquí vamos a un
consenso fundacional del régimen. Igual que el del 78 ha tenido 30
años de vigencia con cierto consenso en torno a que este país es
próspero y hay Europa, ahora necesitan un nuevo consenso
fundacional. Y saben que un consenso fundacional requiere diez años
de reformas. Para que dure. Y están repartiendo los papeles.
Y les gustaría no tener
a un Partido Comunista 2.0. Igual que hubo un Partido Comunista que
tuvo su capacidad de influencia hasta más o menos Maastricht, cuando
se quitan muchas competencias económicas, no quieren ahora a Unidas
Podemos, como espacio impugnatorio con capacidad decisoria en este
nuevo escenario de recomposición del régimen, porque entonces no
les sale la operación. Por eso, nos estamos jugando tanto. No es
solo un SMI subido a 1.200 euros. Es eso. Es un consenso fundacional
que lleva años esperando porque a Rajoy no le salían los números,
al PSOE menos todavía y este país estaba con una fluctuación de
voto que les impedía hacer las cosas.
El papel de Andalucía
Creo que tenemos que ir a
un modelo de país federal. Andalucía que ha jugado un papel
histórico de periferia, de la que se extraen recursos, capitales
humanos y recursos naturales, tiene que jugar en pie de igualdad con
el resto de territorios del Estado, por tanto, creo que tenemos que
ir a una federalidad. El modelo ya fracasado del régimen del 78 nos
ha llevado a la confederalización del norte y la regionalización
del sur. Eso tenemos que evitarlo. Andalucía tiene que jugar un
papel como jugó, cuando su pueblo se movilizó y consiguió la
autonomía mediante un referéndum. El escenario tiene que contemplar
a Andalucía como protagonista, hablar de Andalucía es hablar del
pueblo andaluz, un pueblo trabajador como protagonista. El papel de
Andalucía en el nuevo escenario va a ser bueno para el resto de
trabajadores del país.
La federalidad le da
muchísima autonomía los territorios, pero también un sentido hacia
el conjunto de país. Tenemos claro que vamos a construir un nuevo
país.
Sobre un grupo andaluz
propio en el Congreso
Los diputados de Unidas
Podemos, y en su momento los de IU, no paran de llevar iniciativas de
Andalucía. Uno de los récords lo ha tenido la compañera de Málaga,
Eva García Sempere. Es un problema político de cómo este país
funciona en lógicas de centro y periferia, en el ámbito político y
económico. Pero, por ejemplo, al diputado de IU Antonio Romero lo
conocía todo el mundo. Políticamente, consiguió subvertir esas
lógicas. La federalidad no se resuelve con una medida burocrática,
administrativa, es un problema de cómo este país tiene su centro y
su periferia. Tenemos que poner a Andalucía en un papel protagónico.
Al respecto de
Adelante Andalucía
Esa convulsión de fin de
régimen se traduce en los actores que estamos aquí. Uno de ellos es
Adelante Andalucía. Esa investidura fallida tiene un impacto en una
parte del espacio de lo que es Unidas Podemos que en Andalucía tiene
su expresión singular con Adelante Andalucía. La presentación de
Más País no ha arrastrado en Andalucía, ni por la parte
andalucista, que se siente cómodo en Adelante Andalucía ni sectores
desgajados de Podemos o de PSOE. Ha habido personas que se han ido.
Vamos a una recomposición
del espacio de la izquierda, después de las elecciones, en donde hay
más actores de los que había antes. Ya veremos con qué fuerza Más
país.
Y Adelante Andalucía
tiene que tener su debate en torno a lo que quiere ser de mayor. Cómo
queremos continuar con los acuerdos tomados. Creo que el diagnóstico
y la propuesta que se ha tenido en el primer año de vida, es un buen
punto de partida Adelante Andalucía es mucho más que un grupo
parlamentario. Tiene que salir de la lógica institucional para ser
lo que realmente tenía vocación de ser: un movimiento social.
Adelante Andalucía tiene que estar más en los conflictos sociales.
Y vertebrando las organizaciones por abajo. Tenemos que construir ese
músculo organizativo, político. Esta campaña electoral nos pone
por delante una tarea imperiosa, pero deberíamos recuperar esa
vocación.
El panorama andaluz
Lo que une al PP, Cs y
Vox es sólido. Detrás de la performance diaria, esto va a aguantar.
Saben que por separado les puede ir muy mal. Ciudadanos va a quedar
debilitado y con más razón van a querer mantener este Gobierno. Y
Vox está cómodo. A Vox le dejan hacer sus piruetas. A Vox le dejan
meter el marchamo en los presupuestos. Hacer del Parlamento su caja
de resonancia.
Moreno, que se encontró
con la silla de la presidencia casi por casualidad tiene mucho que
agradecer a los otros dos socios, así que parece que van a llegar
hasta el final. Hay una agenda de privatización de servicios, a
través de la externalización: cierre de líneas públicas, listas
de espera… Eso es business. Y el business no lo van a cortar. El
problema va a ser cuánto de lo que hagan va a ser irreversible y
cuánto no. Veo un gobierno que detrás de mucha ocurrencia e
injusticia fiscal y mucha impostura, va a aguantar hasta el final. Lo
que les une es muy importante. Y no hay encuestas que digan que al PP
le vaya a ir bien. Así que vamos a una legislatura larga.
El PSOE de Susana Díaz
Están a la expectativa.
No acabo de ver que el PSOE marque un perfil propio, más allá de lo
que contemporiza con el PP. Le veo contemporizando en exceso con el
PP. Creo que lo que toca en Andalucía, lo que nosotros intentamos
hacer es marcar un proyecto para Andalucía independientemente del
que el PP está haciendo en el día a día. Evidentemente, tendremos
que confrontar, pero tenemos que tener una visión de Andalucía de
aquí a futuro. Veo al PSOE con ese síndrome de gobierno en el
exilio. De estar contemporizando cada día con la noticia que el PP
pretende vender. Y creo que un partido que ha gobernado tantos años
y que tiene el asiento que tiene en Andalucía, tiene que salir de
esa situación. Tendría que cambiar ese ensimismamiento y cierto
berrinche de niño consentido que no le han dejado lo que quería.
Pero ya veremos. Las elecciones se han metido de por medio. Queda
mucho por ver. Susana y yo tuvimos una conversación cordial cuando
fui elegido y después no hemos vuelto a coincidir.
En lo que podamos
coincidir, para adelante, pero es cierto que el PSOE ha cambiado
todavía poco. Sigue en una foto fija. El PSOE de Susana Díaz es el
más beligerante con la izquierda, no solo con IU. También ese es el
que más presionó por su izquierda a Pedro Sánchez, pero si esos
entendimientos vienen, pues estupendo. Pero insisto, el PSOE en
Andalucía no ha sufrido una catarsis como la que sufrió el PSOE a
nivel federal.
