lunes, 28 de noviembre de 2016

El PCA presenta en Málaga la campaña “En defensa de un trabajo y una vida digna”



En la mañana del viernes 25 de noviembre el Comité Provincial del Partido Comunista de Málaga ha presentado la campaña en defensa del derecho de la mayoría social a un trabajo digno, para poder tener derecho a una vida digna. La presentación se ha realizado en la puerta de la sede central de ENDESA para visibilizar que, entre otras, las grandes empresas energéticas son las responsables de la situación de empobrecimiento que sufren los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.
Esta campaña tendrá un desarrollo en todo el Estado de forma complementaria a otras iniciativas que desde Izquierda Unida y distintos movimientos sociales, como las marchas de la dignidad están desarrollando para reivindicar la recuperación de derechos sociales y laborales que el Partido Popular les ha recortado con la excusa de la crisis.
Se trata de una campaña que tendrá varios ámbitos de desarrollo, por una parte, trata de explicar a la ciudadanía de que la están tratando de engañar, presentando como necesarios unos recortes en salarios, derechos y políticas sociales, que podrían evitarse si se realizase otra política para lo que es necesario cambiar la prioridad de pagar la deuda con la banca que se introdujo en la Constitución en el art. 135 por la prioridad por el gasto social, explicar que asegurar el gasto en pensiones sólo depende de la voluntad del gobierno para dedicar fondos públicos a cubrir este derecho.
Por otra parte desde el PCE trabajaremos con otras organizaciones sociales y políticas para impulsar movilizaciones que pongan en evidencia que gran parte de quienes están siendo afectados por la crisis no se resignan a que les sigan robando, y por eso llamamos a la rebelión y la lucha para exigir desde la calle los derechos y libertades que se pretenden seguir recortando.
Al mismo tiempo desde el PCE, que trabaja en el seno de IU y de Unidos Podemos planteara que se presente para su tramitación en el Congreso de los Diputados diversas iniciativas, desde un Nuevo Estatuto del trabajador y la trabajadora que asegure por Ley la recuperación de los derechos laborales y sociales que desde 2010 se han recortado, empezando por recuperar la capacidad de las organizaciones sindicales para la negociación colectiva sin las trabas que la actual legislación plantea, hasta una reforma de la Constitución que permita la exigencia legal del cumplimiento de los derechos al trabajo, a la vivienda, a la pensión que estando en la Constitución de 1978 han quedado en papel mojado, pasando por una ley de derechos que garantice a toda la ciudadanía el acceso a las condiciones de una vida digna, haciendo imposible por ley que nadie sufra cortes de luz o de agua por cuestiones de falta de recursos.
La campaña que será sostenida en el tiempo hasta la próxima primavera, tendrá un desarrollo especial en los barrios populares de la ciudad de Málaga y de las grandes ciudades de nuestra provincia en los que en estos momentos se concentra las mayores bolsas de paro y precariedad, consistirá fundamentalmente en la celebración de asambleas abiertas y acciones reivindicativas frente a las instituciones y organizaciones patronales.
Por último desde el PCE se resalta la voluntad unitaria de esta campaña, de manera que será trasladada a las organizaciones sindicales, sociales, y políticas con las que estamos trabajando en el seno de IU y de Unidos Podemos para que sean complementarias a las que en otros ámbitos se realicen.