La sentencia del TS y
la situación en Catalunya
El hecho de que no haya
caído el delito de rebelión deja una situación más cómoda al
PSOE, aunque se apliquen unas penas desproporcionadas, ya que el
sector más ultra pierde el relato del golpe de estado.
Hay que incorporar al
proceso sentido común y diálogo y que la ley se ponga al servicio
del sentido común y del diálogo. La ley, a veces, se quiere en
contra de ese sentido común y de ese diálogo. Por lo tanto, la
sentencia es un fracaso, porque no ayuda a la resolución del
conflicto, sino que lo encona más y genera sufrimiento añadido. La
propia sentencia plantea que todo era una farsa. La propia sentencia
dice que los autores estaban engañando a su propia cofradía. No se
puede pueden aplicar unas penas como si efectivamente fueran a la
independencia con unos hechos catalogados como farsa.
Por eso, ahora más que
nunca hay que incorporar el diálogo. Y desde el diálogo, normalizar
la situación, y una vez que se normalice, en el sentido que se ponen
mesas de diálogo en las la gente entra a escuchar al otro y a buscar
síntesis, el escenario del referéndum pactado deberá estar en el
horizonte. El referéndum pactado tiene que estar en el horizonte.
Ahora, hay que construir el camino para llegar a ese horizonte porque
este conflicto tiene solución si se deja espacio a la negociación
dejando a un lado posiciones unilateralistas o inmovilistas.
Es evidente que una
sentencia no borra del mapa el conflicto catalán. Mañana seguiremos
teniendo dos millones de catalanes que dicen que se sienten catalanes
y no españoles. La ley tiene que ayudar a la resolución de los
conflictos. Ese es el sentido que debe tener la interpretación de la
ley: evitar y resolver conflictos. Si, por contra, usamos la ley para
ahondar en el conflicto es un error. Esto denota que desde el ámbito
político queda mucho por hacer. Podemos cuestionar, criticar o no
compartir una sentencia judicial. No deja de estar en el ámbito de
la judicatura. Aquí a quien tenemos que pedir responsabilidades es
al ámbito de la política, ¿qué se está haciendo desde el ámbito
de la política?
¿Cuáles son los pasos
que se pretenden dar desde el Estado central y desde el lado
independentista? Hay un rosario de insatisfacción y frustración del
que se han servido los violentos. La violencia polariza aún más el
conflicto y da alas a los sectores ultras de uno y otro lado. Es
momento de templar, de dialogar y de dar esperanzas de solución
negociada. Nuestra apuesta sigue siendo un estado federal que asume
la plurinacionalidad del estado.
El pasado jueves, 17 de
octubre, tuvo lugar un acto en el recinto ·Eduardo Ocón" del
Parque de Málaga un acto para presentar la candidatura de Unidas
Podemos para las próximas elecciones generales del 10N. En este acto
junto a Alberto Garzón, cabeza de la lista malagueña y Coordinador
Federal de IU, estuvieron presentes Noelia Vera, cabeza de lista por
Cádiz y dirigente de Podemos; Toni Valero, Coordinador de IU
Andalucía, Eva García Sempere, candidata nº 2 por Málaga, José
Ignacio García, parlamentario de Adelante andalucía, Paqui Macías,
concejal de Adelante Málaga y Eduardo Zorrilla, portavoz del grupo
municipal de Adelante Málaga.
Alberto Garzón, ha
señalado que el objetivo de la nueva campaña electoral es "sacar
del carril" a Unidas Podemos y agotar sus fuerzas, porque son
"un obstáculo contra la hoja de ruta de recortes" que se
avecina ante los atisbos de nueva crisis económica que se anuncia.
El candidato ha
denunciado que se han repetido elecciones porque el presidente del
Gobierno en funciones, Pedro Sánchez "necesitaba dormir mejor",
ya que durante las negociaciones para formar gobierno no contemplaba
que Unidas Podemos tuviese "capacidad de cambiar la vida de la
gente, prefería otras alternativas".
Garzón ha reseñado como
esto es similar al "deseo" de la CEOE, que ya "manifestó
hace unos días" que prefería un gobierno de concentración
"suponemos que de PSOE, Cs y PP o ir a elecciones antes de dejar
que gente como nosotras pudiese tomar decisiones" en favor de la
gente.
En este sentido, ha
recordado que antes de esta campaña los "poderosos han usado
todo tipo de instrumentos" contra Unidas Podemos, como el
"espionaje de una organización criminal dentro de la Policía
Nacional con el único objetivo de sacarnos del terreno; hemos sido
víctimas de una operación para sacarnos de cualquier esfera de
influencia".
"La semana pasada
conocimos que una gran empresa, Iberdrola, había utilizado los
servicios de Villarejo para espiar a concejales y movimientos
sociales que se oponían a los devastadores programas de Iberdrola
que destruían el medio ambiente", ha afirmado.
Garzón ha explicado que
estas acciones se deben a que en Unidas Podemos tienen el "apoyo
suficiente para cambiar las cosas", por lo que ha abogado por
"hacer campaña para trastocarles los planes, para fortalecernos
y facilitar las condiciones de la vida de las personas".
Así, ha señalado que
Unidas Podemos llegó a la política para cambiar la vida de los
barrios y los vecinos, ya que "solo hay que mirar alrededor"
para ver la precariedad, el precio "abusivo" de los
alquileres, las pensiones "insignificantes" y "cómo
es imposible emanciparse para la gente joven porque los salarios son
de mierda". Por estos motivos en Unidas Podemos saben que "hay
que enfrentarse al poder, que hay que aprobar leyes para que las
grandes empresas dejen de robar y saquear".
"Es fundamental que
la gente corriente entienda lo que se está jugando, porque las
élites dirigentes sí lo saben", ha resaltado, al tiempo que ha
indicado que "hay programas económicos pensados ya para extraer
dinero de lo público", lo que se trata de una "hoja de
ruta neoliberal" con recortes de Bruselas que "siempre
recaen sobre el mismo estrato social", las clases trabajadoras.
Al respecto ha recordado
que "en los últimos años se ha saqueado nuestro país",
puesto que "se han destinado miles de millones en salvar a los
bancos de la crisis", mientras "nos dicen que no hay dinero
para pensiones, para sanidad pública". Así, ha subrayado que
los 60.000 millones de euros perdidos con estos rescates "son
seis millones de puesto de trabajo si hubiera voluntad", por lo
que ha considerado que "es un problema político, no técnico".
Asimismo, ha remarcado
que "hay partidos que quieren cambiar algunas cosas cosméticas,
pero no el fondo, lo importante", por lo que desde Unidas
Podemos abogan por "cambiar la estructura de poder que siempre
ha beneficiado a las grandes empresas", ya que "las élites
han saqueado finanzas personales y públicas" tanto en la
dictadura como en democracia.
El Coordinador federal
de Izquierda Unida asegura desde Málaga, donde vuelve a encabezar la
lista de Unidas Podemos para el 10N, que la suma de intereses de
Pedro Sánchez y de Albert Rivera, más “la abstención del PP”,
acarrearía que “se hagan políticas de derechas” tanto en
economía como en otras materias importantes, lo que será “nefasto
para el país”
El Coordinador federal de
Izquierda Unida, Alberto Garzón, aseguró ayer en Málaga que el
PSOE de Pedro Sánchez está propiciando las condiciones para lograr
una “gran coalición” con Ciudadanos, que incluya también la
abstención del PP, de cara a formar Gobierno tras las elecciones del
próximo 10N. Ante ello, consideró que “cuanta más fuerza y
diputados de Unidas Podemos haya, será más difícil que los tres
lleguen a un acuerdo”.
Garzón ha ofrecido esta
mañana una rueda de prensa en la capital malagueña, el día
siguiente de registrarse oficialmente su candidatura como cabeza de
lista al Congreso de Unidas Podemos por esta provincia, que también
vuelve a tener como número dos a la dirigente de IU y PCA Eva García
Sempere. En el contacto con los medios participó también el
Coordinador general de IU Andalucía, Toni Valero y el Coordinador
Provincial de IU Guzmán Ahumada.
El máximo responsable
federal de Izquierda Unida valoró con ironía que da la impresión
de que la dirección socialista ha logrado, por fin, su “pretensión
de ablandar a Ciudadanos; parece que esa vía funciona”. Apuntó
que la suma de intereses de Pedro Sánchez y de Albert Rivera, más
“la abstención del PP”, acarrearía que “se hagan políticas
de derechas” tanto en economía como en otras materias importantes,
lo que será “nefasto para el país” y, en especial, para los
intereses de las familias trabajadoras.
Expuso también que el
actual PSOE “no mira a izquierda ni a derecha, se mira a sí mismo
y eso dificulta mucho las cosas” y recordó que durante las
negociaciones que se alargaron meses para tratar de lograr un acuerdo
de Gobierno lo que se pudo constatar con claridad es que los
socialistas “nunca tuvieron la voluntad real de llegar a un
acuerdo” con Unidas Podemos.
Alberto Garzón reiteró
la idea de que esta repetición de los comicios generales se debe
principalmente a una “decisión del PSOE, que no es irracional”,
sino que valoró que “era mejor hacer guiños a la derecha antes
que llegar a un acuerdo con Unidas Podemos. Nos ha metido a todos en
unas elecciones que son de enorme volatilidad. No hay nada escrito,
está todo por ver”.
“La CEOE dijo que era
mejor repetir las elecciones a que Unidas Podemos tuviera influencia
en el Gobierno y Pedro Sánchez parece que ha podido dormir mejor
desde entonces”, sentenció.
De la misma forma,
explicó que los/as candidatos/as de la coalición se centrarán
durante las próximas semanas en explicar el contenido del programa,
sin admitir distracciones por otros asuntos, el mismo programa que
“se puso sobre la mesa” en las negociaciones con el PSOE y que el
partido de Sánchez no quiso aceptar. En él se incluyen temas que
siguen siendo fundamentales, como la derogación de la reforma
laboral, la intervención en el mercado de la vivienda para abaratar
los alquileres o la reducción de la factura de la luz “anteponiendo
los intereses de las familias a los de las grandes industrias”.
A preguntas de los
periodistas sobre el grado de responsabilidad de Unidas Podemos en el
fracaso de las negociaciones, indicó que muy probablemente habrán
cometido errores “en muchas cosas, y yo en bastantes”, aunque
destacó que fue la “falta de voluntad política del PSOE” la que
llevó a que no se pudiera avanzar en un acuerdo durante meses, lo
que “no parece razonable si se quería un acuerdo. No vamos a
llorar por la leche derramada”.
Con la vista puesta en
las próximas semanas de precampaña y de campaña electoral, aseguró
que todos los integrantes del espacio de Unidas Podemos están
“ilusionados” ante el horizonte que pueden abrir estas
elecciones.
Interrogado por los
informadores sobre la nueva presencia electoral del partido de Íñigo
Errejón, indicó que lo primero es “respetar la decisión de
cualquier persona o plataforma de presentarse a las elecciones”, y
añadió que este partido no supone “ninguna preocupación”
adicional, entre otras cosas porque las encuestas “manifiestan que
no altera mucho las circunstancias”.
Toni Valero, por su
parte, añadió que desconocen “en qué puntos confrontaríamos, ya
que al otro lado no tenemos ni un programa ni una organización
arraigada, porque ni siquiera se presenta en toda Andalucía”.
Enrique Santiago apela
al legado histórico del PCE como forjador de acuerdos de las fuerzas
antifascistas y por la democracia: “La unidad es imprescindible en
el momento actual”
El PCE reclama su papel
ante la historia y asume su responsabilidad en el momento presente.
Lo ha hecho en boca de su secretario general, Enrique Santiago,
durante su mitin central en la Fiesta que el partido celebra
anualmente, este año en la localidad madrileña de Rivas
Vaciamadrid. “Hoy más que nunca, una de las principales tareas del
PCE es mantener la unidad de las fuerzas antineoliberales, como antes
fuimos los guardianes de la unidad antifascista o los constructores
de unidad contra la dictadura”, ha proclamado Enrique Santiago.
El auditorio Miguel Ríos
ha acogido a más de 5000 personas que han abarrotado el encuentro en
el que Santiago ha arengado a las bases comunistas a que sigan
construyendo el legado histórico del PCE que “ha sido herramienta
de construcción de unidad popular”. “Estamos empeñados en
alcanzar ese bloque histórico que dé lugar a una mayoría de
gobierno de la izquierda”, ha dicho.
Para ello, Santiago ha
apelado a mantener la cohesión interna tanto en el PCE como en IU y
“avanzar en organizar el trabajo conjunto de Unidas Podemos”, en
los conflictos y en la sociedad. Eso sí, ha señalado, “conscientes
de los muchos intentos del sistema de destrozar a la coalición que
hoy es el arma política más fuerte de la clase trabajadora de
España”.