domingo, 27 de noviembre de 2016

En defensa de Fidel Castro y su legado histórico

José Luis Centella
Secretario General del PCE
Escribir un texto sobre Fidel Castro en el día de su fallecimiento siempre produce un cierto vértigo, pero hacerlo el mismo día que estamos despidiendo a Marcos Ana, puede ser excesivo para alguien que modestamente trata de representar al Partido Comunista de España, y por ello adelanto que lo que mejor puedo decir de ambos, guste o no guste es que Fidel y Marcos Ana fueron ejemplo de comunistas, porque esa palabra representa la defensa del mejor ideal al que un ser humano puede dedicar su vida.
Por eso me atrevo a escribir un texto que empiece por señalar que Fidel Castro representa lo mejor que ha dado América Latina y el Caribe en la batalla por la justicia, la paz, la solidaridad y el socialismo, un ejemplo para todos los pueblos que plantan cara al imperialismo en todo el planeta, por eso la mayoría de quienes hoy tienen responsabilidades de Estado en Ecuador, Bolivia, Venezuela, etc. le reconocen como maestro.
Dicho esto, una cosa si debería quedar clara y es que nada más lejos de la figura de Fidel que el culto a la personalidad. No hay estatuas suyas en Cuba, no hay calles o plazas dedicadas, pero sí encontramos cientos de frases; en cada lugar, en cada rincón, en cada centro de trabajo puedes encontrar una frase, una idea que va dirigida a dar respuesta a un problema concreto, a un reto, esa es la diferencia entre un culto a la personalidad vacío y el reconocimiento de la aportación ideológica.
Fidel no es un héroe, no es un mito, es un dirigente, es un referente, es un líder, en el mejor sentido de la palabra, porque la gran aportación de Fidel Castro a la historia, después de conseguir dirigir una revolución y mantenerla en pie mas de cincuenta años, es la de situar la batalla de las ideas que deben transformar este mundo en una sociedad justa e igualitaria, y Fidel siempre dijo que teníamos que situar esta batalla de las ideas por encima del sectarismo en el que una y otra vez ha caído una parte de la izquierda. Ganar la batalla de las ideas es poner en valor la defensa de la justicia social, del derecho de los pueblos a ser dueños de su futuro frente al imperialismo, y hacerlo desde el rigor técnico, sin demagogia fácil, desde la solidez del argumento y la firmeza en la lucha.
Fidel Castro, asumió en su día el reto de no rendir cuentas ante un tribunal de la dictadura de Batista, sino que se propuso rendir cuentas ante la historia, y eso solamente lo puede plantear alguien que está plenamente seguro de su razón, de la solidez de sus argumentos. Por eso, en este momento, no podremos decir si finalmente la historia lo absolverá, porque eso depende de si la historia la escriben los pueblos que le referencian como libertador o quienes lo ven como objeto de odio y deseos de venganza porque les quitó el burdel en el que habían convertido a Cuba en los años 50. Lo que sí podemos decir es que el pueblo cubano, junto con millones de seres humanos en todos los lugares del planeta, lo han absuelto.