“La unidad es
imprescindible en el momento actual”, ha afirmado Enrique Santiago
que ha hecho un llamamiento a “todas las gentes de bien que viven
en España a que se sumen a la lucha popular en este momento sin duda
histórico” y que lo hagan de “la forma más eficaz” que es
“nutriendo las filas del Partido Comunista de España y a través
del PCE, reforzando Izquierda Unida y Unidas Podemos”.
Ante la celebración de
unas nuevas elecciones generales, Enrique Santiago ha insistido en
que “ni las hemos querido ni las hemos provocado” por lo que el
PCE trabajará por mantener - y si es posible incrementar - el
proceso de construcción de unidad popular y electoral a través de
Unidas Podemos, que ha definido como “la herramienta más eficaz en
este momento para evitar un cerrojazo neoliberal de la crisis que
padece el régimen”.
En un discurso que ha
sido un recorrido histórico por el papel de forjadores de unidad
popular que ha tenido el PCE a lo largo de su existencia en España,
el líder de los comunistas ha recordado que los “ataques” a la
unidad han sido una constante. “Lo hicieron en la década de los 70
con el PCE, en los 90 con IU. Siempre que hemos amenazado la
estabilidad de su sistema nos han atacado”. Para Santiago, hoy esta
estabilidad la pone en jaque Unidas Podemos, y por ello “sentimos
la amenaza que sufre nuestro espacio político”.
Por ello, Enrique
Santiago ha trazado como tarea del PCE la preservación del espacio
unitario de Unidas Podemos y se ha apoyado en los grandes referentes
del Partido en España, José Díaz y Pasionaria. “Ambos dirigentes
sembraron la semilla del Frente Popular”, ha recordado Santiago.
“Si nos quieren
separados y débiles, nos tendrán juntos y fuertes”, ha
proclamado.
Dilma Rousseff y
Enrique Santiago reivindican la libertad de Lula da Silva
Previo al mitín central
de la Fiesta, con las intervenciones tanto del Secretario General
como de Guillermo Úcar, Secretario general de la UJCE, Alma
Martínez, directora de la Fiesta, Álvaro Aguilera, Secretario
general del PC de Mdrid y Cristina Simó, Secretaria del Área de
Feminismo del PCE, saliern al escenario Manu Pineda, Secretario de
política internacional y Enrique Santiago acompañados de Dilma
Rouseff, ex-presidenta de Brasil, que han exigido la libertad del
expresidente brasileño Lula da Silva, “a quien la sucia campaña
contra él ha convertido en el más destacado preso político del
mundo”, en palabras del líder del PCE..
“Lula representa la
lucha contra el neoliberalismo y el fascismo”, dijo Dilma Rousseff.
“Como no consiguieron ganarnos en las urnas, lo han hecho con una
guerra híbrida manipulando los principios del sistema jurídico. Han
intentado destruir al Partido de los Trabajadores (PT), primero
destruyéndome a mí a través de un Impeachment, fraudulento y sin
responsabilidades, y luego persiguiendo implacablemente a Lula para
impedir que se presentara a la presidencia del país” cuando era el
candidato que más apoyo tenía en las encuestas. Le apartaron con la
Operación Java Lato y “con un juicio político y parcial en el que
la fiscalía tiene oscuros intereses” como ha quedado demostrado
con la publicación de las conversaciones entre el fiscal del
Ministerio Público y el ex juez Sergio Moro, ascendido a ministro de
Justicia.
Así fue cómo allanaron
el camino para que hoy Brasil tenga un presidente que representa el
neofascismo. “Si el fascismo se caracterizaba por los aspectos
nacionales, Bolsonaro encabeza un gobierno sometido de forma
humillante a los Estados Unidos. En Brasil está en cuestión la
soberanía nacional”, dijo Dilma, advirtiendo que habrá cosas que
se puedan revertir pero otras no.
Enrique Santiago se
comprometió a exigir a todas las instituciones, partidos políticos
y sindicatos que reclamen que Lula es un preso político y que tiene
que estar libre. También reafirmó el apoyo del partido a los
comités de solidaridad con la libertad de Lula.
El Coordinador federal de
Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha asegurado que “en IU no
tenemos ningún miedo a esta campaña electoral”, en referencia al
proceso ya abierto de cara a los comicios del próximo 10 de
noviembre, y ha dejado meridianamente claro que “nosotros le
haremos frente explicando nuestro programa” y respondiendo a la
“pregunta fundamental de quién va a pagar los costes de la crisis
que se avecina”, sin caer en ningún caso en “otras cuestiones
que son ajenas a lo que interesa a las familias trabajadoras”.
Garzón hizo esta
valoración en su intervención inicial ante la Asamblea Político y
Social (APyS) de Izquierda Unida -su máximo órgano de dirección
entre congresos- reunida en la sede federal, el pasado día 26 de
septiembre, para, como marcan los Estatutos Federales de la
formación, debatir y decidir sobre la forma de coalición para
concurrir a estos nuevos comicios, en este caso con la propuesta de
repetir la fórmula de Unidas Podemos que ya se dio en abril.
El máximo responsable de
IU señaló que “la mejor forma de llevar a cabo” los objetivos y
el “eje programático propuesto” es “reeditando la coalición
con Unidas Podemos”. Consideró que “se debe repetir la fórmula
con la que hicimos una magnífica campaña en abril, pero ahora no
con menos entusiasmo y convicción”.
Alberto Garzón se mostró
muy crítico con el papel jugado por el PSOE y por su líder, Pedro
Sánchez, hasta llegar a esta “repetición electoral que desde IU
hemos tratado de evitar con todos los esfuerzos posibles, intentando
que hubiera un acuerdo entre el espacio de Unidas Podemos y el PSOE”.
Advirtió que el partido
de Sánchez solo demostró “falta de entusiasmo” durante la
negociación, hasta evidenciar al final unos «guiños a la derecha”
enmarcados en una estrategia de “repetir elecciones para poder
aplicar políticas de derechas. En ningún momento tuvieron la
intención de llegar a un acuerdo” y sí de “reinstaurar un
espacio con Ciudadanos, que al final no consiguieron”.
El Coordinador federal de
Izquierda Unida señaló a los/as miembros de la APyS que la
dirección socialista y el Gobierno en funciones de Sánchez se han
marcado como objetivo con esta repetición electoral “reforzar el
bipartidismo” en el que se sienten muy cómodos. Alertó de que
esta es “una apuesta muy arriesgada” y que no se sabrá si se le
volverá en contra “hasta que la ciudadanía se exprese”.
“Se avecinan -dijo-
tiempos difíciles para las familias trabajadoras; se avecina una
crisis para la que nos encontramos en peores condiciones que hace
diez años”, debido especialmente a las políticas impuestas desde
2008 por los sucesivos gobiernos del PSOE y del PP.
Por eso insistió en que
la “pregunta fundamental” que se debe despejar durante la campaña
electoral es saber “¿quién va a pagar el coste de esta nueva
crisis?”, para lo que alertó que el PSOE parece decantarse por
hacerlo “desde el liberalismo de Ciudadanos” o, incluso, con las
mismas fórmulas que “la derecha reaccionarias del PP”.
Para Garzón, frente a un
PSOE que “ha dejado claro que prefiere mirar antes a la derecha que
a la izquierda” la respuesta que ofrecerá Izquierda Unida pasa por
hacer una “campaña explicativa” en la que se expondrá, por
ejemplo, “la necesidad de derogar la reforma laboral, de crear un
sistema financiero público, de que se intervenga en el mercado de la
vivienda, de señalar cómo combatir la pobreza y de subir los
salarios a las familias trabajadoras”.
“Lo defendimos en abril
y tiene mucho más sentido defenderlo ahora con más empeño”,
aseguró a los/as miembros de la APyS. “Vamos a explicar ese
programa del que no quieren ni oír hablar el PSOE, la CEOE y las
grandes empresas. Nuestro programa es la única vía posible para
mejorar las condiciones de vida de la gente y a eso nos vamos a
dedicar a partir de ahora”.
La Asamblea Político
y Social de IU ratifica la coalición de Unidas Podemos y constata
que aún hay tiempo para sumar a más actores políticos de la
izquierda
La Asamblea Político y
Social (APyS) de Izquierda Unida -máximo órgano de dirección entre
congresos- que con carácter extraordinario se ha mantenido en la
sede federal en Madrid para debatir sobre la actual situación
política derivada de la repetición de las elecciones generales que
tendrá lugar el próximo 10 de noviembre, ha aprobado por amplia
mayoría (ver comunicados anteriores) tanto el Informe Político de
coyuntura presentado por el coordinador federal, Alberto Garzón, la
ratificación de la participación de IU en la coalición de Unidas
Podemos -repitiendo así la fórmula de los anteriores comicios del
mes de abril- como las candidaturas que esta formación aporta a las
distintas listas de la mencionada coalición.
Durante el debate y las
distintas intervenciones que se han producido se ha constado el
convencimiento de IU para repetir la excelente campaña anterior que
realizaron sus candidatos y canditadas, y mejorar las explicaciones a
la ciudadanía sobre los principales puntos de su programa electoral.
Además de ratificar la
coalición de Unidas Podemos y las candidaturas pertenecientes a IU
que se incluirán en listas, esta formación se ha mostrado
convencida de que hasta que se cumplan los plazos que marca la Ley
Electoral para registrar la candidatura, queda aún tiempo para que
otros actores políticos de la izquierda de nuestro país en los
distintos territorios, como pueden ser la CHA en Aragón o Anova en
Galicia, puedan sumarse a este ilusionante proyecto. Serviría para
aunar aún más fuerzas de cara a los difíciles retos que se deben
afrontar a corto y medio plazo, entre ellos la nueva crisis que llama
ya tanto a las puertas de nuestra economía, como a las de los
principales países de nuestro entorno.
La APyS ha debatido
también y se ha mostrado muy crítica con el papel que han jugado
tanto la dirección socialista, como los/as integrantes de su
Gobierno en funciones, con Pedro Sánchez a la cabeza, hasta forzar
una repetición electoral que Izquierda Unida ha tratado de evitar
con todas sus fuerzas, buscando siempre un acuerdo entre el espacio
de Unidas Podemos y el PSOE.
Una vez abocados a la
repetición de elecciones, IU pondrá su programa electoral como eje
prioritario de su discurso en campaña en todos los territorios del
Estado, sin distraerse con cuestiones secundarias que pueden tener
interés para otros, pero que en absoluto sirven para responder a las
legítimas exigencias de las familias trabajadoras.
Frente a la tibieza que
exhiben algunos o la posición beligerante de una derecha cada vez
más radicalizada y reaccionaria, IU mantendrá el pulso en defensa
de la derogación de la reforma laboral, de la ‘Ley mordaza’, de
la LOMCE, de la creación de un sistema financiero público, de
intervenir en el mercado de la vivienda para acabar con los
alquileres abusivos y los desahucios, además de seguir con sus
propuestas para enfrentar los retos del cambio climático, de las
demandas del movimiento feminista y todas aquellas que siguen siendo
necesarias para combatir las múltiples situaciones de pobreza que
otros tratan de ocultar.
Izquierda
Unida y el PCA se suman a la convocatoria estatal que el movimiento
feminista ha hecho, mediante un llamamiento de protesta ocupando
las calles de la ciudad, con una marcha nocturna porque “las
mujeres queremos ser libres, las calles y las noches también son
nuestras y nos queremos vivas”, ha anunciado la responsable
provincial de Feminismo, Victoria Morales.
“Bien
sabemos y sufrimos las mujeres a lo largo de nuestras vidas,
diferentes tipos de violencias machistas, dentro de este sistema
patriarcal que nos mantiene vulnerables, todas las acciones de
diferentes gobiernos no han sido suficientes para acabar con esta
situación de desigualdad, puesto que no pretenden transformar la
sociedad”.
Más
de un millar de mujeres han sido asesinadas, según las estadísticas
oficiales, pero la realidad es que son muchas más debido a que la
Ley de la violencia machista no contempla dentro de estos datos, por
ejemplo, las menores de edad asesinadas debido a su relación con los
asesinos.
“Esta
situación es insostenible y estamos hartas del constante aumento de
las agresiones sexuales que sufrimos sin que las administraciones
hagan nada”, ha destacado la responsable del área Feminista del
PCA, Macarena Vallejo.
Según
los propios datos del Ministerio, en Andalucía se han registrado en
este año, hasta junio de 2019, un total de 8.316 denuncias de
agresiones. Las tasas de víctimas de la violencia machista “son
abrumadoras; en Andalucía 1.9 de cada mil mujeres ha sido asesinada
por esta violencia”.
Para
las formaciones de izquierdas mencionadas, es imprescindible que la
violencia machista sea abordada como una “Cuestión de Estado” y
por tal motivo, las mujeres y hombres de IU y PCA responderán en las
calles de Málaga el próximo 20 de Septiembre a las 20,30 horas. La
marcha partirá del Ayuntamiento de Málaga y su recorrido incluye
Paseo del Parque, plaza de la Constitución, calle Granada, plaza del
Carbón y Aduana.
“Iremos
vestidas de negro con pañuelo morado y llevaremos luces moradas.