Fidel Castro puede ser una de las personas más queridas y más odiadas de este tiempo; por eso no se puede ser neutral, por eso este artículo toma partido y, desde su propio título, se sitúa al lado de Fidel, de sus ideas, de su aportación a la liberación de los parias de la tierra, de su contribución a que hoy sea posible hablar de Socialismo en el siglo XXI.
En los tiempos en los que caía la URSS, en los que tantos buscaban su lugar junto al Sol que mas calentaba, Fidel le dijo no a Gorbachov, cuando le planteó claudicar, le dijo no a Solchaga cuando por mandato de Felipe González le planteó una transición suave hacia el capitalismo, porque detrás de esos ‘noes’ estaba la determinación de no asumir la derrota, de situar el ideal comunista por encima de errores, y de no entregarse. Gracias a esa determinación, gracias a esa valentía hoy existe la realidad de una América Latina que nadie podía imaginar, que nadie podía soñar.
Sin la determinación de Fidel, sin su capacidad para conseguir que el pueblo cubano resistiera y no entregara su Revolución al imperialismo no hubieran sido posibles los procesos de liberación que se están dando en América Latina, si la Revolución Cubana hubiese sido derrotada en los años 90 del siglo pasado, hoy no existieran la Bolivia, de Evo, ni el Ecuador de Correo ni siquiera existirían los procesos de Brasil o la Argentina que con todas sus contradicciones marcan un camino antiimperialista.
Fidel supo pasar a segunda fila para demostrar que la Revolución no dependía de su persona, sino de las ideas, de la fuerza de un pueblo que está decido a ser dueño de su destino, de sus dificultades e incluso de sus errores porque con todo ello se demuestra que es posible construir un mundo más justo, más solidario, más libre.
Es Fidel un político con una clara visión de la realidad poniendo siempre en primer plano lo que consideraba fundamental de la lucha de los pueblos frente a quienes quieren robar la riqueza naturales para ponerlas a disposición de una minoría, por eso ha sido hasta el último momento un referente para toda la izquierda mundial en análisis y alternativas en la lucha de los pueblos contra el capitalismo y el imperialismo. La defensa de la necesidad de combatir al fascismo ganando la batalla de las ideas, fue lanzada por Fidel hace más de veinte años, cuando los que hoy se asustan del avance fascista adoraban el neoliberalismo como la panacea que resolvería los problemas de la humanidad.
Fidel denunció la deuda odiosa que el FMI y el Banco Mundial habían generado en América Latina como la gran losa que impedía el desarrollo de estos pueblos, poco caso le hicieron en ese momento desde la vieja Europa, y hoy tenemos que recordar la claridad de esa denuncia en esta Europa presa de la deuda impagable que en aquellos momentos se comenzaba a generar.
Desde esta perspectivas, me atrevo a pedir que los dogmáticos, los sectarios, los idólatras, que pasen de largo, que no pierdan el tiempo en homenajes que el propio Fidel rechazaría y, por el contrario, animo a que se haga una reflexión critica de su vida y su obra, desde el debate de ideas, porque cualquier frase, cualquier texto de Fidel nunca debe entenderse como una consigna vacía, como un lema propagandístico, sino como ideas, como propuestas llenas de contenido. Son reflexiones que nos hacen pensar, que nos marcan objetivos, y si conseguimos este objetivo habrá merecido la pena el esfuerzo.