Desde IU y PCA Málaga hacemos un llamamiento a todas las militantes
y simpatizantes a secundar esta convocatoria y a animar a todas
las personas a unirse a la misma. Nos necesitamos movilizadas,
unidas, fuertes, y, como siempre, reivindicativas. Exigimos medidas
integrales y apuestas valientes ya, por esto hacemos este llamamiento
tan importante para reacción contra estas violencias que nos matan,
nos movilizamos contra la igualdad que nos convierte en ciudadanas de
segunda”.
La dirigente federal y
diputada comunista de Izquierda Unida-Unidas Podemos Eva García
Sempere ha denunciado esta tarde en el Congreso que el PSOE “vuelve
a estar haciendo campaña con el dolor de la gente” al elegir la
eutanasia como el asunto para su primera proposición de ley en esta
legislatura. García Sempere avisó que “eso, en política, es de
ser muy mezquinos y muy irresponsables”, mucho más, como recordó,
al actuar de la misma formar que “en las elecciones anteriores,
cuando también hicieron campaña con el caso terrible de Ángel
Hernández y de María José Carrasco”.
La parlamentaria
malagueña desarrolló esta idea durante su intervención en el
debate de toma en consideración en el Pleno de la iniciativa
socialista, con la que el PSOE pretendía erigirse en garantes
simbólicos y únicos del desarrollo de la primera norma sobre
eutanasia en nuestro país. Olvidaban así que a comienzos de 2017
decidieron sumar su voto de abstención al de Ciudadanos para
permitir que triunfara el veto que impuso el PP a una iniciativa más
completa que la actual, presentada entonces por el grupo de Unidos
Podemos y en cuya redacción se implicó especialmente IU con García
Sempere a la cabeza.
La diputada recordó al
grupo proponente que “el problema es que traen ahora esta
proposición de ley sin haber querido cerrar un acuerdo de Gobierno,
sin saber si iremos a elecciones y sin garantizar que se admita a
trámite”.
“Lo único que nos cabe
pensar a nosotros -insistió-, a la sociedad civil y a muchas
organizaciones es que vuelven a estar haciendo campaña con el dolor
de la gente. Nos gustaría equivocarnos, saber que no es eso lo que
ocurre, que se lo creen y es algo ideológico pero, lamentablemente,
no apuntan maneras”.
García Sempere abordó
el resto de su intervención en tono constructivo y señaló que “por
ser propositiva, nos da mucho miedo el planteamiento que han hecho de
los controles previos. Ninguno de los países que han citado los
tiene, porque el control posterior es suficientemente garantista para
que no ocurra ninguna de esas cosas horribles y apocalípticas que
plantean el PP y Vox”.
Criticó al Grupo
Socialista porque “esos controles previos los quieren dejar en
manos de las comunidades autónomas y eso a nosotros, tal cual está
redactado ahora mismo, nos da mucho miedo”. Y explicó
detalladamente el motivo: “piensen en las comunidades en las que
está gobernando la triple alianza de derechas. El PP ya ha dejado
meridianamente claro que en sus comunidades nunca aplicarían la
eutanasia; Ciudadanos, según gobierne y con quien estén pactando,
ya veremos, y la señora de Vox, pues también meridianamente claro”.
Señaló que las tres
formaciones de la derecha y la ultra derecha de este país “además,
están mintiendo, sobre todo el PP. Los cuidados paliativos y la
eutanasia son cosas completamente diferentes, y corresponden a cosas
y situaciones distintas”.
Dirigiéndose
especialmente al portavoz ‘popular’ le indicó que “si se
preocupan de los cuidados paliativos, dejen de recortar en Sanidad,
recuperen poner la Sanidad por delante del pago de la deuda a los
bancos y seguro que mejorarían muchísimos los cuidados paliativos
de este país”.
Eva García Sempere
concluyó su intervención dejando claro que “votaremos a
favor de la toma en consideración y les tendemos la mano para que
haya una ley de eutanasia, pero también para conseguir que haya
legislatura y para darle esperanza a la gente que lo está
demandando”.
El secretario general del
Partido Comunista de España (PCE), Enrique Santiago (Madrid 1964)
tiene un objetivo político claro: buscar la unidad de las fuerzas de
izquierda para convertirse en una alternativa real que esté en
condiciones de disputar el Gobierno de este país. Por ello, aún
admitiendo discrepancias, dio su pleno respaldo a la abstención de
Unidas Podemos que provocó la segunda investidura fallida de Pedro
Sánchez. Está convencido de que el PSOE ya ha decidido ir a
elecciones al haber claudicado ante los poderes fácticos de este
país, porque deja claro que de no haber un Gobierno conjunto no
habrá acuerdo. También asegura que "no se fían" del
acuerdo programático que los socialista ponen ahora encima de la
mesa y recuerda que se incumplió el 85% del pacto Presupuestario.
Mantiene que los principios del PCE siguen vigentes y tienen futuro,
"para acabar con los privilegios de unos pocos que impiden el
acceso a todos los derechos". Por este objetivo, este
prestigioso abogado en el ámbito internacional en distintas causas
en defensa de los Derechos Humanos, sigue en política, aunque
reconoce, con una sonrisa, que "ser comunista nunca fue fácil".
Pregunta.- Ha pasado
más de un mes de la abstención de Unidas Podemos en el pleno que
frustró la investidura de Pedro Sánchez, ¿El Partido Comunista dio
su total respaldo a esa posición?
Respuesta.- Por supuesto.
Nosotros defendimos que entre las distintas opciones que había en
ese momento, donde la mayoritaria era votar “no” a esa
investidura, que el Grupo se abstuviera, precisamente para dejar todo
tipo de puertas abiertas y que el PSOE no pudiera encontrar una
excusa, argumentando una actitud intransigente por parte de Unidas
Podemos. Eso fue lo que se acordó, y creo que fue una posición
cómoda para todo el Grupo, políticamente hablando.
P.- Y pasado este
tiempo y viendo la posición en la que está ahora el PSOE, ¿Sigue
creyendo que la decisión de abstenerse fue acertada?
R,- Sí, por supuesto. Lo
que está quedando claro con toda esa cadena de excusas que va
poniendo el PSOE para no contemplar seriamente ni la posibilidad de
un Gobierno de coalición es que pareciera que en la democracia de
nuestro país hay un regla no escrita que impide que nosotros estemos
en el Gobierno del Estado.
P.- Pero sí le
ofrecieron estar en el Consejo de Ministros...
R.- Bueno, hubo un
momento en que se ofreció, pero también es cierto que se ofreció
sin mucho ahínco. Aunque es verdad que viendo ahora la situación
deberíamos haber hecho un mayor esfuerzo de concreción, porque el
problema fue que esa última propuesta que hizo el PSOE no tenía
mucho concreción. Se ponían nombres de Ministerios pero no se
hablaba de contenido, y ahí debería haber sido el momento de
concretar los contenidos, consolidar lo que había encima de la mesa
y ponerse a concretar, tal y como se hace en cualquier negociación.
Pero eso ya el PSOE lo tomó como una especie de desconfianza y se
dieron por concluidas las conversaciones sin precisar más.
Pero viéndolo ahora,
cuando surge esa propuesta y en vez concretarse se produce ese
tumulto y se dan por concluida las negociaciones, a mí la impresión
que me da es que es una nueva situación forzada por el PSOE para
estar en lo mismo, y que no hubiera Gobierno conjunto. Porque,
francamente, algo tan importante como es el Gobierno de España bien
merecería una sentadita más de un rato, para concretar. Como método
me parece una auténtica irresponsabilidad pretender construir un
acuerdo de Gobierno para España, una de la más importantes
economías del mundo, en sólo 48 horas, de forma rápida y sin una
concreción mínima. Por eso me parece preocupante que desde el 25 de
julio, que se produjo la segunda votación, hasta el día de hoy, no
haya habido ningún tipo de contacto riguroso. Volver a dejar el
trabajo y el debate para las últimas 48 horas, como al parecer
pretende el PSOE, es repetir un error. No sé por qué el PSOE se
empeña en repetir una situación que no dio buen resultado.
P.- Si el PSOE se
mantiene en rechazar cualquier posibilidad de Gobierno de coalición
y se limita a ofrecer un acuerdo programático, ¿Es inviable el
acuerdo con esa propuesta del PSOE?
R.- Me temo que el PSOE
ya ha tomado su decisión de ir a elecciones. El PSOE, o Pedro
Sánchez, porque no tengo yo tan claro que el PSOE tenga una posición
unánime al respecto. Y es que si el PSOE quisiera de verdad explorar
un acuerdo en materia programática no nos hubiera devuelto un
documento de 119 páginas con propuestas en sólo dos horas. Eso pone
de manifiesto que no ha estudiado esa propuesta programática y que
no tiene ningún interés en ella. Ahora, querer centrarse sólo en
una propuesta programática es querer apartar el foco del problema
principal, que es el veto absoluto del PSOE a que Unidas Podemos
entre en el Gobierno del Estado. Un veto que me imagino que viene
también inducido por una decisión de los poderes reales de este
país que, bajo ningún concepto van a permitir que entre en el
Gobierno una fuerza alternativa que tiene otra visión del Estado. De
hecho, es la fuerza más grande en el Parlamento que rechaza las
políticas neoliberales y que piensa que esas políticas sólo traen
pobreza para la mayoría y riqueza para unos pocos. Por eso, van a
impedir que esa fuerza política entre el Gobierno. El PSOE se ha
sumado a esa posición, aunque yo me temo que esa posición ha sido
inducida o impuesta al PSOE. Y esa es la posición que tienen los
poderes económicos de este país e instituciones del Estado que
nadie elige, porque en este país tenemos un déficit democrático
importante con instituciones que no eligen los ciudadanos. Y estos
vetos estructurales aparecen.
P.- Por lo que usted
dice, cree que el PSOE no tiene voluntad alguna de que haya Gobierno
conjunto con Unidas Podemos y tiene decidido ir a elecciones.
R.- Ojalá me equivoque,
pero lo que vimos el jueves en el pleno por parte del portavoz del
Grupo Socialista era romper todos los puentes que nosotros fuimos
tendiendo con mucha prudencia. Nosotros centramos nuestras
intervenciones en en el pleno (del jueves) en lo que el Gobierno
español debería exigir a la UE (en materia de inmigración), y en
ningún momento se centró en condenar el comportamiento del Gobierno
español. Además, nos abstuvimos y evitamos la comparecencia del
presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para no crispar la
situación, y por eso propusimos a la vicepresidenta.
P.- Esos gestos, da la
impresión que no los valoró el PSOE.
R.- Pues parece que no,
sobre todo viendo la intervención incendiaria del portavoz del Grupo
Parlamentario Socialista, una intervención ya en campaña electoral.
Y que fue una profecía autocumplida, pues era decir: ya hemos
decidido y ustedes no son responsables para gobernar con nosotros. Y
dicen que no somos responsables cuando hemos aceptado todos los
vetos, limitaciones y antojos que ha ido plantado el PSOE, todos
ellos irracionales y tremendamente injustos, como que no podíamos
asumir ningún tipo de Ministerio de Estado, que no podíamos
defender el marco federal que contribuyera a solucionar la situación
de Catalunya, o que nuestro candidato a presidente del Gobierno no
podía estar en ese Gobierno. Todos esos vetos y actitudes
intransigentes las hemos aceptado, con lo cual la intervención del
señor Simancas en el pleno resultaba propia de un extraterrestre,
diciéndonos que no éramos de fiar. Eso indica que han decidido
repetir elecciones y creo que no quieren repetir elecciones para
volver a la misma situación, sino que el PSOE está buscando otras
mayorías que les permita un Gobierno con fuerzas de la derecha,
concretamente, con Ciudadanos.
P,. Sea por lo que
sea, ¿Por qué a la izquierda le cuesta tanto entenderse y llegar a
acuerdos? ¿No cree que están decepcionado al electorado del PSOE,
de Podemos, de Izquierda Unida o del propio Partido Comunista?
R.- No es que no nos
entendamos, lo que entendemos perfectamente es que el PSOE se ha
sumado a los poderes fácticos de este país que vetan que haya gente
de la izquierda transformadora en el Gobierno del Estado. Lo que hay
es ninguna voluntad del PSOE de compartir el Gobierno con Unidas
Podemos. Cuando se dice “entiéndanse”,,, pues nosotros ya hemos
cedido y ya he dado una lista.
P.- Pero una gran
parte de los ciudadanos lo que no entienden es que no se entiendan.
Esa es la conclusión que les queda y es lo que la gente ve.
R.- Pero si la gente ve
eso es que no ve todo el panorama, porque el árbol no deja de ver el
bosque. Creo que las personas razonables de este país, que son
muchas, verán que Unidas Podemos ha cedido en todos los antojos que
ha ido planteando el PSOE, y que el PSOE no ha cedido en ninguno. Por
lo que no acepto esa premisa de que tienen igual de
responsabilidades. Porque, al final, ¿qué es lo que nos están
exigiendo? Pues que los casi cuatro millones de votos de Unidas
Podemos se conviertan en un cheque en blanco para el PSOE. Ahora
hablan de acuerdo programático, pero ese ya lo alcanzamos en los
Presupuestos y el PSOE incumplió el 85% de lo que habíamos pactado
en ese acuerdo. Con ese antecedente pues parece bastante sensato que
Unidas Podemos tenga personas en el Consejo de Ministros que
garanticen que esas medidas que van a beneficiar a nuestro pueblo no
queden al albur de la cobardía o la excesiva prudencia del PSOE, que
es incapaz de subir los impuestos sobre los beneficios de los bancos
del 6% al 15%, cuando cualquier trabajador paga un 20 o un 25% en el
Impuesto sobre la Renta.