La Unión de Juventudes Comunistas de España desea expresar su más sentido pesar por la pérdida del camarada Fidel Castro Ruz



Fidel nos deja como herencia una acción consecuente a lo largo de toda su vida y un pensamiento lúcido que permanecerán vivos por muchos años, nutriendo con su ejemplo a quienes luchamos por la emancipación del ser humano.
Nos quedará siempre vivo el recuerdo del estudiante de Derecho que luchó por los derechos sociales y por la liberación de los pueblos de América; el recuerdo del joven abogado que con 26 años encabezó un intento de derrocar, junto a un centenar de jóvenes valientes, una dictadura militar. El joven abogado que, al ser apresado y verse obligado a tener que asumir en el juicio su propia defensa, con su oratoria clara y contundente convirtió a sus acusadores en acusados y su alegato jurídico en un programa político por el que luchar.
Tendremos siempre presente al revolucionario que, al ser amnistiado por la presión popular, fue consecuente con su juramento de ser libre o mártir y lo volvió a intentar infatigablemente junto a sus compañeros. Al conversador cercano y persuasivo que, en el exilio en México, convenció en una sola noche al “Che” de que merecía la pena dar la vida por la revolución cubana. Y siempre seguiremos aprendiendo del estratega que, junto a otros once supervivientes del desembarco en el yate Granma, vieron cómo una guerrilla popular, con una actitud ética firme y razones justas por las que luchar, aplastaba a un ejército profesional apoyado por Estados Unidos.
Sobrevivirá al paso del tiempo el Fidel que entró en La Habana sobre tanques entre el júbilo del pueblo, el que era custodiado proféticamente por palomas mientras proclamaba que esta vez sí sería verdaderamente la Revolución. Y el Fidel de la reforma agraria, el que enumeraba las propiedades norteamericanas expropiadas entre vítores del pueblo, el mandatario que se alojó en Harlem para acudir a la Asamblea de la ONU.
Estará siempre presente para nosotras y nosotros el cubano que miró a la Historia cara a cara y fue capaz de adelantársele a cada paso; el dirigente sincero que gritaba a su pueblo que Estados Unidos no les perdonaría nunca haber hecho una revolución socialista en sus propias narices; el político que llamó siempre a su pueblo a ser rebelde. Estará presente como quien comandó militar, política y moralmente al pueblo cubano, como el patriota que sintió a todos los pueblos como propios, como el Comandante que demostró que se podía derrotar al imperialismo si se derrota antes al analfabetismo.
Prueba de que seguirá estando presente es que seguirán durante años tratando de ocultar su ejemplo, de distorsionar su figura humana y sencilla todos aquellos que desprecian a los humildes, a las personas explotadas y silenciadas del mundo a las que Fidel dio voz en sus discursos. Le seguirá atacando esa oligarquía a la que tanto daño hizo su vida ejemplar e íntegra en la dirección del pueblo cubano en su lucha hacia la liberación, y a la que tanto daño hizo el ejemplo que supone Cuba para el mundo. La misma oligarquía que trató de asesinarle centenares de veces, frustrada centenares de veces, y a la que vuelve a derrotar.
Nos queda el mandato de sus palabras en 1960, en el acto fundacional de los Comités de Defensa de la Revolución, ante los actos de sabotaje contra el pueblo y los intentos sistemáticos de asesinarle: “¡No importa que cualquiera de nosotros caiga, lo que importa es que esa bandera se mantenga en alto, que la idea siga adelante!, ¡Que la Patria viva!”.
Fidel renacerá en la batalla de ideas que nos ordenó librar, en cada persona explotada que despierte del sueño embrutecedor a que la sometieron. Renacerá en las y los revolucionarios con sentido del momento histórico que repitan sus consignas con orgullo, desde la comprensión consecuente de su sentido profundo:
¡Libertad o muerte!
¡Socialismo o muerte!
¡Patria o muerte!
Con tu ejemplo militante, ¡Venceremos, Comandante en Jefe!