P.- Cambiando de
asunto, otro problema que preocupa es la división de la izquierda.
Se ha visto en Madrid o con varias confluencias de Unidas Podemos,
¿Es posible la unidad de la izquierda?
R.- La izquierda tiene un
serio problema, que no sabe anteponer lo fundamental a lo secundario.
Ese es el obstáculo que siempre encontramos para crear amplias
alianzas o gobiernos de coalición. La derecha es más pragmática y
se une para mantener sus privilegios. Por eso, en el Partido
Comunista de España valoramos por encima de todo la unidad de la
construcción de la alternativa de izquierda, y pensamos que Unidas
Podemos es un espacio en el que hemos conseguido que estén cuatro
confluencias de ámbito consolidado en el Estado, con otras alianzas
territoriales. Y eso hay que preservarlo, porque es un punto de
partida de un proyecto alternativo de fuerza política que esté en
condiciones de disputar el Gobierno de este país. No vamos a
sacrificar un proyecto de unidad ante la primera discrepancia que
surja en un proceso tan complejo como es la construcción de alianzas
para gobernar. ¡Pues claro que surgen discrepancias!. Pero ¿cuál
es la opción? ¿que a la primera de cambio rompamos la unidad del
Grupo como algunos nos animan? Eso solo sería anular el peso
político Unidas Podemos. Desde el PC y creo que desde IU preferimos
construir acuerdos, eso sí, cediendo todos.
P.- Pero eso no está
dejando al PCE y a IU un papel subordinado o subalterno a Podemos.
¿Qué papel juegan?
R.- Darle la cohesión al
proyecto. Eso es fundamental. ¿Y no ser subalterno significa romper
la cohesión? Aquí hay cuatro confluencias y cada una tiene el peso
que le da su implantación y su militancia..Nosotros trabajamos para
fortalecer a IU en el proyecto común de Unidas Podemos. Quien lanza
esos cantos de sirena o tienen esa visión sólo buscan el
enfrentamiento entre las fuerzas de izquierda. Los mismos que nos
acusan de que la izquierda es incapaz de ponerse de acuerdo, nos
animan constantemente a que rompamos los espacio de unidad de la
izquierda con argumentos bastantes pueriles. Yo soy bastante mayor
para hacer política en función de filias, fobias o envidias. Lo que
intento es hacer política de la forma más racional posible y
buscando lo mejor para los intereses de nuestro pueblo, y eso no pasa
porque el PCE vaya rompiendo alianza, sino que vaya sumando
constantemente a otras fuerza a las alianzas políticas de izquierda
para llegar a ser alternativa de Gobierno. De hecho, la única vez
que ha gobernado en España la izquierda alternativa fue en torno al
Frente Popular, en la II República, que se construyó gracias a que
todo el mundo fue capaz de ceder, y se produjo una gran alianza que
tuvo una voluntad transformadora de la realidad, y la transformó en
el poco tiempo que le dejaron. Era obvio que la oligarquía no lo
permitiría y se produjo un Golpe de Estado que acabó como acabó,
en una guerra. Estamos, de alguna forma, repitiendo esa situación
porque hay otro intento de la oligarquía de este país para evitar
que Unidas Podemos entre en un Gobierno compartido.
P.- Y ahora que se
remonta a la Historia, ¿Qué opina de los discursos de la
ultraderecha que estamos volviendo a escuchar en el Congreso?
R,. El fascismo siempre
avanza en las sociedades cuando el Estado se olvida de hacer
políticas sociales y de redistribuir la riqueza. En un país que
está entre las diez economías más importantes del mundo es
inaceptable que haya pobreza infantil, que haya más de diez millones
de personas en riesgo de exclusión social o que haya trabajadores
pobres, que antes no existían, y que son gente que tiene empleo y
sigue viviendo en la absoluta pobreza.. Eso es producto de haber
abrazado las políticas neoliberales, tanto la derecha como la
socialdemocracia, y de haberlas institucionalizado con el Tratado de
Maastricht o el artículo 135 de la Constitución. Eso deja hueco a
la ultraderecha. Y asumen un pretendido discurso de defensa de las
mayorías sociales, y ahí encuentra caldo de cultivo. En todo caso,
la ultraderecha española, la de Vox, tiene unas característica muy
propias españolas, porque más que ser una derecha anti
neoliberalismo es una derecha franquista, y no es capaz de
enfrentarse a los poderes fácticos que provocan la pérdida de
condiciones de vida digna en nuestro pueblo. Es una ultraderecha
franquista y autoritaria que busca mantener los privilegios de los
más poderosos: la Iglesia, de los grandes grupos económicos o de
los señoritos andaluces. Ahora han aprovechado una descomposición
del PP debido a la corrupción estructural de este partido, y una
situación en Europa donde sí hay una ultraderecha que combate el
neoliberalismo. Al reflujo de ese discurso han intentando
beneficiase, pero eso tiene los días contados.
P. Finalmente, ¿Sigue
vigente el Comunismo? ¿Tiene futuro? ¿Qué ofrece o qué propone el
Partido Comunista de España a la sociedad actual?
R.- Los comunistas lo que
tenemos el convencimiento es que el sistema capitalista ha sido
incapaz en varios siglos de corregir las desigualdades y hasta las ha
incrementado. Nosotros defendemos una sociedad donde todo el mundo
aporte según sus capacidades y reciba según sus necesidades, con
una gran responsabilidad sobre la construcción colectiva y
defendiendo, sobre todo, unos valores colectivos, porque entendemos
que los seres humanos nos diferenciamos de los animales porque
necesitamos vivir en amplias sociedades organizadas, y eso requiere
una visión colectiva. Los comunistas defendemos los intereses
colectivos sobre los intereses individuales y eso sigue vigente
mientras haya pobreza, o trabajadores en situación de pobreza,
mientras haya explotación de unas personas por otras, mientras haya
millones de casas vacías y cientos de millones de personas sin casa,
tendrá que haber una fuerza como el Partido Comunista dispuesta a
luchar contra esas injusticias y acabar con los privilegios de unos
pocos que impiden el acceso a todos los derechos.