viernes, 25 de noviembre de 2016

En recuerdo de Marcos Ana



José Luis Centella, Secretario General del PCE
Permitirme que con la emoción de la noticia de la muerte de Marcos Ana me dirija a toda la militancia del Partido en una carta abierta desde Mundo Obrero.
Camaradas, hoy las banderas rojas están a media asta, las banderas republicanas tienen crespones negros, hoy nos ha dejado el cuerpo de Marcos Ana, hoy miles de militantes del Partido Comunista de España hemos derramado lágrimas de tristeza al conocer la noticia. Se marcha el cuerpo de Marcos Ana, se queda su ejemplo, su alegría, su entusiasmo, su coherencia militante.
En estos momentos recuerdo algo que un día me comentó Marcos con esa naturalidad que tenía, me contó cómo en la cárcel se apuntó voluntario a un turno de limpieza del pasillo por el que pasaban los presos caminos del pelotón de fusilamiento, no era una decisión personal, era un mandato del Partido, ese pasillo tenía las paredes de ladrillo visto, y entre las ranuras de los ladrillos los presos camino de la muerte dejaban su última carta, la verdadera última carta, que no era la oficial, la que escribían para que la dirección de la cárcel enviara a la familia y que sabían sería leída y censurada por los mismo verdugos que horas después los fusilarían.
Comentó que eso canutillos donde se escribían los últimos sentimientos, los últimos pensamientos de quienes sabían que tenían la muerte cerca, tenían un mensaje para las familias, pero sobre todo tenía un mensaje para el Partido, un mensaje que decía directamente que sabiendo que iban camino de la muerte, iban orgullosos de sus ideas porque sabían que el Partido mantendría viva la lucha, por la que ellos iban a morir, que su vida, que su muerte tenía sentido si el Partido no se rendía, y mantenía viva la lucha, y Marcos en este momento levantó la mirada y dijo, nunca olvides que el Partido sois ahora vosotros, no falléis, no rendirse, ser conscientes que por muy difíciles que parezcan los tiempos, esos cientos de camarada que marchaban camino del pelotón de fusilamiento pensaban en vosotros, pensaban en la próximas generaciones de comunistas, pensaban que el Partido no se rendiría hasta conseguir el objetivo de una sociedad justa, igualitaria, una sociedad socialista.
Pues bien, en este momento, desde Mundo Obrero, quiero transmitiros a toda la militancia que ese Partido al que se dirigían quienes pasaban por ese pasillo camino de la muerte sois vosotras y vosotros, somos quienes hoy militamos en el Partido Comunista de España, y que en este momento como en tantos otros momentos el mejor homenaje que podemos hacer a Marcos es continuar su lucha, es fortalecer al Partido.
También recordad que Marcos, aunque fue torturado hasta casi morir; aunque vio asesinar tantas vidas y también su juventud, tenía grabadas en la piel y en todo su ser las risas de sus amigos y su generosidad, y esa ilusión, esa alegría daba sentido a su militancia, que nos la transmitía en cada manifestación, en cada acto, en cada reunión a la que acudía.
Tras ser detenido cuando tenía 19 años, no volvió a la libertad, "a la vida" como decía él, hasta noviembre de 1961, fueron 23 años que lo convierten en el recluso que más tiempo permaneció en cárceles de la dictadura.
Pero Marcos Ana no guardaba rencor, porque él comentaba que la venganza no es un ideal político ni un "fin revolucionario" y dejaba claro quienes militamos en el Partido Comunista "somos diferentes", y para ilustrarlo evocaba un episodio de su vida en prisión, cuando durante un interrogatorio un guardia le interpeló: "Vosotros, ¿por qué cojones lucháis?"; la respuesta fue: "Por una sociedad donde a usted no le puedan hacer lo que me está haciendo ahora a mí", "porque salga el sol y caliente a todos por igual".
Pero que nadie se confunda, que Marcos no pidiera venganza, no quería decir que olvidara, al contrario siempre se quejó de la falta de "memoria histórica de los vencidos" porque "la transición dejó pendientes muchas cosas".
Marcos conoció el espanto en su piel, en su corazón, y a través de los ojos de sus compañeros; descubrió el dolor en las manos de los torturadores, Marcos Ana nos cuenta que «adoptó» -como se adopta un bebé- una flor inocente, nacida en la grieta tenebrosa del muro más cruel, porque Marcos amaba la vida en todas sus formas.
Desde su liberación en 1961, gracias a la presión internacional, pues estaba condenado a sesenta años de rejas, recorrió Europa y gran parte de la América morena. Conoció a Louis Aragón, Pablo Neruda, por fin a Rafael Alberti y María Teresa León, a Salvador Allende, Nicolás Guillén, Picasso, Yves Montand, Michel Piccoli, Prévert, Jean-Paul Sartre, Joan Báez, Miguel Ángel Asturias, Pedro Vianna y tantos más.
Convirtió su vida en una defensa de la libertad, en contra de todo autoritarismo. Fundó y dirigió en París, hasta el final del franquismo, el Centro de Información y Solidaridad con España (CISE), que presidió Picasso, pero sobre todo Marcos era un militante comunista, para Marcos, ser comunista nos comentó un día, era amar la vida, porque sólo amando la vida se puede luchar porque todos los seres humanos tengan una vida digna, para que nadie tenga que pasar por lo que el mismo pasó.
Por último, recordar como siempre nos repetía Marcos que su vida no era nada especial que su vida era la misma que miles de camaradas anónimos, que dieron lo mejor de sí mismos por un ideal de justicia, de libertad, por eso los homenajes que recibió en vida siempre los referenciaba en el colectivo, y por eso esta carta de despedida no va dirigida a Marcos Ana, va dirigida a quienes hacen grande al Partido Comunista de España.